Pesquisas en aeropuertos de la Ciudad de México - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pesquisas en aeropuertos de la Ciudad de México
Julia, originaria de Francia, vino de vacaciones a México. Al bajar del avión fue detenida por agentes del Instituto Nacional de Migración, con el argumento de una supuesta alerta migratoria. Tras 17 horas de un interrogatorio intimidante con amenazas y tortura psicológica, durante el cual fue obligada a firmar un documento en contra de su voluntad, fue devuelta a su país sin que se le informara el motivo.
Por Lorena Cano
19 de octubre, 2015
Comparte

Desde hace ya varios años, alrededor de cuatro, las pesquisas en los aeropuertos de la Ciudad de México en contra de personas extranjeras que llegan al territorio han aumentado. Agentes del Instituto nacional de Migración (INM) detienen e incomunican a personas por supuestas irregularidades en las intenciones de venir al país, aun cuando no requieran de realizar un visado previo, o teniendo el permiso de entrada.

Señala la Ley de Migración, en su artículo 3, que la autoridad está facultada para establecer filtros de revisión migratoria en los espacios destinados al tránsito internacional de personas con el objeto de autorizar o rechazar la internación regular de personas al país. Los casos en que se puede negar el ingreso a México según la ley son: estar sujeto a un proceso penal o haber sido condenado por delito grave, no tener visa necesitando tramitarla previamente, cuando sus documentos de identidad sean dudosos o apócrifos, o a quienes sean identificados como terroristas, parte de delincuencia organizada u otra actividad que ponga en riesgo la seguridad nacional.

Es así que personas como Julia, originaria de Francia, viven su peor pesadilla sin saber a qué se van a enfrentar, por el simple hecho de haber escogido a México como país de destino para turismo o venir a ver a amigos mexicanos, ya que lo que la Ley no señala es que en la práctica las revisiones, los rechazos y la imposición de alertas migratorias se dan en un marco de violaciones a derechos humanos de las que nadie se entera y que se comenten a decenas de personas todos los días en frente nuestro.

El procedimiento de internación al estado mexicano actual consiste en bajar del avión y en el “gusano” que conecta con la entrada al inmueble del aeropuerto en ocasiones se encuentran sujetos que portan uniformes del INM, quienes observan a las personas que bajan; si detectan hombres solos, jóvenes o en edad productiva, o personas que no vienen lo suficientemente “arregladas” o estilizadas según sus criterios, les piden que se detengan un momento y les practican preguntas relacionadas con su llegada a México, si en ese interrogatorio la persona llegara a ponerse nerviosa o se contradice, le piden pasar a un cubículo para ampliar dicho interrogatorio.

Hay ocasiones en que ese primer interrogatorio se presenta hasta un punto de inspección del INM dentro del aeropuerto, y en caso de no tener certeza de que la persona pueda o deba internarse, se pasa al cubículo de interrogatorio. Quienes han estado allí cuentan que es un cuarto sin luz natural, frío, con poco aire, pequeño y donde meten a varias personas provenientes de diferentes vuelos; hay hombres, mujeres y algunos menores de edad. A todos se les practica un segundo interrogatorio, intimidante y policiaco; la estancia en ese cuarto puede durar más 24 horas.

A las personas que llegan a ser detenidas en este lugar, se le niega el acceso a un abogado, a su consulado y tampoco se les permite realizar llamadas; les retiran sus pertenencias y en ocasiones les roban el dinero en efectivo que traigan. Les dan agua y pocas oportunidades de ir al baño; si pasan varias horas, les dan alguna fruta o algo para comer. Hay presencia de CNDH a través de visitadores que les levantan información y nada más.

Sin Fronteras lleva el caso de Julia, quien sufrió este calvario y nos comenta que la trataron como delincuente, afirmándole que mentía y que no le permitirían el ingreso a México por tener una alerta migratoria; que le pasaría lo mismo que les pasa a los mexicanos cuando van a Europa. Luego de torturarla psicológicamente durante aproximadamente 17 horas, la devolvieron a costa de la aerolínea a su país de origen, haciéndole firmar un documento en contra de su voluntad y sin saber el motivo de su rechazo. Para los agentes del INM ubicados en el aeropuerto, cualquier respuesta es insuficiente, si eres sospechoso, eres fichado y rechazado.

En efecto, en menos de 24 horas las personas son devueltas a su país de origen, sin acta oficial de rechazo, sin haber tenido la posibilidad de defenderse, sin haber exhibido elementos probatorios de su dicho ni tener un representante legal o acompañamiento de persona de confianza, en resumen, una violación flagrante al debido proceso legal y acceso a la justicia.

El propio INM administra las listas de control migratorio, sistema base para imponer alertas migratorias a las personas extranjeras, es decir, está completamente en sus manos, pudiendo sembrar alertas, por ejemplo, porque un agente de migración no obtuvo alguna dádiva, o porque a su dicho la persona le intentó sobornar, o porque el agente migratorio pensó que el o la extranjera le mintió. Se trata pues, de una laguna de ley que permite a la autoridad violar derechos humanos con completa y absoluta discrecionalidad, dejando en estado de indefensión a las personas migrantes en México, que llegan a través del aeropuerto.

La Ley únicamente señala que debe haber “existencia de alguna presunción de documentación irregular o incongruencia respecto a la intención de viaje”, eso basta para que se cometan atropellos que además de concluir en un gasto importante para quien viaja, recuerde a México como el peor viaje de su vida, sin lograr que nadie le dé siquiera una explicación de lo sucedido y mucho menos una reparación o indemnización por parte del estado.

 

* Lorena Cano es abogada de Sin Fronteras IAP (@Sinfronteras_1).

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.