¡Por favor, no compres un automóvil eléctrico!

Los autos eléctricos no son parte de la solución, sino del problema: porque producirlos contamina, demandan generar más energía, por el impacto que tienen en la infraestructura de los países y las ciudades, y porque los automóviles viejos y de gasolina, casi siempre seguirán contaminando, pero en algún otro lugar del mundo.