close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Vencer a Trump y la falacia del candidato “elegible”
Los demócratas deberían dejar de preocuparse por la “elegibilidad” de su candidato entre el electorado general y enfocarse en movilizar a su base de votantes minoritarios.
Por Ximena López y Oscar Alcántara
10 de julio, 2019
Comparte

Hace un par de semanas, los aspirantes a la candidatura demócrata por la presidencia de Estados Unidos se vieron en Miami, Florida, para la primera ronda de debates rumbo a la elección de 2020. Entre los participantes se encontraba el exvicepresidente Joe Biden, actual favorito en las encuestas y quien hasta ahora se posiciona como el candidato con mayor probabilidad de triunfar sobre Donald Trump. La idea de la posible candidatura exitosa de Biden radica en la percepción que él es el candidato con mayor “potencia” ante el electorado estadounidense y no únicamente entre la base demócrata.

Un concepto que se ha manejado en los medios es que Biden tiene más “elegibilidad” (electability en inglés) que los otros candidatos. Sin embargo, en las últimas semanas el término “elegibilidad” parecería priorizar más características demográficas (color de piel y género) que propuestas específicas de política pública. A poco más de un año de la elección presidencial, sería un grave error para los demócratas partir del supuesto de que deben seleccionar a un candidato que apele al voto blanco y al de republicanos moderados para vencer al actual presidente. Los últimos dos años del gobierno de Trump nos han enseñado que “elegibilidad” no significa (ni debe significar) lo mismo para demócratas y republicanos, en especial para los grupos minoritarios, quienes hoy son clave para el éxito demócrata.

Tan sólo hay que recordar la elección de 2016. La victoria de Trump sobre Clinton no se basó en apelar a los ciudadanos que habían votado por Barack Obama en años anteriores, sino que radicó en dos factores esenciales. Por un lado, la movilización estratégica y exitosa del voto republicano en estados clave en el Colegio Electoral –por ejemplo, Wisconsin, Pennsylvania y Michigan donde Trump ganó con márgenes de victoria ínfimos (0.8, 0.7 y 0.2 puntos porcentuales respectivamente). Por otro, la desmovilización, la apatía del voto demócrata resultado de la elección primaria de Sanders-Clinton y una expectativa de triunfo eminente que no permitió que la candidata pudiera afianzarse entre la base demócrata, registrando tasas de participación muy por debajo de la elección anteriori.

El descenso en la participación demócrata fue especialmente evidente entre la población afroamericana, que si bien votó a favor de Clinton, lo hizo en mucho menor volumen que cuatro años atrásii. En 2016, el voto afroamericano en general disminuyó 7.2 puntos porcentuales, más que cualquier otro grupo. Por ejemplo, en Florida y Wisconsin se registró una caída de la participación electoral afroamericana de aproximadamente 9 y 30 puntos porcentuales respectivamente. En Ohio y Iowa, donde ganó Obama tanto en 2008 como 2012, hubo una disminución de 7 y 10 por ciento.

Durante las elecciones intermedias de 2018, tras dos años de Trump en la Casa Blanca, la apatía demócrata cedió y la base se movilizó para recuperar la Cámara de Representantes. Detrás de dicho triunfo se encuentra el hecho que la participación electoral de 2018 fue la más diversa en términos étnicos y raciales. Los votantes hispanos y afroamericanos incrementaron en más de 13% y 10% con respecto la elección intermedia anterioriii. Esto es consistente con el hecho de que estos grupos son los más afectados por la agenda de Trump. Por ejemplo, 8 de cada 10 mujeres y hombres afroamericanos se ha sentido ofendido por el presidente, mientras que únicamente alrededor de 4 de cada 10 hombres y mujeres blancas han tenido percepciones similaresiv.

Considerando lo anterior, los resultados de las elecciones intermedias de 2018 son evidencia de que los demócratas tienen una oportunidad creíble de triunfar en 2020. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida en su habilidad para maximizar la “elegibilidad” de su candidato entre las poblaciones minoritarias demócratas que no salieron a votar por Clinton en 2016. Entonces, ¿qué deben hacer los demócratas? ¿cuál es el candidato más probable para lograrlo?

Elecciones demócratas

Poll of Polls – nominación de la candidatura demócrata – Real Clear Politicsv

Hay un consenso claro entre todos los candidatos (y votantes) demócratas: el objetivo primario es sacar a Donald Trump de la Casa Blanca. Sin embargo, el camino hacia la elección de 2020 es un juego estratégico de dos etapas con dos electorados muy distintos y, por ende, incentivos diferentes. La primera fase es la elección primaria, donde todos los electores son demócratas registrados con preferencias de política pública muy específicas. La segunda etapa es la elección general de noviembre de 2020, donde todos votan (demócratas, republicanos e independientes) y las preferencias del electorado son significativamente diferentes. Ahí los incentivos para los demócratas giran en torno a que su candidato sea lo suficientemente atractivo para vencer a Donald Trump, ya que, de otra manera, no importa que buena o interesante sea la agenda de Biden, Warren y los demás aspirantes, si no llegan a la Casa Blanca no se llevará a cabo.

Es entonces que los votantes hacen cálculos prospectivos para saber a quién apoyar durante la elección primaria. Hoy, el votante demócrata no sólo quiere un “buen candidato demócrata” sino quiere un candidato capaz de ganarle a Trump en noviembre de 2020. Prueba de ello es que cuando a los votantes demócratas se les presenta un escenario hipotético donde tienen que elegir al presidente sin competir contra Trump, un 21% dice que votaría por Elizabeth Warren contra un 19% de Joe Biden. Sin embargo, cuando tienen que considerar la elección contra Trump, el apoyo de Warren disminuye a 16% y el de Biden aumenta a 29%vi.

Consecuentemente, al día de hoy Biden podría parecer una opción demócrata muy segura para vencer a Trump. Sin embargo, en las últimas semanas sus propuestas y tácticas de campaña han puesto en duda su cercanía a las causas de las poblaciones minoritarias, y que parte de su apoyo afroamericano podría estar únicamente basado en ser vicepresidente de Obama y en su primer lugar en las encuestas. Tras el primer debate, es muy probable que Biden registre un descenso ante la opinión pública y que el voto afroamericano mute rápidamente hacia otro candidato.

En conclusión, los demócratas deberían dejar de preocuparse por la “elegibilidad” de su candidato entre el electorado general y enfocarse en movilizar a su base de votantes minoritarios. Actualmente Trump tiene una tasa de aprobación mayor al 70% entre todos los republicanos, incluidos liberales y moderadosvii, haciendo poco probable que cualquier candidato demócrata pueda captar votos de la base republicana por más moderados que sean. Por otro lado, en los próximos meses los candidatos minoritarios relevantes del Partido Demócrata (Elizabeth Warren, Kamala Harris, Pete Buttigieg) deben asumir el reto de movilizar a los grupos minoritarios no sólo apelando a sus características demográficas, sino constituyendo una amenaza creíble contra el presidente en la elección de noviembre de 2020, la que determina si Trump gobernará por otros cuatro años.

* Ximena López (@xime_lopezar) es Maestra en Economía Política por la London School of Economics and Politial Science (LSE). Oscar Alcántara (@OAV95) es Licenciado en Ciencia Política por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

 

i Regan, M. 2016 “What does voter turnout tell us about the 2016 election”, PBS, 20 de noviembre 2016, disponible aquí.

ii Frey, W. 2017. “Census shows pervasive decline in 2016 minority voter turnout”, Brookings Institution, 18 de mayo 2017, disponible aquí.

iii Krogstad, J., Noe-Bustamante, L. y A. Flores. 2019. “Historic highs in 2018 voter turnout extended across racial and ethnic groups”, Pew Research Center, 1 de mayo 2019, disponible aquí.

iv  America’s Vote. 2018. “New Polling: Voting Behavior and The Impact of The Black Vote in 2018 Midterm Elections”, America’s Vote, 19 de noviembre 2018, disponible aquí.

v “Poll of Polls in 2020 Democratic Presidential Nomination”, Real Clear Politics, disponible aquí.

vi  Avalanche Strategy. 2019. “Electability Reflects What Americans Believe is Possible”, Avalanche Strategy, junio 2018, disponible aquí.

vii Jones, J. 2019. “Subgroup Differences in Trump Approval Mostly Party-Based”, Gallup, disponible aquí.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.