¿Indocumentados = criminales?

Bajo la política de “tolerancia cero”, la administración de Trump ha empezado a perseguir a más migrantes indocumentados como criminales. La meta es que todos los que sean arrestados intentando cruzar la frontera de forma ilegal sean procesados por cortes penales en Estados Unidos.

Desde el arranque de la campaña presidencial, cuando dijo que los migrantes “traen drogas, traen crimen, son violadores – y algunos, asumo, son buenas personas”,  Donald Trump ha mostrado una predilección por referirse a los migrantes como criminales. Más recientemente ha defendido su política anti-migratoria vinculando a los migrantes con el crimen en general. Obviamente no le importa el hecho que todas las estadísticas indican que la migración no tiene impacto en la incidencia delictiva (o inclusive que la disminuye). Ahora, con la política de “tolerancia cero”, Trump está logrando que más migrantes sí se vuelvan criminales.

Antes de Trump el entrar como indocumentado no era tratado como un delito. Los migrantes aprehendidos en la frontera eran procesados por el sistema migratorio y la mayoría eran eventualmente deportados. Esto ocurría porque entrar de forma ilegal está tipificado como delito Y como falta civil. Tratar a los migrantes indocumentados como criminales es un sinsentido porque es más costoso (más de esto abajo), y no es claro que sirva para disuadir la migración más que una multa y la deportación.

Bajo la política de “tolerancia cero”, la administración de Trump ha empezado a perseguir a más migrantes indocumentados como criminales. El porcentaje de migrantes indocumentados arrestados y procesados por el sistema penal aumentó de 32% en mayo (cuando empezó la política de “tolerancia cero”) a 46% el mes siguiente. La meta es que todos los migrantes arrestados intentando cruzar la frontera de forma ilegal sean procesados por cortes penales en Estados Unidos.

En términos prácticos, este cambio no representa mucho para las personas arrestadas. La mayoría no pasa más tiempo en la cárcel del que ya pasó y empieza la deportación, y el antecedente penal no es lo que va impedir la migración legal en un futuro (si es que algún día pueden). No obstante, esta estrategia importa porque permite hablar de los migrantes indocumentados como criminales – aún si su único delito haya sido el haber cruzado la frontera.

Para poder llevar a cabo los juicios de todos los individuos las cortes penales fronterizas se han visto forzadas a hacer audiencias masivas de más de 50 personas a la vez. Es importante reconocer que aún en estas audiencias hay una cantidad módica de debido proceso: todos los acusados reciben traducción instantánea, para que haya una sentencia tiene que haber documentación precisa con nombres y fechas de nacimiento de cada persona, y los jueces hacen lo posible para que los acusados entiendan lo que está pasando. La mayoría de los acusados se declara culpable y es deportada. Si alguien tiene un caso de asilo político u otro beneficio migratorio que quieran declarar pasan a una cárcel del sistema migratorio donde podrán pelear sus casos.

Todo esto representa un costo inmenso para las cortes penales. No es solo que se ha contratado a más personal en las cortes y en la policía fronteriza, sino que los recursos que se utilizaban para perseguir otro tipo de delitos ya no están ahí. En realidad, el costo real para las comunidades en la frontera de la política de “tolerancia cero” es que tienen un aparato de seguridad y procuración de justicia que solo se dedica a perseguir la migración. Las fiscalías ya no tienen tiempo para los casos de violencia doméstica, robo, violación, y un largo etcétera.

Evidentemente no es necesario tachar a todos los indocumentados como criminales. No se requiere ni para aplicar la ley actual ni tampoco para solucionar el problema de la migración ilegal. Pero a Trump y compañía no les importa lo que sirva, les importa lo que castigue. Menos les importa la migración ilegal sino quiénes son los migrantes y el poder llamarlos criminales.

 

@elpgerson

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