Mancera dejó el estado más violento para la prensa

Negar que en Ciudad de México existen cada vez más agresiones a la prensa y que se ha convertido en una entidad con focos rojos es posibilitar que se potencialicen y reproduzcan las agresiones.

Por: Diego Martínez (@dievalor)

Ciudad de México, durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera, se posicionó como una entidad con nuevos tipos de violencia para la zona o con el crecimiento de algunos ya conocidos. La sensación de peligro de ser víctima de algún delito o el constante incremento de violencia de género ha ocasionado que la visión que se tenía de la ciudad de ser una entidad segura, sea cada vez más lejana.

Para el gobierno federal, y el representante del Ejecutivo en Ciudad de México, la entidad se ha caracterizado por ser una zona segura, misma que puede arropar a diversos grupos vulnerables que huyen de los estados debido a la evidente ausencia de seguridad en muchas zonas al interior del país. Cabe recordar, por ejemplo, lo que en octubre de 2016 afirmó el presidente Enrique Peña Nieto cuando dijo: “Celebro que, en estos días, la capital de nuestra nación sea también la capital del periodismo libre e independiente del Continente Americano”, desde ese momento y hasta ahora, estas palabras no pudieron ser más equivocadas.

El pasado 29 de marzo se anunció la salida de Miguel Ángel Mancera como jefe de gobierno de Ciudad de México, cargo que ocupó desde el 2012. A partir de ese año y hasta diciembre de 2017, ARTICLE 19 constató que es, precisamente en esta entidad, en dónde se tiene el mayor número de agresiones a periodistas registrados en el país con al menos 383 agresiones.

De la misma forma, en Ciudad de México se tienen identificadas al menos 4 legislaciones restrictivas en materia de Libertad de Expresión y permaneció como una de las 4 entidades con mayor presupuesto de publicidad oficial asignado para el año 2017[1]. Además Ciudad de México se confirmó como el primer lugar en agresiones en contexto digital en México, con un total de 38 de las 100 agresiones documentadas en 2017.

El gobierno de Mancera se caracterizó por la represión permanente hacía las y los periodistas y la ciudadanía en protestas sociales, identificando ARTICLE 19 el desmedido uso de la fuerza pública por parte de policías locales[2]como una de las principales problemáticas.

Como respuesta, y no obstante los antecedentes de agresiones en contexto de protesta, las peticiones hechas por las y los periodistas y la exigencia permanente de una buena parte de la sociedad civil de frenar las agresiones contra la prensa en dicho contexto, Mancera promulgó, en 2014, la Ley de Movilidad del Distrito Federal, ley que puede ser interpretada de forma restrictiva y que fue avalada por la SCJN.

Otra de las respuestas del gobierno de Miguel Mancera ante el grave contexto de violencia contra la prensa, fue la creación de un Mecanismo Local de Protección a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, mecanismo que carece de una eficacia real que ayude a las y los periodistas a salir de las situaciones de riesgo en la que se encuentran, y, por el contrario, en nada abona a revertir la situación.

Por si esto no fuera poco, Miguel Ángel Mancera confirmó su capacidad  de representar a un gobierno insensible e incapaz de reparar las violaciones a los derechos humanos de las y los periodistas, pues basta con recordar que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emitió una recomendación dirigida a su gobierno por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la investigación del multihomicidio de la Colonia Narvarte, en dónde fuera asesinado el fotoperiodista Rubén Espinosa. Dicha recomendación fue aceptada, pero no ejecutada. Mancera renunció al cargo sin tomar la responsabilidad de cumplir con lo que su gobierno aceptó; en la Ciudad de México se violan derechos humanos en las investigaciones.

Su obligación de reparar el daño y ofrecer una disculpa pública a las y los familiares de las víctimas de dicho multihomicidio quedará en el tintero de otras/os funcionarios que tengan la voluntad de aceptar que Ciudad de México ha dejado de ser la entidad estandarte de la seguridad de un país que cada vez violento.

Negar que en Ciudad de México existen cada vez más agresiones a la prensa y que se ha convertido en una entidad con focos rojos es posibilitar que se potencialicen y reproduzcan las agresiones.

Ante todo esto, Miguel Ángel Mancera fue el representante ideal de una verdadera democracia simulada, dejándonos la entidad con más agresiones contra las y los periodistas.

 

*Diego Martínez es abogado del Programa de Protección y Defensa de Artículo 19.

 

Referencias:

[1]             De enero a julio de 2017 de acuerdo con datos de la SFP.

[2]    Ver capítulo 5 de informe de ARTICLE 19, “Democracia Simulada: Nada que aplaudir”.

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