Legalizar el gasto sin control en Publicidad Oficial

¿Qué sucedió realmente al interior de la Cámara de Diputados el pasado 10 de abril? Un pacto político para tener una ley a modo. Con 373 legisladores y legisladoras presentes y 127 ausencias, se decidió la suerte de esta ley dentro de esta Cámara Baja.

Por: Ricardo Reyes (@vegetable0000)

Como si no hubiera sido suficiente que el pasado 3 de abril en la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados aprobara el dictamen de la iniciativa presentada por el PRI para regular la Publicidad Oficial bajo un manto de simulación y falsa legitimación, sólo fue cuestión de esperar lo ya sabido: el martes 10 de abril, la aplanadora del PRI en coalición con el PVEM y PANAL al llevar la votación al Pleno de la Cámara Baja aprobaron la Ley General de Comunicación Social con 205 votos a favor y 168 en contra.

Esto deja ver una falta total de voluntad y una lamentable simulación legislativa para dar cumplimiento a la sentencia del 15 de noviembre del 2017 emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación al otorgar el amparo promovido por Artículo 19 y así, no entrar en desacato.

 

Lo que esta ley permitirá será legitimar las malas prácticas denunciadas durante años en las que incurre el mal manejo de la publicidad oficial. Los partidos políticos que impulsaron de manera exprés esta ley, vieron un área de oportunidad para dar pie a que todas las irregularidades y malas prácticas sean legales y permisibles, y no como se ha venido impulsando desde la sociedad civil, que contenga bases mínimas y que cumpla con los propios estándares internacionales en la materia.

Nada de esto está reflejado en esta ley, ni siquiera las propuestas de las demás iniciativas presentadas por distintos grupos parlamentarios. Es decir, el PRI y su coalición impusieron una agenda en complicidad aprovechando su mayoría dentro de la Cámara de Diputados.

Es evidente que las prácticas y valores democráticos tan presumidas por el Estado son simples ficciones que manipulan las ideas y juegan con las buenas intenciones de quienes día a día trabajamos para que esta democracia funcione, para que nuestros derechos y libertades se garanticen.

 

No es así para los y las legisladoras que carecen de toda sensibilidad y falta de compromiso en sus obligaciones como representantes de esta sociedad, es claro que sus intereses son ajenos a las necesidades de este país, y eso afecta a todos y todas las personas que habitamos el mismo, nuestros derechos están siendo pisoteados.

 

¿Qué sucedió realmente al interior de la Cámara de Diputados? Un pacto político para tener una ley a modo. Con 373 legisladores y legisladoras presentes y 127 ausencias, se decidió la suerte de esta ley dentro de esta Cámara Baja.

El cinismo y burla de quienes desfilaron en el podium para hacer mención que esta ley cumple con los estándares que la sentencia indica, que cumple con las propuestas que se hicieron desde diferentes voces de la sociedad civil, incluida la voz de Artículo 19 como parte quejosa, haciendo mención de la participación e inclusión de la misma sociedad civil en las discusiones que jamás existieron, básicamente fue un intento de legitimarse a costa de una campaña que fue ajena al proceso que presumieron haber realizado, ¡una basta de mentiras!

Lo más lamentable es que no importó que pasaran 10 años de la reforma político-electoral del 2007, que hayan pasado cuatro años de la omisión legislativa, ni que hayan pasado 5 meses de la sentencia de la Corte, nada importó para que a escasas semanas del 30 de abril hayan hecho una ley de estas características, dejando de lado los problemas coyunturales sobre publicidad oficial y legalizando las malas prácticas, el remedio salió peor que la enfermedad, así nuestros legisladores y legisladoras.

Esta #LeyChayote permitirá que se siga ejerciendo un gasto multimillonario, seguirá centralizando el control de la publicidad oficial a la Secretaría de Gobernación como el órgano político del Estado, seguirá limitando la pluralidad informativa y de los medios de comunicación siga menguando, seguirá atentando contra la libertad de expresión y el acceso a la información. Esta ley no contribuye en nada a la transparencia ni a la rendición de cuentas; esta ley legaliza lo ilegítimo.

¿Qué sigue ahora? El senado tiene la oportunidad histórica que las y los diputados no aprovecharon, poner un freno a esta simulación legislativa y parar esta ley. Lamentablemente el PRI es mayoría en esta cámara y es muy probable que vuelvan con su aplanadora legislativa al aprobar en coalición esta ley. Las formas en que ha incurrido el Congreso de la Unión dan mucho de qué hablar, pues en un proceso legislativo opaco, cerrado, nada inclusivo y sin integrar estándares mínimos en la materia, ninguna democracia puede jactarse de llamarse así

Esta ley será recordada por el lamentable cumplimiento de la sentencia, por una terrible simulación legislativa y por el interés político de mantener una perversa relación entre distintos actores del gobierno y distintos medios de comunicación, esto a costa de los intereses de la sociedad, y claro, del excesivo gasto de nuestros recursos públicos.

 

* Ricardo Reyes es abogado del Programa de Derecho a la Información de @article19mex.

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