#DóndeEstánEllas

Resulta frustrante ver que personas talentosas no se dan cuenta de que la riqueza del debate y la posibilidad de visualizar ángulos nuevos para encontrar soluciones a los problemas que enfrentamos hoy en día radica en la posibilidad de incorporar perspectivas nuevas.

“No hay mujeres expertas”, “No encontramos mujeres” son las típicas frases que se escuchan cuando le preguntas a los organizadores de foros, páneles y mesas de debate sobre políticas públicas o temas especializados en los que sólo participan hombres.

Normalmente estas respuestas van acompañadas de una sonrisa que implícitamente lleva otro mensaje: “¿No entiendes que las mujeres no saben?”.

Es cansado ver foros sin diversidad, y no sólo eso, resulta frustrante ver que personas talentosas -en muchos casos, pues también hay foros en los que no hay expertos, sólo amigos de los organizadores o los “sospechosos comunes”- no se dan cuenta de que la riqueza del debate y la posibilidad de visualizar ángulos nuevos para encontrar soluciones a los problemas que enfrentamos hoy en día radica en la posibilidad de incorporar perspectivas nuevas. Las mujeres tenemos maneras diferentes de analizar la realidad, nuestras experiencias son distintas y nuestro saber y talento tiene mucho que abonar a la solución de problemas y construcción de nuevas realidades.

El Parlamento Europeo acaba de lanzar una estrategia que me parece necesario conocer y tomar en cuenta para articular algo similar por estas latitudes y que tiene como objetivo promover la igualdad de género entre los oradores que participen en todos los eventos y debates organizados por dicha Institución.

La Oficina del Parlamento Europeo en España organizó un evento a inicios de este mes en el que convocó a expertos de universidades, think tanks, centros de investigación y otras instancias en el que se comprometió, e invitó a los asistentes, a no volver a organizar conferencias, debates o seminarios sobre Europa o temas europeos en los que los conferenciantes sean sólo hombres. (Si, tuve que leer esto dos veces pues no creía que esto pudiera ser real).

Se invitó a los asistentes a firmar un Manifiesto cuya finalidad es “promover la participación de mujeres expertas en los debates y a auditar todas sus actividades de comunicación para, al cabo de un año, dar cuenta de la tasa de participación de mujeres que se ha alcanzado”. En otras palabras, para que las instancias firmantes rindan cuenta de sus acciones y no sólo salgan en la foto firmando y diciendo lo políticamente correcto y usando la bandera de la igualdad para colgarse estrellitas y después hacer de lo firmado letra muerta.

Una herramienta poderosa que el vocero del PE, Jaume Duch, propuso que se use es el Brussels Binder, un recurso que busca promover la diversidad y la igualdad de género en los debates sobre política pública en la región. Su portal dice claramente: “Diariamente se llevan a cabo debates en Bruselas que impactan la vida de los ciudadanos europeos. Queremos promover la diversidad de género en dichos debates porque creemos que las buenas políticas son productos de nuevas perspectivas y análisis novedosos y frescos que son reflejo de la sociedad en la que se llevan a cabo. Por ello, queremos ver mujeres con más poder y escuchar su voz.”

Cuando leo esto y veo páneles en México -y nuestro país no tiene el monopolio del Club de Tobi- en los que sólo hay hombres y sólo incluyen a mujeres como moderadoras o maestras de ceremonias en el mejor de los casos, me doy cuenta de que muchos colegas hombres no entienden que no entienden. Sobre todo, no entienden que la igualdad es una cuestión de desarrollo y que afecta a hombres y mujeres por igual, que no se trata “de un asunto de mujeres” exclusivamente. (Hago un paréntesis, también me he encontrado con frecuencia mujeres que organizan estos eventos en los que la ausencia de congéneres es notable, y en muchos casos, tampoco habían caído en cuenta de esta falta de equilibrio y diversidad de sus eventos. El “machismo invisible” no es privativo de los hombres, también hay que educar en igualdad y perspectiva de género a muchas colegas).

En México están generándose iniciativas en diversas áreas que buscan promover la presencia de mujeres en la toma de decisiones en diferentes campos y en paneles relacionados con ellos. ¿Cuáles? Pienso por lo menos en tres que conozco: mujeres del sector telecomunicaciones, tic e internet que se están organizando y que presentarán en abril su propuesta llamada “Conectadas”; están las expertas del sector energético y a quienes se puede seguir a través de Twitter en @vozexpertamx y recientemente se están organizando mujeres del ámbito de las relaciones internacionales. Seguramente en los próximos meses escucharemos mucho más sobre ellas. Estoy segura de que en otros espacios y vinculadas a otros temas se están gestando iniciativas así.

Esto que vivimos puede analizarse desde dos ópticas: terrible o alentador. Tiene un poco de ambas. La realidad no es incluyente, y lo vivimos diariamente, pero por otro lado, la voz de las mujeres está teniendo mayor presencia día con día y el compromiso que tenemos las mujeres para apoyarnos, validar nuestras historias y reconocer nuestro talento y visibilizarlo va en aumento. ¡Eso es alentador!

A esta realidad también se están sumando hombres comprometidos con la igualdad que reconocen que la inclusión y la diversidad no son un juego de suma cero, sino un juego en el que todas y todos ganamos.

El futuro no va a cambiar si no cambiamos el presente. Si queremos construir en igualdad, el mejor día fue ayer y el segundo mejor es hoy mismo.

Esta transformación no depende del gobierno, es un cambio que se inicia en nuestra propia vida y que va escalando a las demás esferas. Toca lo privado, lo público, el ámbito familiar, el gubernamental, el empresarial, el académico, el de las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación. ¿Qué estás haciendo hoy para detonar este cambio?

 

@LaClau

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