Sobre las mujeres maravilla y la historia

La posibilidad de identificarse y sentirse representadas en otras mujeres cuenta. Pueden imaginarse trabajando en áreas “no tradicionales” para ellas.  Como odio las “áreas tradicionales”, que implican relegar a las niñas y mujeres al ámbito de las manualidades y cuidado del hogar.

La “historia” ha sido la historia de los hombres, quienes la han definido, nombrado, narrado. Es la historia de su  existencia.

La existencia de las mujeres en la historia se conoce como “estudios de la mujer”.

Así de parcial y desigual el recuento de los hechos, de los siglos, de la realidad.

Sam Maggs, la autora del libro “Wonder Women. 25 Innovators, Inventors and Trailblazers Who Changed History”  (Mujeres maravilla. 25 innovadoras, inventoras y exploradoras que cambiaron la historia) se planteó el reto de construir la historia desde la mirada de las mujeres que la han transformado y el resultado ha sido ese libro. Un libro sencillo, profundo y valioso.

Valioso porque rescata las aportaciones de 25 mujeres que han hecho lo que no se esperaba de ellas “por ser  mujeres”.

Valioso porque desafía la historia de la historia y cuenta una historia diferente, en la que las mujeres SI cuentan y han contribuido en todos los terrenos a construir el mundo.

Valioso porque le da visibilidad a las mujeres con las que las niñas de hoy, mujeres y líderes del mañana, se pueden identificar.

No es cosa menor construir, presentar un espejo en el que las personas puedan verse reflejadas. ¿Qué quieres ser cuando seas grande? ¿Como quién quieres ser? Para los niños esto puede ser más natural porque tienen una infinidad de ejemplos con los que identificarse y reflejarse. Para las las niñas no, existen muchos ejemplos que son invisibles y por lo tanto, es como si no existieran. Los ejemplos estereotipados son mujeres modelos de las revistas, delgadas, esculturales y bellas, con labios inyectados y siempre en posiciones sensuales o de plano con las princesas de los cuentos de Disney. ¿Las niñas que no quieren eso, con quién se pueden identificar?

“La representación importa”. Así de claro lo dice Maggs y esas tres palabras pueden cambiar el sentido y la vida de millones de niñas. La posibilidad de identificarse  y sentirse representadas en otras mujeres cuenta. Es por ello que pueden imaginarse trabajando en áreas “no tradicionales” para ellas.  Como odio esta definición de “áreas tradicionales”, porque implica que la tradición ha significado relegar a las niñas y mujeres al ámbito de las manualidades y exclusivamente al cuidado del hogar. No está mal si es una opción, si está mal si es una imposición y no se les brindan alternativas y posibilidades.

Las 25 mujeres maravilla a las que hace referencia la autora se ubican en cinco grupos: Mujeres de la ciencia, de la medicina, del espionaje, de la innovación y de la aventura. Posiblemente has escuchado hablar de Ada Lovelace, ¿Pero de Alice Ball, Ogino Ginko, Noor Inayat Khan, Mary Sherman Morgan o Maria Sibylla Merian? Descubrí para mi sorpresa y gusto a una mexicano-americana llamada Ynes Mexia (1870-1938), que no sólo fue botánica y exploradora, ¡sino que inició su vida aventurera e hizo  grandes aportaciones a la ciencia a partir de lo cincuenta años!

Este pequeño gran libro, junto con otros que están apareciendo en el área de “estudios sobre la mujer o de género”, relacionados con las aportaciones de las mujeres a la historia en distintos campos, desde la ciencia hasta los negocios, me parece una gran aportación a la construcción de un nuevo futuro. La mayor parte de los que conozco son sobre mujeres estadounidenses o británicas. Veo aquí una increíble área de oportunidad para rescatar las historias de mujeres de otras latitudes, de América Latina y de México en concreto. Existe una extraordinaria colección de Mujeres mexicanas del siglo XX, dirigida por Francisco Blanco Figueroa, editada por distintas universidades (UAM, IPN, UNAM,  de Morelos, de Nuevo León, del Estado de México, de Ciudad Juárez junto con Editorial Edicol), pero faltan las mujeres de los otros siglos y de la historia en general.

Lo que quiero destacar aquí es que hoy por hoy, resulta muy importante que las niñas y jóvenes encuentren modelos de mujeres que les inspiren y motiven.  Para una niña el gran cambio de su vida puede ser visualizar a una científica, empresaria, activista, deportista, política, diplomática, artista,  que les haga pensar “yo quiero ser como ella”, “puedo ser como ella”, “ser niña es fantástico”, “yo puedo”.  También puede haber un futuro distinto cuando a los niños pequeños les hablen y enseñen sobre mujeres que cambiaron el mundo. Verán, niñas y niños, que el mundo lo hemos construido en conjunto y que las aportaciones de las mujeres son tan importantes como las de los hombres, y que la historia es compartida.

Sí puede haber un futuro distinto e igualitario cuando a las niñas y niños se les educa desde la  igualdad y la diversidad  y se les enseña que hombres y mujeres valen lo mismo. El futuro empieza hoy, así que empecemos a contar las historias de las mujeres que hemos olvidado y hecho invisibles.

Rescatemos a las mujeres maravilla, o debería decir Mujeres Maravilla, que hay en todas partes.

 

@LaClau

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