Trump no vale una selfie

Lo único que va a lograr el presidente Peña Nieto al reunirse con Trump es lavarle la cara frente al electorado blanco y xenófobo que busca cortejar como eje de sus votantes de camino a la presidencia, y confrontarse con Hillary Clinton y su campaña.

Trump no vale una selfie
Reuters

Por: Marco A. Morales (@marco_morales)

Hace unas horas, la Presidencia de la República se vio obligada a confirmar, primero, que había enviado en secreto invitaciones a Donald Trump y a Hillary Clinton a visitar México. También a confirmar que estaba en negociaciones con la campaña de Trump, y luego a reconocer que la visita sucedería unas horas antes del discurso sobre migración que pronunciará este miércoles en Arizona.

La campaña de Trump, todo parece indicar, ganó la jugada al obligar a Los Pinos a los términos de su visita. Una conveniente filtración, seguida de la confirmación por Twitter del propio Trump fueron suficientes. Con esto, el presidente Peña Nieto se convierte en un peón en la estrategia de campaña de Trump. El bullying, después de todo, funciona para controlar al gobierno mexicano.

Lo que tiene que quedar muy claro es que, con esta visita, Trump no esta intentando ampliar su coalición de votantes para agregar al voto afroamericano y al voto “hispano”, y mucho menos apelar al voto de centro. La lectura más probable en la campaña de Trump – y posiblemente no equivocada – es que el intercambio de insultos entre Trump y Clinton va a deprimir la participación electoral. La inusual proporción de indecisos que sigue creciendo en las encuestas es otro aspecto a considerar: los indecisos no salen a votar. Es decir, esta elección podría decidirse por un puñado de votantes extremos en un puñado de estados.

En estas condiciones, tener a una base energética y movilizada es una apuesta ganadora. Los cambios recientes en el staff de campaña de Trump para encumbrar a figuras de la derecha radical y xenófoba sugieren que la apuesta es afianzar su coalición de votantes blancos, resentidos, temerosos y xenófobos.

Si quedaba alguna duda de la motivación en los últimos días para realizar actos de campaña para cortejar a la comunidad afroamericana, pero desde lejos y llamándolos “negros”, la respuesta es evidente: los actos no son para beneficio de los afroamericanos, sino para beneficio de su coalición blanca. Aceptar apresuradamente la visita a México, tiene exactamente el mismo objetivo.

Dicho esto, lo único que va a lograr el presidente Peña Nieto al reunirse con Trump es lavarle la cara frente al electorado blanco y xenófobo que busca cortejar como eje de sus votantes de camino a la presidencia.

Todo esto con una agravante adicional. La consecuencia natural de ayudar a Trump es que la Presidencia termina confrontada con Hillary Clinton y su campaña. Esto es especialmente grave porque los Clinton siempre han sido aliados de México. Y si algo queda claro es que, aún cuando ella tiene en sus haberes el ejercicio diplomático, no olvida con facilidad. Como dijera su propio slogan para retratar la incompetencia de Trump: “all it takes is one wrong move” (sólo toma una decisión equivocada).

Este episodio es extremadamente preocupante porque bien alguien al más alto nivel del gobierno mexicano no entendió las implicaciones de lo que promovía, bien ese alguien lo entendió perfectamente. La motivación, posiblemente, no veía mas allá del Cuarto Informe de Gobierno. En ambos casos, quienes perdemos somos los mexicanos, hayamos votado o no por Peña Nieto.

El punto central de todo esto es que las implicaciones de este acto trascienden a México –pueden afectar los resultados de la elección presidencial en Estados Unidos– y trascienden a la elección –independientemente de quién gane, Trump nunca va a beneficiar a México y Clinton recibe una bofetada gratuita de la administración Peña Nieto.

Ojalá los altos funcionarios y tomadores de decisiones en el gobierno federal se tomen la molestia de escuchar a los diplomáticos que entienden a Estados Unidos y su política –que hay muchos– para evitar estas pifias que nos pueden costar a todos los mexicanos.

 

* Marco A. Morales es Investigador Afiliado al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

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