Las maneras de matar en México

En México los homicidios con algún arma suman 73 % del total. En el 27 % restante hay al menos 20 formas distintas de matar, y su ocurrencia es distinta entre estados y años.

Por: Héctor Chávez (@hectorchavezgr)

Del 2010 al 2015, en México se cometieron 142 mil 776 homicidios de al menos 22 maneras distintas. Esto según los códigos de defunciones registrados por el INEGI en ese periodo. Cada forma distinta de cometer un homicidio nos cuenta una historia diferente. Las diferencias entre un homicidio con arma de fuego, de cualquier tipo, y un estrangulamiento explica cosas distintas en cuanto a crueldad, recursos, costos, y la relación previa entre víctima y victimario.

Con esto en cuenta, desagregamos las formas más “peculiares” de matar en cada estado de la República. Es decir, contrastamos la “popularidad” de una manera de matar en un estado con respecto al resto del país para encontrar las formas en las que se mata en una entidad pero que resultan extrañas para el resto del país. Primero, hablemos de las maneras más y menos comunes de matar en el país.

Las maneras más comunes: armas

Dado los últimos años de violencia en México, no resulta sorprendente que la mayoría de los homicidios cometidos en ese periodo hayan sido con un arma de fuego. El 59.85 % de los homicidios cometidos de 2010 a 2015 implicaron un arma de fuego. El 98.86 % son armas de fuego no identificadas, el restante 1.3 % se distribuye entre armas de fuego cortas y entre rifle o escopeta.

Salta a la vista que la tercera manera con mayor porcentaje de muertes es “medios nos específicos”. Consultamos a Cecilia Martínez del departamento de generación de las estadísticas de mortalidad del INEGI y nos comentó que “agresión por medios no específicos” se refiere a una agresión en el que el certificante de la muerte “desconoce el medio con el cual se produjo la muerte”. Estamos hablando de que en el 14 % de los homicidios cometidos del 2010 al 2015 se desconoció el medio con el cual se cometió el delito.

Las maneras que siguen en el ranking de popularidad son armas blancas, medios no específicos y estrangulamiento. La última manera de matar mencionada implica una característica especial a las anteriores, no involucran ningún tipo de arma.

Si agrupamos los homicidios que no involucran ningún tipo de arma pero que están dentro de los 10 tipos de homicidio más cometidos en el país, nos encontramos — además de estrangulamiento — con homicidios por fuerza corporal (golpes) y homicidios con objetos sin filo. Estas maneras de matar nos cuentan una historia distinta a los homicidios con armas de fuego que podría implicar desde distintos niveles de crueldad hasta la mera falta de acceso a dichas armas.

Desagregando por sexo estas maneras de matar nos encontramos que, al igual que con armas de fuego, hay más hombres asesinados también sin armas. Sin embargo, desagregando por la manera de matar hay más mujeres estranguladas que hombres.

Las maneras menos comunes: envenenamiento

El top 5 de las maneras menos frecuentes de matar es el siguiente: agresión con sustancia corrosiva, agresión con objetos calientes, envenenamiento con drogas o medicamentos, empujón delante de objeto en movimiento y agresión sexual con fuerza corporal.

Desagregando por sexo, nos damos cuenta de que la distribución de las maneras menos frecuentes de matar entre hombre y mujer es muy parecida: 51.72 % hombres y 48.28 % mujeres.

Desagregando por “manera de matar”, los hombres son notoriamente más envenenados que las mujeres, mientras que en el 80 % de los casos de homicidios por agresión sexual la víctima es una mujer.

Las peculiaridades de cada estado

Para encontrar qué manera de matar distingue a cada estado de la República, construimos dos rankings de popularidad: uno nacional y otro estatal. Al contrastar estos rankings obtenemos dos datos interesantes: el primero, qué manera de matar sucede frecuentemente en un estado y no es frecuente en el resto de la República; el segundo, qué manera sucede en el resto de la República con frecuencia que no sucede en un estado.

Veamos, por ejemplo, Tamaulipas:

En el caso de Tamaulipas podemos ver que la manera más “peculiar” de matar es por agresión con material explosivo. ¿Esto quiere decir que la manera más frecuente de matar en Tamaulipas es con materiales explosivos? No. Lo que sí quiere decir es que las agresiones con materiales explosivos son una manera de matar que sucede en Tamaulipas y que no sucede con frecuencia en el resto del país. En contraste, los homicidios con arma corta son muy poco comunes en Tamaulipas respecto a su ocurrencia en el resto del país.

Veamos ahora el Estado de México:

En este caso podemos ver que agresión con gases y vapores es una manera de matar que sucede en el Estado de México, pero no en el resto del país. De hecho, 77 % de todos los homicidios con gases y vapores suceden en el Estado de México. Por otro lado, los homicidios por colisión de vehículo de motor son mucho más frecuentes en el país que en el Estado de México.

De esta manera, podemos analizar caso por caso cada uno de los estados del país. Para fines de esta nota nos quedamos con los estados con las maneras de matar más peculiares. Es decir, estados en los que sus maneras peculiares de matar también son las menos frecuentes para el resto del país. Así, nos quedamos con los estados de Aguascalientes, por maltrato; Chihuahua y Tamaulipas, por agresión con material explosivo; Coahuila y Michoacán, por envenenamiento con drogas o medicamentos y el Estado de México, por agresión con gases y vapores.

 

Para poder ejemplificar los casos más peculiares como gases y vapores, Cecilia Martínez señaló que ejemplos de homicidios por agresión con gases y vapores “corresponden a la inhalación por vía inhalatoria por ejemplo gas butano, monóxido de carbono, gases orgánicos, cianuro, por mencionar algunos”.

Por otro lado, las maneras “peculiares” de matar que más se repiten en los estados son negligencia y abandono, agresión con disparo de arma corta y agresión por colisión de vehículo de motor.

La historia de violencia contada por nuestras maneras de matar

Realizamos el mismo análisis para diferentes años. Ahora, queremos ver qué manera de matar caracterizó a cada año con respecto a los demás. Encontramos que existe un contaste entre los años antes y después del inicio de la guerra contra el narco. Antes del 2007 las maneras de matar más repetidas fueron envenenamiento con productos químicos y agresión con vehículo de motor. Además, la manera menos frecuente de matar en los años anteriores a 2007 comparado con los años posteriores fue agresión con disparo de arma corta. Por ejemplo, en el 2005 la manera peculiar de matar con respecto a otros años fue agresión por empujón desde lugar elevado, mientras que la menos común en ese año con respecto a los otros fue agresión con disparo de arma corta.

A partir del 2007, la manera peculiar más repetida hasta 2015 fue agresión con disparo de arma corta. Además, aparecen las maneras de matar como agresión con rifle o escopeta en 2008 agresión con material explosivo en 2010. Por otro lado, la manera menos común de matar en esos años vis a vis los anteriores a 2007 fue por agresión por colisión de vehículo de motor.

En resumen, la violencia desatada después de la guerra contra el narco también se refleja en nuestras maneras más peculiares de matarnos.

En México la mayoría de los homicidios implican un arma, ya sea de fuego o blanca. No obstante, hay un 26.71 % que se distribuye en 20 maneras distintas. Estas maneras se convierten en peculiaridades cuando las separamos por estado o por año y nos ofrecen información relevante que no aparece en los datos agregados. Nos dicen, por ejemplo, que en México también se mata estrangulando, por abandono y a golpes. Nos sirven para preguntarnos ¿qué implica que uno de los homicidios que más aparecen por estado sea por negligencia? ¿Qué está sucediendo que existe una violencia tan diferenciada entre hombre y mujer sin importar la peculiaridad de la manera? ¿Por qué en el 15 % de los homicidios en México se desconoce su medio?

 

* Héctor Chávez es integrante de Data Cívica.

 

 

Metodología

Para esta nota se utilizaron datos del SINAIS de los años 2010 al 2015. Calculamos el tipo y el porcentaje de homicidios según la clave de defunción registrada por el SINAIS. Los datos los puedes consultar en este enlace.

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