¿Una CDHDF que sirva a quién?

La CDHDF se sumó al coro de mediocridad de otras comisiones estatales que se dedican a proteger al gobernante en turno y trabajó en contra de las víctimas, recordándoles ante cada reclamo que “tienen el derecho a no tener la razón”.

Por: Juan Martín Pérez García (@juanmartinmx)

 

Carta abierta a Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de CDMX; Leonel Luna, Presidente de la ALDF-CDMX, y a los representantes del Frente Ciudadano por México, Alejandra Barrales (PRD), Ricardo Anaya (PAN) y Dante Delgado (MC).

 

La Ciudad de México está enfrentando momentos difíciles. Los recientes sismos del 7 y 19 de septiembre pasado dejaron ver que la ciudadanía tiene una alta capacidad de solidaridad y una profunda desconfianza a las autoridades de todos los órdenes de gobierno. Ustedes saben que no es una afirmación maniquea; desde la complejidad del entramado social los partidos políticos paulatinamente han dejado de representar los intereses de las ciudadanías (en plural) para cuidar sus propios intereses político-electorales y de gobierno. La lucha por el poder político se está llevando a cada rincón del país, en todas instituciones y en todos los espacios de gobierno. Algo que ustedes conocen con detalle y quizás una de las motivaciones para articularse en un “Frente Ciudadano por México”.

A nivel nacional se han convertido en el Frente opositor que, en ruta al proceso electoral por la Presidencia de la República en 2018, cuestionan los abusos del poder en el gobierno federal, así como las complicidades y corruptelas que tanto daño ocasionan al erario público. Aún con toda su fuerza articulada, saben que vencer la corrupción ya institucionalizada no es una tarea sencilla. Ustedes se sumaron a la exigencia ciudadana por una #FiscaliaQueSirva y dieron la batalla contra el #FiscalCarnal que decidió irse de la contienda en uno de sus varios Ferrari. Sin duda un pequeño avance en la búsqueda de una Fiscalía independiente para luchar efectivamente contra la corrupción. También como Frente se pronunciaron contra las presiones al fiscal Santiago Nieto y se aprestaron a buscar su reinstalación en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE). Estos casos hacen evidente la urgencia de proteger la autonomía de quienes investigan al poder desde las instituciones.

Seguramente contarán con información reciente sobre el proceso de elección de la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), una noble institución que por más de dos décadas se convirtió en un espacio de escucha y defensa de las víctimas, un contrapeso inteligente y propositivo a los gobiernos del PRD en la Ciudad de México. Lamentablemente en 2013 el secretario de Gobierno y el presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) repitieron la fórmula de todos los gobiernos estatales para tener una ‘Ombusdperson’ a modo, dócil y “cercana al jefe” -se decía en los pasillos del recinto legislativo-. Aún está el oprobio de la mentira, simulación y opacidad de aquel proceso de elección que encabezó Dinorah Pizano y que con el oficio ALDF/CDH/486/13, firmado el 19 de noviembre del 2013, envió a reserva por tres años la “evaluación científica” que realizaron para imponer a la Dra. Perla Gómez en la CDHDF. Inició con ello la decadencia de este órgano público autónomo, al renunciar a su mandato constitucional.

Lo que mal empieza, mal acaba… quienes buscaron proteger al jefe de Gobierno de la Ciudad de México le ocasionaron un daño incomensurable a la Ciudad; esta perla negra la llevará colgando en su historial político en busca de la candidatura presidencial. Con este equívoco trastocaron la calidad democrática de un gobierno discursivamente de izquierda, pero que no quería ser incomodado con la observación. Ocasionaron un gran daño patrimonial dilapidando el presupuesto en un elefante blanco con más de quinientas personas que procesan expedientes sin escuchar a las víctimas. La CDHDF desapareció de la faz de la tierra, se sumó al coro de mediocridad de otras comisiones estatales que se dedican a proteger al gobernante en turno, se alejó de las personas defensoras de derechos humanos y movimientos sociales, pero más grave aún, trabajó en contra de las víctimas, recordándoles cínicamente ante cada reclamo que “tienen el derecho a no tener la razón”.

En estos días las y los diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal tendrán que votar el dictamen que prepare su Comisión de Derechos Humanos, a cargo del diputado Luciano Jimeno Huanosta, y el proceso está bajo fuertes presiones políticas. En el ánimo de apoyar una elección transparente, desde el ‘Parlamento Abierto’ diversas organizaciones expertas en derechos humanos analizamos los perfiles, planes de trabajo y experiencia de las doce personas postuladas, concluyendo que 7 de ellas no cubren el perfil básico de un ‘Ombusdperson’ que puedan garantizar autonomía, evitar el trato selectivo de casos y capacidad creativa en la defensa de derechos humanos.

Aún con el descredito ganado y los reclamos de las víctimas fue increíble saber que Perla Gómez se atrevió a buscar la reelección, dicen que animada por los mismos que la llevaron a ese puesto. El rechazo a una reelección es un consenso entre las y los defensores de derechos humanos, entre exconsejeros de la CDHDF, del personal honesto de la misma institución y de un alto número de líderes de opinión. Sin embargo, su postulación demuestra que existe la tentación de seguir controlando desde el gobierno local a este órgano público autónomo. Entre las opciones posibles destacan dos funcionarios cercanos al gobierno en turno: Mucio Hernández Guerrero y Armando Hernández Cruz. Además de no cumplir el perfil de Ombusdperson, su fibra ética no alcanzó para entender la pertinencia de solicitar licencia para competir sin las ventajas del cargo, y evitar el riesgo de usar recursos públicos para una campaña personal. Sería muy grave para la ciudad que la elección responda a los intereses de grupos políticos contrarios a los derechos humanos.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México está a tiempo de hacer público su compromiso de que nadie de su gabinete repetirá el equívoco de presionar a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para elegir una #OmbusdpersonCarnal. ¿Las y los ciudadanos podemos contar con esa garantía de no injerencia en la designación?

Importantes desafíos tienen el PRD, PAN y MC de la CDMX, junto con el “Frente Ciudadano por México”, para garantizar que serán coherentes con el importante rol a nivel federal que ha impedido hasta el momento un #FiscalCarnal. No se pude tener doble rasero, uno siendo oposición y otro cuando se es gobierno local. ¿Como Frente Ciudadano por México podrán garantizarnos a las y los ciudadanos que la elección de la Presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal CDHDF no será un cálculo político electoral? ¿El Frente opositor a nivel federal tendrá coherencia política en evitar en la Ciudad un #OmbusdpersonCarnal?

Necesitamos evidencia de que ustedes buscan una ruptura con la cultura política y de corrupción que tiene a todo el país bajo la violencia, impunidad y una profunda crisis de derechos humanos. Ayúdenos a creer que es posible, y tengamos en la Ciudad de México una #CDHDFqueSirva a las y los ciudadanos.

 

* Juan Martín Pérez García es defensor de derechos humanos.

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