Hechos de tránsito no deben ser primera causa de muerte de niños

Yo tenía 14 años y viajaba con mis papás y mis seis hermanos. La autopista era de dos carriles, uno por sentido, y llovía; en una subida, al terminar la cuesta, papá gritó “cuidado” porque el asfalto estaba sumamente resbaladizo por aceite derramado. Volcamos.

Hechos de tránsito no deben ser primera causa de muerte de niños
Esteban. Foto: cortesía Ana Isabel Aguerrebere Salido

Por: Ana Isabel Aguerrebere Salido

Como cada mes, recuerdo que subimos al coche para descansar de Ciudad de México y pasar el fin de semana en un pueblo cercano a Palmillas, sobre la carretera México-Querétaro.

Yo tenía 14 años y viajaba en el asiento delantero junto con mis papás y mi hermano de dos años. Mis otros cinco hermanos iban en la parte de atrás. La autopista era de dos carriles, uno por sentido, y llovía; en una subida, al terminar la cuesta, papá gritó “cuidado” porque el asfalto estaba sumamente resbaladizo por aceite derramado. Volcamos.

Cuando logré salir del auto vi a mis hermanos sentados con mamá llorando en la cuneta de la autopista; mi papá, un poco más lejos intentaba prevenir a los automovilistas que se acercaban para no generar un choque más grave.

Una camioneta nos recogió para llevarnos a un hospital; estábamos todos pero el bebé tenía perforada su cabecita, salió disparado del auto directo a unas rocas. No parábamos de llorar ni de agradecer al matrimonio que se tomó la molestia de subirnos a su camioneta.

Esteban tenía apenas dos años.

Tengo claro que las carreteras “de ida y vuelta” (de dos carriles, uno por sentido), tan transitadas por vehículos de carga, precisan leyes que regulen espacios en las pendientes de subida; necesitamos que los motores no derramen aceite y señalamientos claros en zonas de riesgo, autos más seguros y respuestas más prontas, cuestiones que son tomadas en cuenta por la Ley General de Seguridad Vial.

 

* Ana Isabel Aguerrebere Salido es promotora cultural.

 

 

Actualmente, en la Cámara de Diputados se discute la iniciativa de Ley General de Seguridad Vial que busca poner un piso mínimo a nivel nacional que nos permita construir ciudades y carreteras más seguras a través de una Agencia Nacional de Seguridad Vial, reglas claras de infraestructura segura, gestión de licencias de conducir, entre otras.

Si bien los datos son importantes, también cada una de las historias que, con una Ley General de Seguridad Vial funcional, pudieron evitarse.

Durante los próximos días estaremos publicando algunas de estas historias tanto en el espacio de opinión de Animal Político, como en TheCityFix México.

¿Tienes una historia similar y crees que una ley general de seguridad vial pudo haberla evitado? Envíanosla a [email protected]

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