Transparencia en CDMX: entre autonomía y sumisión

Lo que está en juego en la designación de comisionados del InfoDF tiene que ver con que las personas puedan enterarse sobre lo que hace el gobierno y por qué lo hace, así cómo la forma en que se ejercen los recursos públicos y la razón de las acciones de autoridad de los gobernantes.

Por: Humberto Adán Peña Fuentes (@adanmexic ‏)

La designación de comisionados ciudadanos del Instituto de Transparencia y  Protección de Datos Personales de la Ciudad de México, hoy INFODF,  ha sido un proceso largo, complejo y accidentado. La emisión de la convocatoria con un plazo muy corto, modificaciones a la misma por parte del órgano de gobierno de la Asamblea Legislativa y ahora lo ajustado del tiempo para su nombramiento (el 31 de marzo quedaría acéfalo el organismo encargado de velar por la transparencia) parecería que complejizan de manera innecesaria un proceso que debería ser exclusivamente procedimental: convocatoria, revisión de requisitos, evaluación de perfiles y designación.

¿Cuál es la razón de que se haya complejizado tanto este asunto? La relevancia de la función que cumple este órgano autónomo relativo a la tutela del derecho de acceso a la información de los ciudadanos de esta ciudad y que se aplique de manera garantista e independiente la Ley de Transparencia. Esto quiere decir que su interpretación se haga siguiendo el principio de máxima publicidad que considera que toda la información que se encuentre en poder del gobierno es pública, salvo las excepciones que establece la propia norma.

Simplificando, lo que está en juego tiene que ver con la posibilidad de que las personas ejerzan su derecho y puedan enterarse sobre lo que hace el gobierno y porque lo hace, como se ejercen los recursos públicos por parte de quienes los reciben y la razón de las acciones de autoridad de los gobernantes, cuestiones trascendentales ante la actual crisis de legitimidad de las instituciones. Hoy existen una infinidad de temas que son y serán de interés público y que pondrán a prueba el temple de los nuevos responsables del instituto de transparencia local, entre ellos me gustaría citar algunos para ejemplificar lo que se viene:

Desarrollo Urbano. Existe el día de hoy una lucha por cada metro del suelo de la ciudad, intereses de vecinos y desarrolladores cada vez están más encontrados, las mega intervenciones como el desarrollo de dos torres de departamentos en colindancia con Ciudad Universitaria o la explosión especulativa en colonias como La Granada ahora “Nueva Polanco”, entre otras, han generado tenciones en el espacio urbano. Es así que la información relacionada al proceso que se sigue para autorizar licencias de construcción, la aplicación de las normas en materia de desarrollo urbano y los trámites relativos a los proyectos inmobiliarios serán de importancia estratégicas para los ciudadanos de la CDMX en la búsqueda de construir una ciudad más humana y que otorgue la calidad de vida aspirada por sus habitantes.

Reconstrucción de la CDMX. Después de seis meses del sismo del 19 de septiembre no existe certeza sobre el proceso de recepción, gestión, administración y ejercicio de los recursos destinado a la reconstrucción, y si existen no son de fácil acceso para los ciudadanos, resolver las quejas ante la falta de acceso a esta información será un tema que seguramente deberá discutir y resolver el Instituto de Transparencia de la CDMX.

Transparencia en Partidos Políticos. Fideicomisos y Sindicato. Las leyes en la materia obligan a que los partidos políticos transparenten de manera activa su ejercicio presupuestal y la administración de sus recursos, no obstante según las últimas evaluaciones salta a la vista la poca amabilidad que tiene la información disponible y los muchos vacíos en información que deberían estar en las páginas de los partidos; por otro lado existen aún muchos pendientes sobre los retos que implica que los fideicomisos que por la regular no son 100% transparentes debido a la existencia de mezcla de recursos públicos y privados. Igual de delgada es la línea en cuestión de recursos sindicales obtenidos mediante recursos públicos y lo complejo que resulta diferenciarlos de las cuotas aportadas por los trabajadores, ambos espacios relacionados como ejemplos de opacidad. Será un reto fundamental y apremiante, resolver desde una visión que busque el bien común o bien mayor.

Muchos otros temas relevantes que por cuestión de espacio no abordaré son: movilidad y transporte, sistema penitenciario, seguridad hídrica, infraestructura urbana, gasto social y padrones de beneficiarios, todos ellos seguramente estarán en la lupa y es necesario que tengamos una institución capaz de estar a la altura.

Para poder resolver estos asuntos desde una posición autónoma y garantista es necesario que sus integrantes sean lo más independiente posible, en donde sus nombramientos no estén atados a intereses distintos a la plena observancia y tutela del derecho de acceso a la información de los ciudadanos; solo así tendremos la certeza de que estos asuntos se resolverán desde posiciones en favor de la propia CDMX. De igual manera haciendo un análisis lo más pormenorizado del perfil de los futuros comisionados ciudadanos llevará a reducir la posibilidad de que sucesos tan bochornosos y lesivos para la legitimidad de las instituciones como el paso de un titular de un organismo autónomo a un cargo de elección popular se repita ahora en el ámbito local.

En teoría se deberá resolver el nombramiento de los comisionados del instituto de transparencia antes del día 31 de marzo, el dejar al instituto sin integrantes sería un grave error, ya que colocaría en un impasse asuntos de relevancia como los que ya comentamos y que son de interés fundamental para los habitantes de la ciudad.

Colofón

Estoy seguro que personas como Mónica Tapia, Josefina Mac Gregor, Mariana Niembro y colectivos y organizaciones como @designaciones, @fundarMexico, @article19mex y otros, seguirán al pendiente del proceso, esperemos que concluya lo mejor posible, pero sobre todo con comisionados independientes, autónomos y capaces de afrontar los retos que vienen.

*Humberto Adán Peña Fuentes es consultor en Políticas Públicas.

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