Por qué dejo el PAN, pero no sus ideales

Hace mucho tiempo que ese partido del que yo me enamoré y comprometí, ese en el que participé con convicción con alegría y dedicación, ha dejado de ser ese instrumento de la ciudadanía para transformar nuestro país.

Por: Paula Soto Maldonado (@paulasoto)

Pertenezco a una familia que desde siempre ha simpatizado con el Partido Acción Nacional, desde siempre acompañé, elección tras elección a mi mamá, a mi abuela y abuelo a votar. Fue en mi familia que aprendí a amar y servir a México, a comprometerme con sus problemas para encontrar soluciones, fue ahí donde mi vocación nació… mi vocación y amor por la política, por ese medio para ofrecer un mejor presente para mi entorno, para mi comunidad, para mi país.

Fue en 1988 en la campaña del Maquío que me enamoré del PAN, de sus principios, de su democracia interna, de sus debates frontales, de su oposición responsable, de su propuesta de país, de la gente honesta que simpatizaba y militaba en ese instituto político. Quienes llegaban al PAN en esos años, llegaban, llegábamos llenas de ideas, de valores, llegábamos con eso que Don Manuel Gómez Morin decía eran nuestras únicas armas, de esas que no hay otras ni las hay mejores.

Participé en todas las campañas posibles del PAN, fui eso que Carlos Castillo Peraza llamaba “una panista silvestre… una panista de la barda y el engrudo”. Hice de todo en las campañas, campañas esas en las que entregábamos la vida por nuestras convicciones, para darle a México esperanza presente, para sumarnos a ese deber permanente que no es lucha de un día, sino brega de eternidad, como lo dijo Don Manuel.

Hace mucho tiempo que ese partido político del que yo me enamoré, con el que yo me comprometí, ese en el que participé con convicción y trabajo diario, con alegría y dedicación, ha dejado de ser ese instrumento de la ciudadanía para transformar nuestro país.

Desde hace no menos de 10 años denuncié, con pruebas, la alteración del padrón de militantes a manos de un grupo de personas, con nombre y apellido. Alteraciones consentidas desde la dirigencia de ese tiempo en el PANDF. Un grupo de panistas certificamos con Notario Público la manipulación de los padrones de Acción Nacional, denunciamos la operación para alterar los resultados de elecciones internas, y también, desde hace varios trienios, he denunciado la corrupción que impera en el grupo que hoy se ha adueñado del gobierno y de las diputaciones en mi Delegación, esa que rimbombantemente llaman los panistas “la joya de la corona”, la Delegación Benito Juárez.

Decía el Maquío que “solo esta derrotado quien ha dejado de luchar” y yo lo creo firmemente.

Hoy doy un paso adelante después de haberle dado al PAN todo y más de lo que pude y también, agradeciéndole a esa institución las oportunidades que me dio: fui desde representante de casilla hasta representante de partido ante el Consejo Electoral Local y también ante la Comisión de Radiodifusión del IEDF; fui desde coordinadora de campaña hasta diputada local, siendo esta última, una de mis mejores experiencias laborales. Hoy doy un paso adelante convencida de que mi tiempo en el PAN ha llegado a su fin… luché desde todas las trincheras, desde la interna, desde la vecinal, desde la ciudadana, desde la legislativa y nadie escuchó. Cada vez somos más la militancia y la ciudadanía desilusionada de eso en lo que han convertido a Acción Nacional, veremos las cuentas que entregarán después del 1º de julio próximos.

Me voy del PAN, me voy segura de que hice todo por no irme, pero hoy las puertas del partido no están abiertas para quien quiere aportar, debatir, construir, proponer.

Me voy del PAN porque quiero continuar sirviendo a mi país, a mi comunidad, seguir aportando, seguir encontrando soluciones a sus problemas, y el PAN dejó de ser el medio para ello.

Me voy del PAN por congruencia, porque los motivos que me convocaron hace más de 25 años a estar en el PAN son los mismos que me convocan hoy a dejarlo, porque el PAN ha dejado de ser ese instrumento para construir la Patria Ordenada y Generosa para convertirse el botín de unos cuantos y muy malos.

Me voy del PAN porque lo escribí hace tres años y medio en Animal Político, y hoy todo está todavía peor.

Me voy del PAN porque urge recuperar nuestra Delegación, porque urge devolverle a la comunidad de Benito Juárez personas dignas, dispuestas a servir y representar los intereses de cada vecina y vecino, en lugar de servirse ellos mismos a costa de los demás.

Me voy del PAN por dignidad, congruencia y honestidad, porque quiero poder mirar a los ojos a mi hija siempre, poderle enseñar lo que es luchar por lo que crees, enfrentando la injusticia, la corrupción, la impunidad, mirarla a los ojos segura que he hecho lo que debo, en el momento y por las razones correctas.

Me voy del PAN y regreso a construir en lo local, a mi entorno, porque creo en transformar las cosas desde la proximidad, con la gente, construyendo mejores posibilidades, codo a codo, para alcanzar un Bien Común para todas y para todos.

Me voy del PAN con dolor, pero convencida de que lo que viene es solo para mejor. Dejo el PAN llevándome los mejores recuerdos y dejándolo con sus lamentables realidades. Dejo el PAN nunca derrotada y siempre dispuesta a luchar.

 

* Paula Soto Maldonado es feminista, mamá. Fue diputada local por el Partido Acción Nacional en 2006, en la IV Legislatura.

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