Fantasías Trump®: migración, la gran amenaza

Los migrantes no se mudan a EUA para aprovecharse de un Estado de bienestar que ni cuenta con asistencia médica pública ni un sistema educativo funcional, se mudan para buscar mejores oportunidades laborales.

Por: Pedro Gerson (@elpgerson)

El fin de semana pasado Donald Trump volvió a activar sus bases xenofóbicas con una diarrea tuitera llena de falsedades acerca de los migrantes. En esta ocasión, el catalista fue la caravana de migrantes que actualmente está atravesando México en dirección a los Estados Unidos. En el mundo de Fantasías Trump ®, los migrantes centroamericanos están llegando a Estados Unidos porque las leyes mexicanas migratorias son fuertes, la frontera entre México y su país es porosa y los Centroamericanos se quieren aprovechar de DACA.  Uno debería aprender a no sorprenderse de Trump, pero tanta ignorancia derrochada en tan solo una mañana me dejó boquiabierto.

Vamos punto por punto. No sé exactamente a qué se refiere Trump con que las leyes mexicanas en materia migratoria son fuertes. Si está diciendo que hay un marco normativo complejo y sofisticado, pues… eso es cierto, pero también lo es en Estados Unidos. Puede ser que crea que las leyes nacionales protegen menos a los migrantes y facilitan la deportación. Pero, aún si el número de deportados ha aumentado en años recientes, no es claro si esto es por la ley o porque hay más migrantes. Por último, Trump quizá esté aplaudiendo el hecho de que en México los migrantes se exponen al maltrato, abuso y hasta el homicidio de manera cotidiana, pero eso no es consecuencia de nuestras leyes sino del inexistente estado de derecho. Y, la verdad, no creo que ni Trump celebre esta triste realidad.

La idea de que la frontera del sur de los Estados Unidos es vulnerable a la amenaza migratoria es una ilusión. Evidentemente la frontera tiene vulnerabilidades; el costo de resguardar una frontera de más de 3100 kilómetros es prohibitivo hasta para los Estados Unidos. Sin embargo, el número de migrantes que han sido arrestados en la frontera suroeste (un buen indicador del número de migrantes que están cruzando en total) ha disminuido de forma constante en los últimos 10 años. La última vez que había tan pocos migrantes cruzando de manera ilegal al norte, el Presidente era Luis Echeverría y México tenía su wannabe Woodstock con el Festival Avándaro.

Finalmente, está la noción de que los Centroamericanos se quieren aprovechar de DACA, la ley que protegía a los inmigrantes jóvenes indocumentados que fueron llevados a EUA cuando eran niñxs. Para empezar, esta ley está muerta gracias a Trump. Aún si estuviera vigente, solo aplicaba a aquellos que llegaron antes del 2010. Con esto queda claro que Trump no sabe qué es DACA. Puede ser que el presidente quería decir que  los migrantes van a Estados Unidos a aprovecharse del Estado de bienestar de allá. Este es un tropo frecuentemente utilizado para vilificar a los migrantes. No obstante, es risible. Los migrantes no se mudan a EUA para aprovecharse de un Estado de bienestar que ni cuenta con asistencia médica pública ni un sistema educativo funcional, se mudan para buscar mejores oportunidades laborales.

Hay algo que sí vale la pena aplaudirle a Trump. Gracias a sus pequeños dedos tuiteros se visibilizó a los migrantes centroamericanos en México. Es revelador de nuestra xenofobia que en nuestro país no se hable de que las víctimas de una de las grandes crisis humanitarias del presente viven en territorio nacional. Es patético que no se convierta tema hasta que el presidente del país vecino lo mencione.  En eso sí se parecen Trump y AMLO, son los únicos en marcar la agenda nacional.

 

* Pedro Gerson es abogado migratorio y penal en el Bronx, Nueva York.

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