La reforma legislativa no protegerá al Jaguar

El dictamen de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados que adiciona el artículo 60 Bis 3 de la Ley General de Vida Silvestre será contraproducente para la conservación de felinos y grandes carnívoros. Réplica de la la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México a Daén Morales.

En respuesta al artículo Una esperanza para la conservación del jaguar”, publicado en este portal por el vicepresidente de Biofutura A. C., Daén Morales, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, A. C. (AZCARM), organismo que reúne el 80 % de las instituciones involucradas en el cuidado y protección de la fauna silvestre en nuestro país, desea realizar una serie de precisiones sobre algunos de los elementos abordados por dicha publicación, en virtud de que el esfuerzo legislativo el cual exalta como positivo para la conservación de los felinos silvestres y grandes carnívoros terrestres en México en realidad será contraproducente.

En primera instancia, se debe señalar que el dictamen al que hace referencia de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados que adiciona el artículo 60 Bis 3 a la Ley General de Vida Silvestre se aprobó el 30 de noviembre de 2017 por firmas, sin el aval de la oposición y sin siquiera haber sido discutido por los integrantes de la Comisión. La irregularidad del proceso impidió que los diversos sectores involucrados en el tema pudieran emitir su postura y así enriquecer el dictamen.

El artículo señala que no es posible cumplir la normatividad para sancionar el aprovechamiento ilícito del jaguar debido a que esta se encuentra abrogada. Tal afirmación resulta incorrecta, puesto que el artículo 122 de la Ley General de Vida Silvestre prohíbe las actividades de aprovechamiento con ejemplares o poblaciones de especies silvestres en peligro de extinción o extintas en el medio silvestre, siendo las multas y sanciones correspondientes para el caso del jaguar de las más estrictas que se contemplan, al tratarse de una especie bajo una categoría de riesgo de conformidad con la NOM-059-SEMARNAT-2010 sobre protección de especies nativas de México.

Si bien la AZCARM coincide en el fin de proteger a las especies de felinos y grandes carnívoros que pretende la iniciativa a la que hace referencia Biofutura A. C., considera que no se han dimensionado las consecuencias que conlleva la prohibición que propone de la posesión de estas especies, toda vez que se pondrá en riesgo a más de mil ejemplares de jaguar, ocelote, tigrillo y jaguarundi en el país que actualmente se encuentran en instituciones legamente constituidas y debidamente registradas ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), las cuales ya no podrán alojarlos.

En este sentido, la única alternativa que se dejaría a estos ejemplares es la reintroducción a su hábitat natural, lo cual generaría un terrible daño ecológico, y finalmente los condenaría a la muerte, pues la mayoría de ellos nacieron bajo cuidado humano y no serían capaces de subsistir en vida silvestre.

Asimismo, aceleraría la desaparición de estas especies, al poner fin a los programas actuales de conservación que realizan instituciones zoológicas, en colaboración con otras instancias nacionales e internacionales dedicadas a la conservación de especies.

La restricción a la posesión es tal, que dicha disposición se extendería incluso a la propia autoridad, pues el dictamen no hace distinción entre instituciones públicas y privadas.

Por otro lado, se debe destacar que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) solicita apoyo constantemente de las instituciones zoológicas del país y sus especialistas para cooperar en el manejo, recibo y atención por tiempo indefinido, de individuos que no pueden sobrevivir ya sea por enfermedad, abandono, decomiso o crianza artificial. ¿Qué sucederá entonces con aquellos ejemplares de felinos y grandes carnívoros si los zoológicos ya no pudieran prestar este servicio?

Incluso los propios museos de historia natural se verían afectados con la redacción actual de la propuesta, pues deberán dejar de poseer, y por lo tanto exhibir los ejemplares disecados de estas especies toda vez que el dictamen tampoco hace distinción entre animales vivos o muertos.

Finalmente, al hacer referencia a una figura que no se encuentra definida en la Ley como la de “instituciones académicas acreditadas”, la autoridad podrá expedir planes de manejo con total discrecionalidad, es por ello que resulta necesario incorporar en el ordenamiento a toda institución debidamente acreditada y registrada por la SEMARNAT.

En este tenor, la AZCARM considera que no se han dimensionado las consecuencias de la prohibición en la posesión de los felinos y grandes carnívoros. La asociación está a favor de la protección de especies en peligro; sin embargo, considera que la redacción de este dictamen en particular tendrá implicaciones sumamente negativas al dejar a la deriva a más de mil ejemplares que actualmente se encuentran bajo cuidado humano en el país, por lo que considera necesario que se realicen las modificaciones pertinentes a su articulado a fin de evitar efectos contraproducentes para la fauna.

 

Para mayor información

Luis Felipe Villaseñor: 55455035 Ext. 248

Rodrigo Ramos: 55455035 Ext. 253

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