Preguntas y respuestas sobre los aranceles

¿Qué tienen que ver los aranceles al acero y al aluminio con el posible aumento de los precios en México de quesos, manzanas o puerco?

Por: Ricardo Smith (@Ric_SmithN)

El pasado jueves 31 de mayo, nuestro vecino del norte anunció que eliminaría las suspensiones que nos excluían -junto a Canadá, la Unión Europea, Argentina, Australia y Brasil- de la aplicación de aranceles a la importación de acero y aluminio. Después de consultas y negociaciones que duraron cerca de dos meses, el gobierno de Donald Trump decidió retirar las excepciones y establecer aranceles -únicamente para México, Canadá y la Unión Europea- equivalentes al 25 % del valor de las importaciones de acero y 10 % del valor del aluminio.

¿Por qué Trump impuso aranceles al acero y al aluminio y no a otros productos?

En realidad, el origen del problema se encuentra en China, el mayor productor de acero del mundo, con cerca del 50% de la producción global. Durante años, el gobierno chino ha invertido en su capacidad de producción acerera , lo cual ha generado una sobrecapacidad de este metal de 737 millones de toneladas (en 2016) a nivel global. Desde 2005, junto con el incremento de la sobreoferta, también aumentaron sus exportaciones de acero. Así, dado el poder de mercado de China, los precios globales de dicho metal fueron cayendo. En consecuencia, muchos países acusaron a China de llevar a cabo lo que se conoce como “dumping”, es decir, subsidiar a las empresas estatales para vender los metales por debajo del precio que cuesta producirlos y así eliminar a la competencia extranjera que no puede darse ese lujo.

Es cierto que el acero y el aluminio son materiales esenciales para la industria militar, la manufactura automotriz y para el desarrollo de infraestructura. Pero el trasfondo es mucho más político. Para Trump, revivir la industria acerera fue central entre sus compromisos de su campaña. Desde entonces, prometió a empresarios y trabajadores del sector acerero que haría todo lo posible por combatir las prácticas desleales de China. Estos votantes fueron claves para su victoria: los tres estados (Indiana, Ohio y Pennsylvania) donde la industria acerera emplea más gente dieron sus votos en el colegio electoral a Donald Trump cuando era candidato republicano.

¿Por qué EUA impone aranceles a socios comerciales como México, Canadá y la Unión Europea?

Aunque la sobrecapacidad en China es la raíz del problema, este país contribuye con únicamente el 2% de las importaciones de acero en EUA. Los principales proveedores del mercado estadounidense son Canadá, Brasil, Corea del Sur y México. Un argumento plausible es que imponer aranceles de manera uniforme evitará que los productos chinos entren a Estados Unidos a través de otros países. Esto había ya sucedido cuando las administraciones de Bush y Obama impusieron medidas antidumping y salvaguardias al acero importado desde China. En dichas ocasiones, las importaciones chinas de igual manera terminaron en el mercado estadounidense gracias a dos factores: la entrada a través de Vietnam y el uso de un esfuerzo de lobbying por parte de las compañías acereras.

Sin duda, también existe otro objetivo que se intenta lograr con estos aranceles. Para la administración Trump, la posibilidad de crear exenciones o suspensiones a los aranceles le ha dado la oportunidad de crear una herramienta más para, por un lado, presionar a Canadá y a México en la negociación del TLCAN y, por el otro, presionar a Europa en la renegociación de sus relaciones comerciales en general (recordemos que EUA tiene un déficit comercial en su relación con la UE). Después de todo, la figura legal que usó para imponer los aranceles le otorga gran discrecionalidad para eliminarlos.

¿Cuál es la base legal de los aranceles?

De acuerdo con la Casa Blanca, la justificación legal de los aranceles al acero y al aluminio viene de la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial, que data de 1962. Esta legislación permite al presidente de EUA imponer aranceles en situaciones donde la seguridad nacional del país se vea amenazada. Si bien el Departamento de Comercio llevó a cabo una investigación al respecto -como lo mandata la ley-, ésta se ha llevado a cabo de manera opaca, además de que no hubo evidencia sobre cómo las importaciones de acero ponían en peligro a la industria militar estadounidense.

En principio, también existe una base legal a nivel internacional para los aranceles. El Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT, por sus siglas en inglés, es una de las fuentes principales de reglas para el régimen global de comercio), contiene un artículo que permite a los países miembro imponer aranceles si son requeridos para proteger la seguridad del país y sus habitantes. De acuerdo con algunos expertos, dado que este artículo es muy vago en su definición de seguridad nacional, el gobierno de EUA llevaría ventaja frente a demandas de otros países.

¿Qué tienen que ver los aranceles al acero y al aluminio con el posible aumento de los precios en México de quesos, manzanas o puerco?

El gobierno de México anunció hace unos días, que impondría aranceles a 71 productos provenientes de EUA: láminas y tubos de acero, lámparas, productos de puerco, whiskey, quesos, papas, manzanas y arándanos (aquí la lista completa de productos). Visiblemente, el objetivo es pegar a ciertos estados que forman parte de la base electoral del presidente Trump en donde más les duele. Tendremos aranceles a productos cruciales para distritos de donde provienen representantes y senadores que podrían presionar a Trump sobre su política comercial. El puerco se lo compramos a Iowa, las manzanas a Washington (donde ciertos distritos agrícolas apoyaron a Trump en 2016), las papas a Idaho, Washington y Wiscosin.

De acuerdo con las reglas de la OMC (Acuerdo sobre Salvaguardias), México, Canadá y la UE pueden imponer aranceles como una contramedida a las acciones de EUA. Estas deben ser proporcionales para compensar las pérdidas ocasionadas por el gobierno de Trump.

¿Por qué México irá frente a la Organización Mundial de Comercio, como la UE y Canadá?

México, la UE y Canadá anunciaron que denunciarían los aranceles de EUA frente a los mecanismos de solución de controversias de la OMC. Según los tres socios, EUA hizo un mal uso de la figura de salvaguardias, las cuales permiten a los países imponer restricciones de emergencia cuando ciertas importaciones están dañando a alguna industria nacional.

Este tipo de procesos son largos. En realidad, la OMC solamente actúa como un arbitro para resolver disputas entre los países miembro. Ambas partes presentan sus argumentos en torno a una denuncia y los miembros del Órgano de Solución de Disputas dan la razón a alguna de las dos partes. La aplicación de sanciones recae total y enteramente en los países miembro; es decir, la OMC únicamente da legitimidad jurídica a las sanciones que aplique la parte ganadora. En pocas palabras, ir a la OMC es necesario y es un paso acertado, pero no ejercerá presión sobre la administración Trump para retirar los aranceles.

¿Hasta cuándo se quedan los aranceles?

Es difícil saberlo. La Sección 232 otorga al Presidente Trump la facultad de imponer y retirar aranceles a discrecionalidad. Además, la batalla legal ante la OMC y los tribunales del TLCAN será larga y complicada.

Por lo tanto, el frente con mayor potencial es el político. Por un lado, los aranceles al acero y al aluminio impuestos por Trump afectarán a industrias estadounidenses que usan dichos materiales como insumo: la automotriz, la aeronáutica, el sector de construcción y de infraestructura energética. Es muy probable que grandes empresas involucradas en estas industrias presionen al Presidente Trump para tomar una postura más sensata. Por otro lado, los aranceles impuestos por México ya se están reflejando en pérdidas para empresas agropecuarias en Estados Unidos. La apuesta es que los representantes republicanos en distritos afectados puedan ejercer presión sobre la Casa Blanca.

En todo caso, la gran apertura de México al exterior nos ofrece la posibilidad de satisfacer la demanda nacional de los productos estadounidenses que ahora tendrán aranceles sin generar un aumento de precios que terminen pagando los consumidores. Por ejemplo, aunque aun no entra en vigor y es sólo un acuerdo en principio, la renegociación del Acuerdo Estratégico con la Unión Europea contempla la eliminación de los aranceles mexicanos a las importaciones de puerco, manzanas, además de quesos frescos y procesados, entre otros productos.

 

* Ricardo Smith es Politólogo internacionalista por el CIDE (). Es secretario del Programa de Jóvenes del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales () y Asesor en la Fundación Desarrollo Humano Sustentable ().

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