Nuevos puentes entre mexicanos de aquí y de allá

Los mexicanos en el exterior se han convertido en una fuerza económica, cultural y política importante en Estados Unidos, por lo que hay que construir nuevos puentes de diálogo para que sean aliados y “embajadores” de la agenda de México.

Por: Elio Villaseñor Gómez

El tema de la población mexicana residente en el extranjero se ha colocado en la agenda pública, lo cual representa un gran avance dentro de nuestra cultura política para reconocer que la población mexicana, viva donde viva, tiene todos los derechos y obligaciones que les confieren las leyes del país y los tratados internacionales signados por México.

Sobre nuestros connacionales que radican en Estados Unidos debe destacarse que representan el 95 por ciento de quienes viven en el exterior.

Según datos oficiales, existen alrededor de 35 millones de personas de origen mexicano en Estados Unidos, 12 millones de estos son de primera generación y el resto, de segunda y tercera generación; además, 5.7 millones del total son indocumentados y corren mayores riesgos de ser arrestados y repatriados.

Esta realidad de la presencia de los mexicanos en el exterior se refuerza con el reconocimiento de su contribución a la economía de nuestro país en forma de remesas familiares que, cada año se calculan en alrededor de 25 mil millones de dólares, y de los cuales se benefician alrededor de 3 millones de hogares.

La llegada de Trump con su inhumana política hacia los migrantes y su constancia de denostar principalmente a los mexicanos al llamarlos criminales, violadores, indocumentados que cruzan la frontera traficando drogas, portadores de enfermedades “tremendamente infecciosas” y hasta “animales”, ha generado al interior del país una gran solidaridad y un reconocimiento de las contribuciones de los mexicanos radicados en el extranjero.

El segundo debate de los candidatos presidenciales, realizado el 20 de mayo pasado, se dio en este contexto. El debate se denominó “México en el mundo” y colocó el tema de la población mexicana residente en el extranjero como uno de los ejes del encuentro.

Tanto López Obrador como Meade Kuribreña, Rodríguez Calderón y Anaya Cortés señalaron que México no puede pedirle a Estados Unidos respeto a los migrantes mexicanos si aquí no se respeta a quienes entran a territorio nacional de países como El Salvador, Guatemala u otros de Centroamérica.

Las propuestas externadas son un avance en el reconocimiento de los derechos de nuestros connacionales, aunque todavía falta que los candidatos reconozcan que los mexicanos en el exterior se han convertido en una fuerza económica, cultural y política importante en Estados Unidos, por lo que hay que construir nuevos puentes de diálogo para que sean aliados y “embajadores” de la agenda de México.

Para eso hace falta que nuestros gobernantes defiendan las causas de los mexicano-americanos; que apoyen una reforma migratoria en Estados Unidos para defender los derechos de los mexicanos en aquel país; o que destinen millones de dólares para cabildear no sólo en favor de los intereses comerciales (como se hace en la renegociación del TLCAN), sino también en la defensa de los derechos de los migrantes mexicanos.

En esta edición de mayo, Brújula Ciudadana se planteó poner en el centro el tema del reconocimiento y protección de los derechos de los millones de mexicanos que residen en el extranjero, sobre todo de sus derechos políticos y electorales, como una forma de fomentar su participación en la democracia de México.

No podemos dejar pasar esta oportunidad sin reconocer que la población mexicana que reside alrededor del mundo es nuestra mejor aliada para avanzar las causas de México.

Nuestro país tendrá un mejor futuro cuando se fortalezcan los puentes entre los mexicanos de Aquí y de Allá y logremos que México sea uno solo. Para que se dé este reencuentro, se tiene que avanzar también en nuestro país en el combate a fondo a la corrupción, la impunidad y la inseguridad.

 

* Elio Villaseñor Gómez es director de Iniciativa Ciudadana para la Promoción de la Cultura del Diálogo A. C.

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