Acceso a la justicia para las mujeres indígenas

CEDAW confirma que persisten barreras estructurales que impiden a las mujeres indígenas en México acceder a la justicia. En el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, desde EQUIS Justicia para las Mujeres queremos ilustrar algunos de estos obstáculos.

Por: Fátima Gamboa (@_FatimaEk)

“No podemos hacer nada, porque la violencia es parte de la cultura, además las mujeres permiten ser violentadas y los hombres son así”.

Estas fueron las palabras del agente investigador de la Agencia 16 de la Fiscalía General en Maxcanú, Yucatán, después de recibir la solicitud de una orden de protección para una mujer indígena, víctima de violencia familiar el pasado 6 de julio.

Declaraciones como esta no son un ejemplo aislado. Forman parte de un sistema de justicia que no sólo falla en garantizar los derechos de las mujeres indígenas, sino que activamente los vulnera. En virtud de ello, después de que el Estado mexicano rindiera su noveno informe periódico ante el Comité de la CEDAW, el Comité de Expertas manifestó su preocupación por las diversas barreras que impiden que las mujeres indígenas puedan acceder a la justicia en México, en condiciones de igualdad[1].

Las barreras a las que se refirió el Comité son de tres tipos: estructurales, institucionales y prácticas discriminatorias. Desde EQUIS Justicia para las Mujeres, consideramos relevante aclarar de qué tipo de obstáculos estamos hablando en cada caso.

Estructurales

“Muchas veces en el pueblo ha pasado que vas al Ministerio Público y te regresan diciendo que primero hay que ir con el juez de paz. Esto es discriminación porque lo que te están diciendo es que no tienes derecho a ir a esa institución, que tú −por ser mujer indígena− tienes que ir con el juez de paz”.

Edwi, Tekom[2]

El acceso a la justicia para las mujeres indígenas tiene una doble dimensión: (i) la comunitaria, acorde con los sistemas normativos internos de su comunidad y de impartición de justicia propia; y (ii) la justicia estatal u ordinaria. Las mujeres indígenas pueden acercarse a cualquiera de estas dos instancias para resolver sus conflictos.

Desafortunadamente el pluralismo jurídico en México es todavía un desafío. Aún no se logra la coexistencia y coordinación simultánea entre la justicia indígena y la justicia ordinaria. Ha sido prácticamente imposible que se establezca un diálogo entre los dos sistemas, sin que uno se interponga al otro.

Diversas causas han impedido el fortalecimiento y revitalización de la justicia comunitaria. Existen, por ejemplo, ciertas posturas que se manifiestan en contra de utilizar la conciliación en casos de violencia contra mujeres las cuales han derivado en legislación que expresamente prohíbe utilizar la conciliación en este tipo de casos. En consecuencia, y dado que la justicia indígena privilegia la conciliación, se han deteriorado las facultades de las autoridades indígenas para intervenir en estos asuntos, mermando con ello la capacidad de dar respuesta a las demandas de justicia de las mujeres indígenas[3].

Institucionales

¿Qué instituciones y autoridades tienen la obligación de atender mi caso? ¿Dónde se ubican? ¿Cuáles son sus funciones? ¿Qué trato debo esperar de ellas? ¿Qué puedo hacer si no me quieren atender?

Éstas son algunas de las dudas más frecuentes que nos han compartido diversas mujeres indígenas con las que hemos trabajado en el estado de Yucatán.

Esto evidencia que las autoridades han incumplido, ya sea por omisión o por negligencia, con su obligación de promover los derechos de las mujeres indígenas. Lo que ha contribuido a que en las comunidades indígenas exista desinformación sobre los derechos, los recursos jurídicos y/u opciones legales con los que cuentan las mujeres, incluidas las víctimas de violencia de género.

Algunos datos que dan cuenta de lo anterior derivan de una serie de entrevistas que realizamos a 160 mujeres mayas de 5 municipios de Yucatán[4], a partir de las cuales detectamos que:

  • Ninguna conocía la existencia del Centro de Justicia para las Mujeres en el estado, ni la Defensoría Legal;
  • Sólo una mujer manifestó conocer el Poder Judicial del estado y sus funciones;
  • Todas coincidieron en que la información más escasa dentro de las comunidades es la relativa a derechos humanos y acceso a la justicia.

Estas dinámicas de exclusión y discriminación también se ven reflejadas en la presencia limitada de intérpretes y traductores indígenas con conocimiento de la cultura, así como defensores de oficio y/o asesores victímales indígenas.

Prácticas arraigadas de funcionarios de los sistemas de justicia

Existe un marcado desprecio hacia las mujeres indígenas por parte de ciertos funcionarios vinculados al sistema de justicia ordinaria que se ha traducido en omisiones y acciones que van desde: negarles el acceso a los servicios públicos de justicia, hasta obligarlas a declarar en español. A menudo se les hace sentir culpables de la violencia que viven y se les impide declarar acompañadas de una persona de su confianza que pueda auxiliarlas en la traducción o hacerlas sentirse acompañadas. También, en muchos casos tienen que esperar largas horas sin tomar en cuenta los largos trayectos que deben recorrer para volver a sus comunidades.

Recomendaciones del Comité:

Ante este panorama, el Comité de Expertas de la CEDAW instó al Estado mexicano a lo siguiente:

1) Asegurar la capacitación sistemática y obligatoria de jueces, fiscales, defensores públicos, abogados, policías y otros agentes de los tres órdenes de gobierno, sobre los derechos de la mujer y la igualdad de género, con la finalidad de eliminar tratos discriminatorios;

2) Garantizar la disponibilidad de información sobre recursos jurídicos para las mujeres víctimas de violencia de género y todas las formas de discriminación, incluso en idiomas indígenas y en formatos accesibles para mujeres con discapacidad;

3) Implementar un sistema de tribunales móviles y asistencia jurídica gratuita para facilitar el acceso a la justicia para las mujeres que viven en zonas rurales y remotas.

Ahora bien, el derecho a la justicia comunitaria fue un tema que no abordó el Comité, por lo que permanecerá como tema pendiente.

Desafíos para el nuevo gobierno

En su primer discurso como presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador aseguró que dará preferencia a los más desfavorecidos, entre ellos los pueblos indígenas. Esto implica que deberá asegurarse de cumplir con sus obligaciones internacionales y de dar cabal seguimiento a las recomendaciones emitidas por el Comité de la CEDAW, pero también abre la posibilidad de incluir en el nuevo proyecto de nación las demandas de justicia de las mujeres indígenas, desde sus propias voces. Este proyecto únicamente será posible si está basado en la plena participación de todos los hombres y mujeres del país y esto, por supuesto, incluye a las personas indígenas.

En el marco de este 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, las mujeres indígenas nos organizamos frente a la violencia simbólica, cultural, económica y política, construimos espacios de aprendizaje colectivo para reivindicar y exigir nuestros derechos, buscamos alternativas para vencer los obstáculos a los que nos enfrentamos para acceder a la justicia y tejemos sinergias con mujeres y hombres para alcanzar la igualdad. El nuevo proyecto de nación debe garantizar nuestra inclusión y participación plena, lo cual solo será posible integrando enfoques de género, derechos humanos e interculturalidad.

 

* Fátima Gamboa es coordinadora del área legal de EQUIS: Justicia para las Mujeres, integrante de la Red Nacional de Abogadas Indígenas y de la Red Iberoamericana de Expertas en Pueblos Indígenas y Cooperación Internacional.

 

 

[1] Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer. Observaciones finales sobre el noveno informe periódico de México. 1608 y 1609 período de sesiones. 20 de julio de 2018. Disponible aquí.

[2] Gamboa Estrella, Fátima y Rábago Dorbecker, Miguel. Situación de las Mujeres Afromexicanas e Indígenas 2011-2014. EQUIS: Justicia para las Mujeres. Mayo 2014. Disponible aquí.

[3] Ídem.

[4] EQUIS: Justicia para las Mujeres. Promotoras Mayas de Justicia: Resultados y Aprendizajes. 2017. Disponible aquí.

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