AMLO y el interés superior de la niñez

En la fallida guerra contra el crimen organizado, que en la última década militarizó el país, fueron asesinados más de 11 mil, y continúan desaparecidos cerca de 7 mil niños y mujeres adolescentes. México se ha convertido en el paraíso de la impunidad.

Por: Juan Martín Pérez García (@juanmartinmx)

Entre los miles de mensajes que está recibiendo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, sumo otras líneas más para su consideración y hablarle de los casi 40 millones de niñas, niños y adolescentes; es decir sobre una de cada tres personas que habitan en México. Quizás entre las noticias diarias que recibe sobre la grave situación del país encontrará ocasionalmente informes sobre los más de 2.5 millones de niñas y niños que trabajan porque forman parte de la población más pobre; no me refiero sólo al 47% de la población mexicana que sobrevive con bajos salarios, sino a los 4.7 millones de niñas, niños y adolescentes que de acuerdo a CONEVAL viven en pobreza extrema y que al menos una vez al día tienen dificultades para comer.

México es un gran país y López Obrador lo conoce con detalle como nadie más. Su recorrido de municipio a municipio en los últimos veinte años quizás le hagan coincidir conmigo cuando pienso que es muy triste saber que el código postal sea un determinante social para definir el alcance del proyecto de vida. En el país, 8 de cada 10 niñas y niños indígenas son y serán pobres por nacer en un pueblo originario. Es así que para representar la pobreza en México se usan imágenes de las comunidades indígenas y afromexicanas.

Es posible que en su recorrido por el país observara el abandono de los parques infantiles, quizás llamó su atención aquel columpio vacío y deteriorado. Según datos del INEGI, 8 de cada 10 familias ya no dejan salir a la calle a sus hijas e hijos por miedo a la inseguridad, y tristemente no es paranoia sino una estadística mortal: cada día asesinan a 3, y desaparecen a 4 niñas y niños con total impunidad. ¿Sabrá López Obrador que de 100 carpetas de investigación donde la víctima es menor de edad, en sólo uno de los casos se logra algún tipo de sentencia? En la fallida guerra contra el crimen organizado, que en la última década militarizó el país, fueron asesinados más de 11 mil, y continúan desaparecidos cerca de 7 mil niños y mujeres adolescentes. México se ha convertido en el paraíso de la impunidad.

Llamo la atención a este tema en esta etapa de transición del gobierno federal, porque la niñez mexicana está invisible en la agenda política; quizás porque la mayor parte de la población sigue pensando equivocadamente que niñas y niños son propiedad de las familias, y algunos funcionarios públicos consideran que hay otros temas más importantes para el futuro del país. De ahí la urgencia de llamar su atención para recordar la obligación ética, política y constitucional con las niñas, niños y adolescentes.

El artículo 4º de nuestra Carta Magna dice “En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos”.

Es pertinente preguntar en cada “decisión y actuación” de la transición que está ocurriendo en el gobierno federal y en las entidades federativas ¿cómo se está garantizando el interés superior de la niñez? ¿Estas decisiones tendrán un impacto positivo o negativo para las vidas de casi 40 millones de ciudadanos? ¿Qué evidencias tenemos para saber si serán beneficiados de las nuevas políticas públicas? Es posible que ellas y ellos sean una prioridad en los 25 proyectos que se anunciarán el 1º de diciembre, pero si permanecen invisibles en los mensajes públicos de la transición hace pensar que serán excluidos de “los temas importantes” para el futuro del Estado Mexicano.

El pasado 30 de abril, día del niño, antes de su viaje a Puebla, tuvimos la oportunidad de conversar personalmente sobre los desafíos que López Obrador enfrentaría para garantizar los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes en caso de ser elegido como presidente de la República. Hablamos del gran logro nacional que representa la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en 2014, y de la importancia estratégica de invertir la riqueza nacional hasta el máximo posible, en el proceso de instauración del mecanismo de coordinación de políticas públicas denominado SIPINNA (Sistema Nacional de Protección Integral), que está permitiendo conjugar programas, esfuerzos y voluntades de gobiernos, organizaciones sociales y niñas, niños y adolescentes de todo el país.

Estamos a unos meses de que aquella conversación sea una realidad y López Obrador se convierta en la máxima autoridad del Estado Mexicano. Le invito a recordar los compromisos y dedicar ese momento histórico, en sus pensamientos, en sus palabras y acciones, a esos miles de niñas, niños y adolescentes que ha conocido en los recorridos por todo el país.

Dejo la idea para madurarla. Sería fantástico imaginar que la Cuarta transformación de México que López Obrador ha dicho que construirá, pueda iniciar con y desde la niñez… ¿Lo empezamos a dialogar entre todas y todos?

 

* Juan Martín Pérez García es secretario ejecutivo de @REDLAMYC, director ejecutivo de REDIM (@derechoinfancia). Fellow de Ashoka, educador callejero y fundador de El Caracol A. C.

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