¿Qué le pasó al partido Republicano?

La victoria en 2016 de Donald Trump modificó sustancialmente el discurso del partido republicano y le abrió la puerta a este tipo de expresiones racistas. Las infamias del presidente de Estados Unidos en sus mensajes ya no son novedad, pero pareciera que los distintos candidatos republicanos a lo largo del país han mimetizado esta práctica.

Por: Miguel Toro (@miguelangeltoro)

A raíz de la caravana migrante que llegó de Centroamérica a la frontera entre México y Guatemala, los comentócratas conservadores en Estados Unidos comenzaron a dedicar una enorme cantidad de tiempo aire para indicar que entre los migrantes había todo tipo de criminales y hasta potenciales terroristas del Medio Oriente intentando entrar a Estados Unidos. A partir de esa fecha, el aparato mediático de la campaña del partido Republicano volvió el tema migratorio el eje central de su campaña. Inclusive el Presidente Trump no dudó en twittear un anuncio donde un criminal de origen latino en una corte aseguraba haber matado a unos policías estadounidenses sin mayor remordimiento, además de indicar a la prensa que le ordenaría a los cerca de 15 mil soldados enviados a la frontera con México a dispararle a cualquier migrante que les arrojara una piedra. El mensaje principal a transmitirles a los votantes es que se debe evitar una ‘invasión’ y sólo los candidatos Republicanos pueden salvar al país de dicha catástrofe.

En la adaptación cinematográfica de la legendaria novela gráfica de 1982 V for Vendetta, del escritor británico Alan Moore, se reflexiona sobre cómo el uso del miedo permitió al gobierno ultraconservador del primer ministro Adam Sutler volverse una dictadura. Los ciudadanos renunciaron a sus derechos y su libertad con tal de tener un orden que evitara el caos tras una guerra nuclear. Cuando el vigilante enmascarado V toma las instalaciones televisivas, le dice a la audiencia que precisamente su miedo a este caos fue lo que permitió un gobierno como el del ‘Alto Canciller’, Adam Sutler. Los ultraconservadores de esta historia utilizaron el temor de las personas para darle forma a un gobierno que coartaría las libertades. Esencialmente eso es lo que han estado haciendo los Republicanos desde los ochenta con Ronald Reagan, pero sobre todo desde el 11 de septiembre.

El miedo a que lo desconocido atente contra la propiedad de uno es una de las características biológicas que define a la gente de corte conservador. Los investigadores John R. Hibbing, Kevin B. Smith y John R. Alford encontraron que hay diferencias psicológicas a nivel biológico entre la gente conservadora y liberal más allá del entorno en el que vivan. Alrededor del 40 % de las actitudes políticas de las personas provienen de características intrínsecas genéticas que, por ejemplo, hacen a la gente conservadora más propicia a responder a las amenazas y al miedo como emoción. Los estrategas electorales Republicanos han entendido esto desde la época en que George H.W. Bush hacía campaña con el anuncio de la ‘puerta giratoria’ que denostaba la política de reinserción de prisioneros en Massachussetts durante el gobierno del demócrata Michael Dukakis. Y aunque los demócratas han hecho también muchos anuncios apelando al miedo de sus votantes ante una opción republicana (i.e. el infame anuncio de la bomba atómica tras la niña en el campo de la campaña de Lyndon B. Johnson versus el republicano Barry Goldwater en 1964), pareciera que la consigna republicana con el tema migratorio es mucho más una arenga buscando explotar el racismo latente hacia las migraciones de los votantes conservadores, que un argumento de seguridad nacional.

La victoria en 2016 de Donald Trump modificó sustancialmente el discurso del partido republicano y le abrió la puerta a este tipo de expresiones racistas. Las infamias del presidente de Estados Unidos en sus mensajes ya no son novedad, pero pareciera que los distintos candidatos republicanos a lo largo del país han mimetizado esta práctica. Por ejemplo, en California, donde los republicanos buscan defender un conjunto de distritos federales ante la presión demócrata en esta elección, el estratega republicano Shawn Steel reproduce el discurso de que entre los migrantes de la caravana vienen un montón de criminales del Medio Oriente. Y lo hace con los típicos estereotipos que pregona Donald Trump. De manera similar en Texas, el senador Ted Cruz se ha pronunciado en contra de la caravana y acusado a su rival demócrata Beto O’Rourke de que su equipo financia la entrada ilegal de personas a Estados Unidos. Teniendo muchos otros puntos de campaña como la fortaleza de su economía, los republicanos se han enfocado en la parte final en un argumento que intenta movilizar a su base con el riesgo de perder a los votantes independientes. De acuerdo al presidente del Migration Policy Institute, Andrew Selee, la mayoría de los estadounidenses tienen una imagen más positiva de la migración que lo que piensan los candidatos republicanos y esa estrategia podría ser contraproducente para el partido republicano. El resultado de este martes revelará si ésta fue la decisión correcta.

 

* Miguel Toro es consultor político y profesor del departamento de Ciencia Política del ITAM.

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