El uso de las Fuerzas Armadas en la seguridad pública

A partir de 2008, con el incremento del rol de las fuerzas armadas en labores de seguridad pública y mayores fondos de asistencia a través de la Iniciativa Mérida, la tasa de homicidios aumentó en 11.2 homicidios por cada 100 mil habitantes. Considerando esta estimación y el tamaño de la población, esto representa más de 150 mil homicidios en exceso entre 2008 y 2017.

Por: Juan Pablo Gutiérrez y Miguel Ángel Rodríguez

La respuesta del Estado mexicano al reto que ha representado el crimen organizado no ha sido homogéna en el tiempo, transformándose de forma relativamente cíclica con relación al involucramiento de las Fuerzas Armadas (FA) en labores directamente relacionadas con la seguridad pública, es decir, policíacas.

En tanto que se pueden analizar los resultados de esta respuesta, o más bien, el cambio en los resultados dependiendo de la respuesta planteada al reto, desde diferentes perspectivas, un indicador que resulta claramente sensible son los homicidios. En lo que se refiere a la percepción pública, los homicidios son sin duda alguna uno de los resultados más notorios e importantes de las acciones de seguridad públicas.

Por ello, el monitoreo de los homicidios se ha convertido en una suerte de pulso del rumbo de la política de seguridad pública (Zedillo, Pérez, Madrazo, & Aranda, 2018).

El rol central actual de las FA en labores de seguridad pública, identificado por ejemplo en el programa presupuestario Programa de Seguridad Pública de la Secretaría de la Defensa Nacional,  emergió a partir de la decisión de la administración 2006-2012 de inciar la llamada guerra contra el narcotráfico, y ha ido de la mano con un incremento de homicidios sin precedentes en Latinoamérica (Joanne, et al., 2016).

Diversas expliaciones se han planteado sobre este incremento inusual en los homicidios (Zepeda Gil, 2018), incluyendo el conflicto entre los propios grupos de narcotraficantes para lograr el control de las rutas inicialmente, y de territorios más adelante (Heinle, Rodríguez, & Shirk, 2017).

No obstante, es útil revisar la información disponible sobre el comportamiento de los homicidios en el país y el contexto de los mismos. Una perspectiva histórica (de 1931 a 2017) a través de un análisis de series de tiempo interrumpidas señala que cuando ha coincidido un incremento en la participación de las FA en funciones de seguridad pública con incremento en fondos de asistencia por parte del Gobierno de Estados Unidos, se ha presentado un incremento significativo en la tasa de homicidios en el país.

A partir de 2008, incremento del rol de las FA en labores de seguridad pública y mayores fondos de asistencia a través de la Iniciativa Mérida, la tasa de homicidios se incrementó en 11.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, además del aumento en la tendencia. Considerando esta estimación y el tamaño de la población, esto representa más de 150 mil homicidios en exceso entre 2008 y 2017.

El comportamiento de la tasa de homicidios en México¹, como se puede observar en la figura 1, inicia con una tendencia decreciente importante a partir de 1941, coincidente con la desaparición del sector militar al interior del entonces partido hegemónico, que significo una menor participación de las FA en el gobierno, y que se traduce en la elección (en 1946) del primer presidente no militar de la época post-revolucionaria (Aboites Aguilar, c2004 (13a reimpresión, 2016)). Esta tendencia se mantiene hasta inicios de la década de los 70´s del siglo pasado.

A partir de 1975, México recibe fondos de la llamada Operación Cóndor (Nexos, 1978) con financiamiento del gobierno de Estados Unidos, y que implicó una fuerte participación de las FA en la destrucción de plantíos de drogas (Craig, 1980). Para 1978, la Sedena señalaba que se había erradicado el narcotráfico en un 95%. En este periodo, la tasa de homicidios repuntó y la tendencia en la misma se volvió positiva (Cuadro 2).

La asistencia de Estados Unidos disminuye sustancialmente a partir del asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena a manos de los narcotraficantes mexicanos en 1985. Entre 1993 y 1998, se desata un conflicto importante entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel de Tijuana; posteriormente, entre 2004 y 2005 tiene lugar un segundo conflicto, esta vez entre el Cartel de Sinaloa y el Cartel del Golfo (Montalvo, 2015). Acontecimientos que no se reflejan en la tasa de homicidios en el país.

El periodo entre 1994 y 2007, la tasa de homicidios muestra nuevamente una tendencia decreciente, a pesar de que se presentan conflictos relevantes entre los diferentes grupos de narcotraficantes. El inicio del TLC y la necesidad de mostrar mayor civilidad en la resolución de conflictos marcan un nuevo declive en el rol de las FA en funciones de seguridad pública. Como puede apreciarse en la Figura 2, los recursos destinados a las FA como porcentaje del gasto del gobierno alcanzaron su punto máximo en 1994, y decrecen a partir de ese año y  hasta 2007.

En 2006, el gobierno entrante decide declarar la guerra al narcotráfico, con una fuerte participación de las FA para funciones de seguridad pública (CNN Library, 2018). El gobierno mexicano negocia mayor asistencia con el de Estados Unidos, y surge así la Iniciativa Mérida, que a partir del 2008 proporciona recursos considerables para combatir al narcotráfico (Embajada y Consulados de Estados Unidos en México, 2015).

En 2008, la tasa de homicidios se dispara, y para 2011 la tasa es más que el triple de la observada en 2016. Un breve declive entre 2012 y 2014 da lugar a un nuevo repunte hasta llegar en 2017 al valor más alto en más de 50 años.

A partir de esta información, se puede estimar el efecto de la decisión política de la guerra al narcotráfico en la tasa de homicidios². A partir de este análisis y las pruebas realizadas, estimamos que de no haberse iniciado la guerra al narcotráfico, se habrían evitado 178 mil homicidios (IC95% 135mil , 221mil), de 2008 a 2017 (Figura 4, Cuadro 2).

Como se señaló, la tasa de homicidios muestra una tendencia significativamente decreciente desde inicios de la década 1990 y hasta antes de 2008, periodo durante el cual tuvieron lugar buena parte de los enfrentamientos entre cáteles, lo que restaría peso a la hipótesis de que la violencia es principalmente causada por los cárteles (Heinle, Rodríguez, & Shirk, 2017).

México no es el único caso donde se puede estudiar el impacto de medidas similares (Quah, y otros, 2004): en el año 2000, el gobierno de Estados Unidos firmó un paquete de asistencia a Colombia, principalmente ayuda militar, conocido como “Plan Colombia”. Anáislis sobre el mismo han señalado que “las ganancias de seguridad de Colombia son parciales, posiblemente reversibles y se ven afectadas por el “daño colateral”.  (Isacson, 2010). Medidas similares, resultados silimares.

 

* Juan Pablo Gutiérrez (@gutierrezjp) es profesor en el Centro de Investigación en Población, Políticas y Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México. Miguel Ángel Rodríguez es investigador independiente enfocado en salud pública, especialista en métodos cuantitativos, y experto en videojuegos.

¹ Las cifras de homicidios corresponden al número de defunciones por homicidio, a nivel nacional, por año de registro, de 1931 a 2017, con base en las actas de defunción. La tasa de homicidios es el número de homicidios por cada 100 mil habitantes. Los datos fueron recolectados de manera independiente por el Ing. Manuel Aguirre Botello y publicados a través del portal mexicomaxico.org, disponible públicamente. Las fuentes originales para el número de homicidios de 1931 a 1973 fueron los “anuarios”, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y su antecesora Dirección General de Estadística bajo el nombre de Anuario Estadístico de la República Mexicana; de 1979 a 1989 se utilizó el Sistema de Información en Salud (SINAIS) en formato de “cubos dinámicos” sobre defunciones; de 1990 a 2017 el no. de homicidios fueron obtenidos de INEGI mediante consulta interactiva en las Estadísticas de Mortalidad. El intervalo restante, de 1975 a 1978, fue utilizada la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes de dos documentos publicado por la Organización Panamericana de la Salud y ProMéxico, respectivamente. Las cifras de homicidios faltantes fueron estimadas a partir de la tasa de homicidios y la población. Las cifras de población provienen de INEGI (del Censo Nacional de Población) y los valores intermedios fueron estimados mediante la media geométrica para obtener el porcentaje promedio de crecimiento anual.

Las cifras de homicidios de 1979 a 2017 fueron descargados (de las fuentes originales) y verificados. Los datos de los periodos previos no pudieron ser verificadas por los autores. Cabe señalar que los datos pertenecientes a esos periodos no comprometen las conclusiones expuestas.

² El impacto de la militarización se mide comparando los homicidios ocurridos con los homicidios que habrían ocurrido de no haber militarizado al país: Impacto=# homicidioscon militarización-# homicidiossin militarización 

Desde luego, el problema de fondo es que no se conoce el número de homicidios que habrían ocurrido de no haber iniciado la llamada “Guerra contra las Drogas”. Sería exagerado suponer que todos los homicidios ocurridos tras la militarización son atribuibles a ésta; desafortunadamente, los homicidios ocurren con y sin militarización, con y sin narcotráfico.

El método estadístico tiene el objeto de estimar el número de homicidios que habrían tenido lugar en ausencia de la militarización, haciendo uso retrospectivo de las cifras observadas antes de la implementación de la política pública, es decir se hace una estimación con base en evidencia empírica. En aras de validar los resultados y robustecer las conclusiones, fueron realizadas 3 estimaciones en total, dos de ellas utilizando el método de Análisis de Series de Tiempo interrumpidas (ITSA, por sus siglas en inglés) (Bernal, Cummins, & Gasparrini, 2017): (1) sobre el número de homicidios, (2) sobre la tasa de homicidios (en este último caso, el número de homicidios fue calculado usando el número de habitantes en cada periodo); y la tercer estimación utilizando el modelo de regresión Poisson (Hilbe, 2014).

Se asume el 2008 como el inicio de la intervención militar, debido esencialmente a que el “Iniciativa Mérida” se firmó en ese año, de acuerdo con el boletín oficial de la embajada de Estados Unidos en México. La elección de los periodos puntuales corresponde a la ocurrencia de acontecimientos no solo vinculados a los homicidios y la violencia en general, sino vinculados también a nuestro objeto de estudio: el uso de las fuerzas armadas como instrumento de combate al narcotráfico.

 

Referencias: 

Aboites Aguilar, L. (c2004 (13a reimpresión, 2016)). El último tramo, 1929 – 2000. En P. E. Gonzalbo, L. Jáuregui, J. Z. Vázquez, E. S. Guerra, J. Garciadiego, & L. A. Aguilar, Nueva historia mínima de México (Primera ed., págs. 262-302). Ciudad de México: El Colegio de México.

Bernal, J. L., Cummins, S., & Gasparrini, A. (2017). Interrupted time series regression for the evaluation of public health interventions: a tutorial. International journal of epidemiology, 46(1), 348-355.

CNN Library. (2016 de Julio de 2018). Mexico Drug War Fast Facts. Obtenido de CNN

Craig, R. (1980). Operation Condor: Mexico’s Antidrug Campaign Enters a New Era. Journal of Interamerican Studies and World Affairs, 22(3), 345-363.

Embajada y Consulados de Estados Unidos en México. (Julio de 2015). Iniciativa Mérida. Obtenido de Tmas Bilaterales. 

Heinle, K., Rodríguez, O., & Shirk, D. A. (2017). Drug Violence in Mexico: Data and Analysis Through 2016. University of San Diego, Department of Political Science & International Relations. Justice in Mexico.

Hilbe, J. M. (2014). Modeling count data. Cambridge University Press.

Isacson, A. (2010). Colombia: Don’t Call it a Model. Washington Office on Latin America, 13.

Joanne, C., Adeeba, K., Michel, K., Frederick, A., Marek, B., Julia, B., . . . Natasha, M. (2016, March 24). Public health and international drug policy. The Lancet Commissions, 1-54.

Montalvo, T. L. (23 de Octubre de 2015). Siete presidentes, pocos resultados: 40 años de expansión del crimen organizado. Obtenido de Siete presidentes, pocos resultados: 40 años de expansión del crimen organizado. 

Nexos. (1 de Mayo de 1978). La Operación Cóndor. Recuento mínimo.

Nieto, N. (2012). Political Corruption and Narcotrafficking in Mexico. Transcience, 3(2), 24-26.

Quah, D., Collins, J., Atuesta Becerra, L., Caulkins, J., Csete, J., Drucker, E., . . . Mejia, D. (2004). Ending the drug wars: report of the LSE Expert Group on the economics of drug policy. Londres: LSE Ideas, The London School of Economics; Political Science.

Zedillo, E., Pérez, C., Madrazo, A., & Aranda, F. A. (2018). LA POLÍTICA DE DROGAS EN MÉXICO: CAUSA DE UNA TRAGEDIA NACIONAL. Una propuesta radical, e indispensable, para remediarla.

Zepeda Gil, R. (2018). Seven explanatory approaches about the increasing of violence in Mexico. Política y Gobierno, 25(1), 185-211.

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