Los claroscuros de Ciudad de México

Las ventajas de inversión y de diversidad que ofrece la capital del país, contrastan con la pobreza laboral y la falta de crecimiento económico.

Por: Ana Gutiérrez (@AnaBee92) Valeria Mendiola (@ValeMendiola ‏) y Valeria Moy (@ValeriaMoy)

“La economía requiere una acción audaz y rápida. Actuaré no sólo para crear nuevos empleos sino para garantizar una economía que sea cauce del desarrollo de la comunidad; vigilaré que se tengan finanzas sanas, incrementando nuestros propios recursos; el sistema de recaudación será totalmente modernizado con la finalidad de eficientar su operación.”

Miguel Ángel Mancera, Toma de Protesta ante el Pleno de la ALDF, 5 de diciembre de 2012.

 

Ciudad de México suele tener buenos indicadores económicos. Ser la capital del país y concentrar a los Poderes de la Unión le han otorgado una ventaja importante sobre el resto de las entidades. Cada año, por ejemplo, 1 de cada 5 dólares que entran a México por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED) son capturados por CDMX. El metro, que anualmente transporta más de 1.6 millones de pasajeros tiene alrededor de 226 kilómetros en operación y es el de mayor extensión en Latinoamérica. Tiene grandes cantidades de actividades culturales y atracciones turísticas, tanto que obtuvo el primer lugar en la lista de ciudades para visitar del New York Times en 2016.

Pero, al mismo tiempo, la ciudad con tantas ventajas tiene también numerosos retos. En ella, por ejemplo, están dos de los municipios con el menor porcentaje de personas en pobreza – Benito Juárez (4.9%) y Miguel Hidalgo (7%) – pero también dos con el mayor número de personas en pobreza – Iztapalapa (665, 408) y Gustavo A. Madero (344, 966).

En julio de 2012, Miguel Ángel Mancera fue elegido para gobernar esta ciudad llena de claroscuros. Su gestión como jefe de gobierno tuvo algunos resultados favorables y algunos retrasos. Si bien hubo resultados positivos en indicadores como la generación de empleo formal, la disminución de la informalidad y el incremento de la productividad laboral, también hubo un incremento en la pobreza laboral y el crecimiento económico quedó lejos de alcanzar tasas de 4.5% anual.

En términos absolutos, la Ciudad de México es el estado con el mayor número de empleos formales generados en los últimos cinco años –casi 566 mil. Dado que la dinámica poblacional es distinta en cada estado, cada uno de ellos tiene una meta anual de empleos que deberían generarse para darle cabida en el sector formal a la población que se incorpora al mercado laboral. Específicamente, en la Ciudad de México deberían generarse 102 mil 200 empleos formales en el año, por lo que la actual administración rebasó la meta, generando 108% de los mismos. Fue el 5° estado con la mayor generación de empleo formal como proporción de la respectiva meta estatal.

Este aumento en la generación de empleo formal vino acompañado de una caída en la proporción de los trabajadores informales. Cuando el actual jefe de gobierno entró en funciones a finales de 2012, casi la mitad de la población ocupada – 49.6% – era informal. A finales de 2017, esta proporción había disminuido a 47.7%, lo cual representó una caída de 109 mil 797 trabajadores informales.

Otro de los avances notables durante la actual administración fue el crecimiento de la productividad laboral. Después de Aguascalientes, la CDMX fue el estado con el mayor crecimiento en el valor de la producción por hora trabajada, al incrementarse 17% en términos reales. Mientras al tercer trimestre de 2012 la productividad laboral era equivalente a $298 pesos por hora trabajada, ésta alcanzó el valor de $349 pesos en el tercer trimestre de 2017. Es, además, el segundo estado más productivo del país, únicamente después de Campeche, cuyo valor de producción se eleva sustancialmente debido al sesgo petrolero presente en el estado.

Sin embargo, no todo son buenas noticias en el ámbito económico. Entre finales de 2012 y finales de 2017, la Ciudad de México fue la segunda entidad donde más se incrementó la proporción de la población que no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente del trabajo de su hogar, únicamente después de Veracruz. Mientras a nivel nacional la pobreza laboral disminuyó en 0.1 puntos porcentuales, en la Ciudad de México pasó de 29.5% a 37.9%, un incremento de 8.4 puntos porcentuales. Esto representa un aumento de 709 mil personas viviendo en pobreza laboral en la capital del país.

Este incremento en la pobreza laboral fue reflejo de la fuerte caída en los ingresos laborales per cápita en términos reales – tras ajustar por inflación – en los últimos años. Aunque a nivel nacional el valor de los ingresos provenientes del trabajo del hogar por persona disminuyeron en 0.7%, en la Ciudad de México la caída fue más sustancial, de 9.3% real.

En cuanto al desempeño de la actividad económica, el crecimiento de la Ciudad de México fue de 3.1% promedio anual en los últimos años. Si bien es un crecimiento aceptable comparado con el nacional en el mismo periodo – de 2.6% promedio anual – hubo 13 estados con un crecimiento superior. La Ciudad de México tiene el potencial para ser el motor de desarrollo e innovación, por lo que se esperarían mejores resultados que impulsarín, a su vez, el crecimiento del PIB nacional. En El crecimiento no fue sostenido. Hubo un trimestre en el cual la economía creció 6.5% anual y hubo otro en el que solo lo hizo 0.4% en el periodo de referencia. Mantener sendas de crecimiento sostenido es importante para lograr una mejora en la calidad de vida de quienes viven en la ciudad.

Al tener la economía más grande del país, el saldo de la deuda pública como proporción del PIBE es relativamente baja; representa 2.5% de éste. Sin embargo, es el estado más endeudado en términos absolutos. Al cierre de 2017, ésta alcanzó el valor de casi 78 mil millones de pesos. La deuda creció en 32% desde que la actual administración entró en funciones.

El actual jefe de gobierno deja avances y pendientes para la próxima administración. Dado que un trabajador destina alrededor de 59 minutos en promedio en el tráfico diario, los temas de movilidad se han vuelto fundamentales. Las grandes disparidades que hay en el acceso a servicios es otro de las grandes retos para la ciudad. La Ciudad de México cuenta con el capital físico y humano para convertirse en una ciudad innovadora que impulse el desarrollo de la región, pero para ello requiere atender este tipo de problemas que repercuten negativamente en su desarrollo.

Close
Comentarios