Guanajuato: decisiones a tiempo

Guanajuato ha apostado por fomentar la inversión, crear cadenas productivas con otros estados y mantener una relación comercial con el exterior. Aunque tuvieron avances muy relevantes, la próxima administración deberá concentrarse en disminuir la pobreza laboral y mejorar la productividad.

Por: Ana Gutiérrez (@AnaBee92), Valeria Mendiola (@ValeMendiola ‏) y Valeria Moy (@ValeriaMoy ‏).

 

“El mensaje que hoy les presento es de esperanza, pero una esperanza fincada en la realidad, en nuestras posibilidades de construir un Guanajuato a la medida de nuestros sueños, construir el Guanajuato que queremos, pero también el Guanajuato que necesitamos y nos merecemos”.

Miguel Márquez, Toma de Protesta ante el Congreso del Estado, 26 de septiembre de 2012

 

En los últimos años, la importancia económica de Guanajuato se ha incrementado. La construcción de cadenas productivas en el sector manufacturero con los estados vecinos ha sido uno de los principales factores por los que el Bajío, se ha convertido en uno de los motores de la economía nacional. A pesar de ser el 11° estado con menor extensión territorial y no tener acceso al mar (ni a las facilidades que este proporciona para el comercio), su aportación al PIB del país ha crecido, pasando de 3.6 % en el 2003 a 4.2 % en 2017. No obstante este perfil económico, ha habido temas que las administraciones que han gobernado el estado no han logrado resolver.

La economía de Guanajuato ha crecido en promedio 5 % anual desde que el actual gobernador entró en funciones. Es el tercer estado con el mayor crecimiento promedio en el periodo, únicamente después de Aguascalientes y Baja California Sur. La actividad económica está fuertemente concentrada en el sector manufacturero; 27.5 % del PIB de Guanajuato son manufacturas y es la tercera entidad donde este sector tiene el mayor peso, únicamente después de Coahuila y Aguascalientes. El dinamismo en la actividad económica del estado se ha debido en gran parte al impulso proporcionado por el sector manufacturero, que creció a un ritmo de 8.1 % promedio anual desde el cuarto trimestre de 2012.

Guanajuato se ha caracterizado también por ser uno de los estados con mayor atracción de Inversión Extranjera Directa (IED). Durante 2017, fue el sexto estado con mayores flujos de IED, después de la Ciudad de México, el Estado de México, Coahuila, Nuevo León y Chihuahua. Durante la actual administración, entraron 8 mil 836 millones de dólares por concepto de IED a la entidad.

La atracción de inversión se ha reflejado en una alta generación de empleos formales. México, ¿cómo vamos? estima que deberían de generarse 57 mil 100 empleos formales al año en Guanajuato para darle cabida en el sector formal a la población que se incorpora al mercado laboral.  Guanajuato generó 90 % de esta meta en los primeros cinco años de gobierno.

Esto ha permitido una reducción significativa en la proporción de la población que trabaja en la informalidad, de 59.8 % cuando comenzó la actual administración, a 52.1 % al cierre de 2017. Esta disminución representa 121 mil 324 trabajadores informales menos de los que había cinco años antes. A pesar de esta disminución en informalidad, la proporción de trabajadores informales es la misma que a nivel nacional, y hay 16 estados con menores tasas de informalidad laboral a la que se observa en Guanajuato.

En cuanto a la proporción de la población que no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso proveniente del trabajo de su hogar, Guanajuato fue el 7° estado con la mayor caída en pobreza laboral en los últimos cinco años; disminuyó de 41.1 % a 36.3 % de la población. Esta caída de 4.8 puntos porcentuales fue reflejo de un crecimiento real de los ingresos laborales per cápita de 14 % durante el mismo periodo, mientras a nivel nacional se deterioraron 2 % real.

Las finanzas públicas también mejoraron en años recientes. La deuda pública como  proporción del PIB estatal ha disminuido. Mientras en 2012 representaba 1.4 % del PIBE, al cuarto trimestre de 2017 disminuyó a 0.9 % del PIBE. Es ahora el quinto estado con la deuda pública como porcentaje del PIBE más baja del país.

Sin embargo, no todos los indicadores económicos presentan buenas noticias. La productividad laboral –medida como el valor de la producción por hora trabajada– es uno de los pendientes de la administración. A pesar de tener una economía dinámica e industrializada, en Guanajuato se generan $ 128 pesos por hora trabajada, una cifra menor al nivel nacional de $ 162 pesos. Mientras durante este periodo la productividad en el estado creció en apenas $ 11 pesos, la de sus vecinos Querétaro, Aguascalientes, Jalisco y San Luis Potosí se incrementó en $ 37, $ 29, $ 22 y $ 18 pesos por hora trabajada respectivamente.

El buen desempeño de la economía de Guanajuato es resultado de decisiones correctas tomadas hace muchos años. Se ha apostado por fomentar la inversión, crear cadenas productivas con los estados de alrededor y mantener una fuerte relación comercial con el exterior. Aunque ha habido avances muy relevantes, la próxima administración deberá concentrarse en disminuir las cifras de pobreza laboral y mejorar la productividad del estado. Si bien no se trata de tareas fáciles, urge implementar políticas como mejorar la pavimentación, pues apenas 40 % de las manzanas del estado están completamente pavimentadas.  Es importante considerar que la trayectoria de la economía de Guanajuato dependerá no sólo de las decisiones tomadas en el pasado, sino de las políticas implementadas por esta y las siguientes administraciones.

 

@MexicoComoVamos

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