¿Ganamos o perdemos los consumidores?

El pasado 11 de junio se cumplieron 5 años de que fuera publicada la reforma de telecomunicaciones. Es tiempo de hacer un balance sobre si los consumidores hemos ganado o perdido.

Las reformas estructurales de 2013 y 2014 implicaron cambios en las relaciones entre el Estado y el sector privado. Se definieron, con éstas, nuevos derechos y responsabilidades para las empresas, y se replanteó la fuerza del Estado al ampliar el alcance de los reguladores, así como las instancias judiciales especializadas en materia de competencia económica y telecomunicaciones. No es menor afirmar que se trató de una revolución regulatoria en distintos sectores de la economía nacional.

En ese contexto, se han ido implementando las distintas reformas y los resultados son diferentes para cada una. En mayor o menor medida en cada sector se generó un debate sobre cual debería de ser la racionalidad regulatoria y el ordenamiento económico de cada parte de la cadena de valor. Lo que se buscó fue repartir los costos y beneficios entre todos los agentes participantes del mercado y establecer las formas de relación entre ellos.

En el caso de telecomunicaciones, la reforma constitucional estableció como principio “que no se afecte la competencia y la libre concurrencia, y con ella, a los usuarios finales”. Este fue uno de los aspectos más novedosos de la reforma al vincular por primera vez en la Constitución los conceptos de competencia y satisfacción al consumidor. Eso no era nuevo para la disciplina económica cuyo paradigma de los mercados en “competencia perfecta” implican que cualquier distorsión afecta negativamente al consumidor, al productor o ambos. Con esta disposición, el regulador, en sus decisiones debe valorar la generación de empleos, la innovación tecnológica y la competencia, e incluir en ese marco al consumidor.

En este contexto, el pasado 11 de junio se cumplieron 5 años de que fuera publicada la reforma de telecomunicaciones. Es tiempo de hacer un balance sobre si los consumidores hemos ganado o perdido. Precisamente, desde la perspectiva del consumidor será más fácil evaluar la reforma en la medida en que efectivamente haya más competencia, menores precios y mejor calidad en los servicios. Esa debe ser la métrica, pues los consumidores son los últimos beneficiarios de cualquier regulación económica.

Con esto en mente Observatel y Central Ciudadano y Consumidor decidimos organizar el foro ¿Ganamos o perdemos los consumidores con la reforma de Telecomunicaciones? Que se llevará a cabo el próximo 18 de junio en Casa Lamm a partir de las 9 de la mañana (descarga el programa). La idea central del programa girará en torno a esa pregunta. Desde diferentes perspectivas, autoridades, académicos y colegas de la sociedad civil tratarán de responderla y proponer soluciones ante los retos que hay por delante. En la mesa final, participarán representantes de los tres principales candidatos a la Presidencia de la República para conocer sus compromisos para con el consumidor.

Todas las reformas requieren un periodo posterior de implementación, maduración, evaluación y cambio. Este proceso debe estar acompañado de la observación activa de la sociedad civil y de la rendición de cuentas (vertical y horizontal) de las autoridades en la materia. Cinco años nos dan un buen horizonte para discutir si vamos por buen camino y replantear lo que sea necesario para estar a la altura del mandato constitucional de un mercado en competencia que sea satisfactorio para los consumidores.

Los esperamos en el foro, el cupo es limitado por lo que es necesario confirmar a [email protected]

 

* Equipo de Central Ciudadano y Consumidor (@centralcyc).

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