Violencia y abandono

Desapariciones y asesinatos en contra de líderes indígenas en la Montaña de Guerrero han sido la constante en este mes. Esta situación evidencia la falta de interés e incapacidad de los gobiernos federal y estatal por la seguridad. Ante esto, los ciudadanos se organizan para protegerse.

El día 8 de este mes de septiembre asesinaron en Nayarit a Margarito Díaz González, marakame huichol defensor de las tierras sagradas de su pueblo. Estaba dormido en su casa, llegaron, lo despertaron y le dispararon. La prensa dio cuenta del hecho hasta el 11 de septiembre. Con él van seis líderes indígenas asesinados en lo que va del año.

Continúa sin conocerse el paradero de Sergio Rivera Hernández, nahua de Puebla, defensor de derechos humanos integrante del Movimiento Agrario Indígena Zapatista desaparecido desde el 23 de agosto pasado. Tampoco se ha localizado al alcalde electo de Cochoapa el Grande, Guerrero, Daniel Esteban González y a su chofer, Juventino García Rojas, desaparecidos el día 2 de este mes. La última vez que los vieron salían de un restaurante ubicado en la colonia Atlamajac del municipio de Tlapa.

En el caso de Daniel Esteban y Juventino García, ante la falta de respuesta de las autoridades federales y estatales, integrantes del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y policías de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) arribaron a Tlapa el pasado 13 de septiembre, para buscar a los mencionados desaparecidos y a los delincuentes que están asolando la región.

En un comunicado emitido el 14 de este mes, la UPOEG informó que ante “el terror social derivado de secuestros, robos de automóviles, asaltos, homicidios, extorsión y robo de niñ@s” fueron invitados por las víctimas para apoyar en la seguridad del municipio, invitación que decidieron aceptar en una asamblea de la organización. En el documento invitaron a la población en general a unirse y organizarse contra la delincuencia.

Este hecho evidencia una vez más la falta de interés y la incapacidad de los gobiernos federal y estatal por la seguridad y la procuración de justicia en la Montaña de Guerrero, que obliga a los ciudadanos a organizarse para protegerse. Tanto la UPOEG como la CRAC-PF (no confundir con la CRAC-PC, que opera en municipios cercanos a Tlapa pero no apoya fuera de su zona), tienen experiencia en la búsqueda de desaparecidos, han encontrado fosas clandestinas en diversos lugares de la Costa Chica y otras partes del estado, y también han localizado y rescatado a personas todavía con vida. Todo esto en casos en que las autoridades no respondieron. Es por ello que, después de que pasaron varios días sin que las autoridades dieran con el paradero de Esteban y García, decidieron buscarlos y atender las solicitudes de habitantes de Tlapa de apoyarlos en la seguridad.

Cada vez es más evidente que ante el abandono del Estado en cuestiones de seguridad en zonas indígenas y no indígenas, la única opción que le queda a la gente es organizarse para velar por su vida y su patrimonio. Por eso surgen cada vez más policías comunitarias o ciudadanas, ya no solamente en Guerrero sino en todo el país.

Mientras lo anterior sucede en Tlapa, en Ayutla de los Libres, también en Guerrero, el gobierno estatal obstruye el proceso de entrega – recepción del gobierno municipal actual al gobierno entrante, elegido por usos y costumbres, que tomará posesión el próximo 30 de septiembre. La comisión de prensa de éste último informó en un comunicado que se había acordado que personal de la contraloría estatal asistiría el 18 de este mes a atestiguar el proceso y no se presentaron. Una muestra más del trato que se le da a los municipios y a la población indígena. Y luego se quejan de que se organicen para defenderse…

 

@yotlacuila

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