No soy un hombre fácil

Se han producido muchos cambios en nuestras sociedades a propósito de lo masculino y lo femenino. Muchos cambios para los que tal vez tú no estabas preparado.

Ayer vi una película en Netflix llamada “No soy un hombre fácil”. La trama va sobre un hombre que tiene un accidente y cuando regresa en sí, los roles de las mujeres han cambiado. Las mujeres se comportan como los hombres y los hombres como las mujeres.

Durante toda la película -la cual es verdaderamente simpática- algunos aspectos de la figura masculina nos hacen reflexionar sobre el comportamiento de ambos sexos, las injusticias, y los clichés y roles asumidos que en un momento dado son hartamente ridículos. Es decir, las mujeres saben lo que quieren y los hombres también. Entonces, ¿porqué esta crisis de convivencia que actualmente vivimos entre hombres y mujeres?

En el pasado las mujeres no miraban a los hombres como si estuvieran perdidos. Hoy es así. Y eso a pesar de que los hombres se han vuelto hombres suaves.

Ser masculino no es patrimonio de los hombres y ser femenino tampoco es asunto exclusivo de las mujeres.

Sí, ya puedo oírte querido lector: ¡¡¡WTF!!!

Pero lo cierto es, que se han producido muchos cambios en nuestras sociedades a propósito de lo masculino y lo femenino. Muchos cambios para los que tal vez tú no estabas preparado.

Hagamos un ejercicio mental: ¿recuerdas como era tu abuelo? o ¿te cuentan como era? Responsable, madrugador, mantenía económicamente a su mujer y a sus hijos, amaba la disciplina y el orden, incapaz de llorar.

Del mismo modo que muchas mujeres están haciendo lo mismo con los atributos de la feminidad (ojo, feminidad no es lo mismo que feminismo), los hombres están reinventándose en su masculinidad. ¿Y cómo lo están haciendo? Pues asumiendo y educándose en la propia conciencia femenina.

Ya lo dice el libro de “Iron John, una visión de la masculinidad” de Robert Bly:

“Lo hombres de ahora se tratan de gente encantadora y valiosa y no quieren destruir la Tierra o dar comienzo a una guerra. Su forma de ser y su estilo de vida denotan una actitud amable hacia la vida. Pero muchos de estos varones no son felices Uno nota rápidamente que les falta energía. Preservan la vida, pero no la generan. Y lo irónico es que a menudo se les ve acompañados de mujeres fuertes que definitivamente irradian energía. 

(No aplica a Donal Trump ¡¿ehh?!).

Recuperar la verdadera masculinidad es la principal esperanza para conseguir que hombres y mujeres se traten con respeto y dignidad.

Ese es el verdadero objetivo de feminismo, pero por desgracia este objetivo no ha podido concretarse del todo, debido a que algunas feministas suelen mezclar la generalidad con los casos aislados de los hombres que muchas veces no saben tratar a las mujeres.

Muchos hombres claro que saben tratar a las mujeres, pero el tomar partido sobre este argumento lo que logra es fomentar comportamientos machistas o incluso violentos y que los mismos hombres logren justificarlos.

Debemos reconocer que hombres y mujeres difieren por sus pasiones, temperamentos y sentimientos, por lo que, en muchos casos, cada sexo ha de recorrer su propio camino para llegar a la común excelencia humana.

“No soy un hombre fácil” es una película cómica, pero más allá es reflexiva sobre la vía de encuentro y la vía de separación que existe entre los hombres y las mujeres y por cierto el final termina con la marcha de las mujeres en Washington contra Donald Trump.

Muy recomendable de ver. Se los aseguro.

 

@maricelarosales

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