Entre futbol y cierres de campaña: Femstorietas

Este jueves terminaron las campañas políticas rumbo a las elecciones del 1 de julio, pero los candidatos y candidatas poco hablaron sobre igualdad de género. Sus propuestas sobre el tema se limitan a acciones paliativas que no resuelven la desigualdad entre hombres y mujeres esto, a pesar de que México ocupa el lugar 81 de 144 a nivel mundial en lo que se refiere a la brecha entre hombres y mujeres.

Por: Valentina Zendejas (@valenzen ‏) y Arabella Jiménez (@mekare_76 ‏)

Casi eclipsadas por el mundial de futbol y en medio de los sobresaltos que nos ha traído la selección nacional, han concluido ¡por fin! las campañas electorales. A manera de recuento diremos lo que todo México sabe: estas #Elecciones2018 asistimos al abaratamiento del debate político, a exhibiciones de marketing basadas en discursos carentes de propuestas o en propuestas explicadas con medias palabras. Vimos estrategias de comunicación basadas en la descalificación del contrincante y se exhibió el uso grosero y escandaloso de recursos públicos para pagar a los grandes estrategas de la comunicación política que nos dejaron admirando el triste escenario de la política mexicana.

Y nos quedamos esperando la sustancia

Los procesos electorales deberían ser una oportunidad para incluir la agenda de igualdad en las plataformas electorales, en los debates y en el programa de la nueva administración. No obstante, durante esta campaña electoral, poco hablaron los candidatos y candidatas de igualdad de género, las propuestas se circunscribieron a lo que las feministas llamamos políticas rosas, acciones paliativas que en nada resuelven la desigualdad entre hombres y mujeres. El proceso electoral puso de relieve que para lxs políticxs las mujeres seguimos siendo “un grupo vulnerable”.

En esta contienda vimos en las propuestas acciones dirigidas a algunas de las necesidades de las mujeres, pero planteadas de forma general, parcial, o incoherente, no articuladas en una estrategia amplia ni de largo plazo, sin determinar objetivos de consecución progresiva, estrategias de implementacion, mucho menos análisis de factibilidad política, administrativa ni financiera, por lo que las propuestas se quedaron solo en las palabras, una declaración de intenciones de muy remota materialización.

Ninguna de las propuestas señaló las causas estructurales de la desigualdad, en varias pudimos ver una visión mujerista y asistencialista y en otras inconsistencias conceptuales como la confusión de términos fundamentales como equidad e igualdad. En general no se evidenció un compromiso político claro con la igualdad de género, a pesar de que las mujeres somos el 51% de la población de este país.

La desigualdad invisible para muchxs

Los movimientos de mujeres y feministas hemos sido actoras clave en la incorporación de políticas de igualdad de género en México. Gracias a años de lucha se ha logrado avanzar a una relativa igualdad formal entre hombres y mujeres, sustentada en el marco normativo actual.

Sin embargo en nuestro país ha habido retrocesos. Según el Reporte Mundial sobre Brecha de Género (Global Gender Gap) que mide el avance de los países para cerrar la brecha entre hombres y mujeres según criterios de salud, alcance educativo, participación en la economía y empoderamiento político, México pasó en un año (2016-2017) del lugar 66 al lugar 81 de los 144 países que conforman este informe.

Esta es razón suficiente para poner la igualdad de género en el centro del debate público. Las campañas terminaron pero sigue siendo urgente lograr que la nueva administración retome una agenda de igualdad de manera sistemática y decidida. Será necesario continuar implementando acciones focalizadas, dirigidas a revertir situaciones específicas de desigualdad y destinadas principalmente a las mujeres, tales como las cuotas de género o servicios de aborto para mujeres que los necesiten; pero también políticas dirigidas a transformar las relaciones desiguales de poder. Esto implica necesariamente que al hacer política pública en cualquier ámbito, ya sea éste salud, educación, política fiscal, etc. se consideren siempre las necesidades y los impactos diferenciados en hombres y mujeres de dichas políticas. Es necesario que la igualdad de género deje de concebirse como los “temas de mujeres” y pase a ser un objetivo transversal en todo el hacer político y administrativo.

Queremos leyes, políticas públicas y programas que:

1) Logren la igualdad entre hombres y las mujeres partiendo del reconocimiento de la desigualdad y discriminación que viven ellas.

2) Garanticen el ejercicio efectivo de los derechos humanos de las mujeres, tanto los civiles y políticos, como los económicos, sociales y culturales, así como el control y acceso a recursos en condiciones de plena igualdad con los hombres.

3) Tengan un enfoque interseccional, que combata además de la desigualdad y discriminación por género, aquellas derivadas de la articulación de diversas formas de desigualdad para las mujeres pobres, indígenas, afrodescendientes, niñas, adultas mayores o que tengan alguna discapacidad.

Las políticas de igualdad de género son una responsabilidad fundamental de los gobiernos para avanzar hacia la justicia social y son necesarias para consolidar la democracia.

Femstorietas, algunas claves para los políticos despistados

Las campañas terminaron, pero sigue siendo necesario hablar de igualdad y política, por eso desde el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir creamos Femstorietas: explainers para despistadxs, una serie audiovisual que tiene como objetivo poner sobre la mesa temas de la agenda feminista que lxs políticxs y sus campañas no retomaron o retomaron mal. Estos son los temas que podrán encontrar en las próximas semanas:

Políticas públicas contra la desigualdad de género. Al paso que vamos alcanzaremos la igualdad entre hombres y mujeres en 100 años ¡No podemos esperar tanto! Urgen políticas que reviertan las desigualdades de género.

Desigualdades y más desigualdades: 1% de la población en México concentra la riqueza en este país. ¡No es ningún cuento! Vivimos en un sistema que genera desigualdades en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

Mujeres al poder: Participación política de las mujeres y violencia política de género. Las mujeres enfrentan obstáculos y dificultades en el ejercicio de sus derechos políticos entre ellos la violencia política en el espacio público.

Derechos sexuales y reproductivos: grandes ausentes en campañas y debates. México es el país con mayor número de embarazos en adolescentes dentro de la OCDE, políticos y gobiernos deberían tomar en serio hablar sobre estos derechos.

Cuidar es trabajar. Las mujeres en nuestro país dedican en promedio 13 horas más a la semana que los hombres a las labores domésticas y de cuidado. Esta carga de trabajo frena su desarrollo profesional. México es un país de mujeres exhaustas.

Mujeres indígenas y participación política. La paridad de género no ha representado un aumento significativo de la representación de las mujeres indígenas en espacios de toma de decisión. Para que ellas participen se necesitan mecanismos institucionales, acciones afirmativas y políticas que disminuyan la brecha de desigualdad por género y origen étnico.

A partir de este jueves 21 de junio publicamos un capítulo de Femstorietas en nuestras redes sociales, a este esfuerzo de comunicación se han unido Horizontal, Luchadoras y Tercera Vía, medios digitales aliados que tienen un compromiso con la igualdad de género.

Esperamos que los políticos dejen de estar despitados (así en masculino) y que con esta serie contribuyamos a poner sobre la mesa temas que deben estar en el debate público y en las acciones de la nueva administración, si queremos que México avance hacia una democracia consolidada y con justicia social.

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