La ruta para refrescar la política de igualdad

Los resultados preliminares emitidos por las expertas del CEDAW destaca varios temas con relación al diseño de la política de igualdad de género para el siguiente sexenio, destacan cuatro grandes líneas: desigualdad y pobreza; mayor presupuesto; legislación, y erradicación de estereotipos.

Por: Christian Aurora Mendoza (@chris_mendoz)

 

El pasado 6 de julio, cuando el país aún estaba conmocionado por los resultados de la elección del 1 de julio, el Estado Mexicano rindió su examen sobre el avance de los derechos de las mujeres al Comité de Expertas de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de Naciones Unidas; hoy conocemos un preámbulo de cómo México salió evaluado en este ejercicio.

En términos generales el proceso consiste en que México envía su informe por escrito, las organizaciones civiles proporcionamos información complementaria por el mismo medio y meses después la representación del Estado Mexicano rinde el examen presencial en la sede de Naciones Unidas; en esta ocasión se presentó una numerosa delegación oficial para dar sustento a las agudas preguntas que hicieron la expertas del Comité CEDAW quienes buscan comprender mejor los avances y los problemas para progresar en los derechos de las mujeres en el país, para con ello emitir su veredicto acompañado de recomendaciones para el país. Para describir un poco la dinámica, no hay más que imaginar que el Estado presenta un examen profesional en equipo, y que toma la palabra quien mejor pueda responder a la pregunta del Comité.

Ahora, habría mucho que decir sobre las preguntas que hicieron las expertas, el tipo de respuestas que dio la representación oficial mexicana e incluso sobre el rol del grupo diverso de sociedad civil que acompañamos el proceso; sin embargo, vale más la pena hablar un poco sobre el resultado del examen, que al final es lo más relevante y que cuenta mucho en este momento de histórica transición gubernamental.

El documento de resultados preliminares emitido por el Comité destaca de manera muy específica varios temas de preocupación, sin embargo, en el esfuerzo de una lectura transversal útil en estos tiempos de transición política y de diseño de la política de igualdad de género para el siguiente sexenio, destacamos cuatro grandes líneas de acción que atraviesan a todos los asuntos de interés prioritario:

1. Combatir los problemas estructurales

Como señalamos en el informe 51% una agenda para la igualdad junto con GIRE y Equis, es insuficiente que las mujeres seamos atendidas como un grupo vulnerable porque somos el 51% de la población y todos los mecanismos y políticas públicas tienen efectos sobre nosotras. Como sabemos, hay que estudiar estos efectos porque son específicos y diferenciados. Bien, el Comité de expertas reconoce el contexto de violencia general que vive el país, su efecto en el acceso a los derechos humanos y particularmente cómo incide en el incremento de la violencia de género, por lo que recomienda revisar y mejorar la política de seguridad pública; sí, revisar la política de seguridad nacional.

En sus recomendaciones, el Comité se alarma constantemente por los temas de desigualdad y pobreza. Detrás de las muchas recomendaciones sobre los temas de derechos económicos de las mujeres encontramos una preocupación sobre el modelo económico excluyente e invita al Estado Mexicano a implementar acciones para incrementar el acceso a la seguridad social así como a la universalización del acceso a derechos sociales y servicios básicos a través de la mejoras a los mecanismos existentes y de la generación de nuevos. Por otro lado, se ocupa constantemente de identificar aquellos problemas que afectan a las poblaciones indígenas y afrodescendientes, haciendo referencia a los derechos colectivos que detentan como pueblos, en este sentido recomienda que los proyectos de desarrollo que afectan sus territorios deben implementarse sólo con el consentimiento previo, libre e informado de las comunidades afectadas[1] en donde las mujeres tengan voz en la toma de decisión colectiva.

Una de los intereses iniciales del Comité es comprender el avance de la presencia creciente de la propaganda anti derechos de las mujeres existente en el país, lo que podemos identificar como la corriente conservadora que se manifiesta en contra de la “ideología de género”. Las expertas hacen un llamado a contrarrestar este ambiente hostil ante el avance de la igualdad y los derechos de las mujeres.

2. Fortalecer la Política Nacional de Igualdad y los recursos asignados para su implementación.

A pesar de que se reconoce que ha habido avances, se identifica que los mecanismos y presupuestos han sido insuficientes para implementar y monitorear la efectividad de Programas y legislaciones que han fallado en eliminar las múltiples formas de discriminación que padecen las mexicanas. En este sentido invitan a fortalecer el Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación así como el PROIGUALDAD que para el periodo 2018-2024 debiera ser diseñado con base en los avances del periodo 2012-2018.

Además, entre otras, se sugieren cinco acciones básicas:

a) Fortalecer el rol del INMUJERES como el ente responsable de orientar la Política Nacional de igualdad de género, dándole relevancia para la implementación y el monitoreo de dicha política.

b) Incrementar el presupuesto para el avance de la igualdad y no discriminación. Asegurar la aplicación y el monitoreo efectivo del presupuesto para el avance de la igualdad de género. Se habla de la insuficiencia de la asignación de recursos para el anexo 13 y la necesidad de mejorar la transparencia sobre el destino de estos recursos.

c) Aumentar el monitoreo y evaluación de la política de igualdad. Lo que incluye generar mejores registros e información estadística y generar estudios para comprender problemáticas complejas como las de las mujeres en la prostitución.

d) Asegurar la participación de organizaciones de mujeres y organizaciones civiles en el diseño y en el monitoreo de políticas de igualdad.

e) Mejorar la coordinación entre los tres niveles de gobierno para la implementación de política y legislación.

3. Armonización legislativa:

Durante el examen hubo un importante intercambio sobre cómo en México muchas entidades federativas no adoptan la legislación federal en derechos humanos por la autonomía que les confiere ser un Estado federado. Por ello, preocupa insistentemente cómo en México las mujeres podemos acceder a ciertos derechos según en la entidad federativa en la que nos encontremos; por ello, hay varias recomendaciones para que el Estado avance en la armonización legislativa a nivel estatal en casos como el acceso al aborto legal, el feminicidio dentro de la Ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia y la violencia obstétrica.

El Comité también hace un llamado al importante rol de los Congresos para asegurar la completa implementación de la Convención y de las recomendaciones de este examen.

4. Combatir los estereotipos de género

Está presente en varias recomendaciones la necesidad de combatir los estereotipos de género: desde el ámbito judicial para que las mujeres no sean juzgadas bajo estos estereotipos, incrementar la participación y representación de las mujeres en la toma de decisiones incluyendo temas tan sensibles como las políticas post-desastres, tomar medidas para reducir la carga de trabajo de cuidados o eliminar estereotipos de género en las legislaciones, como aquella que da a los hombres solo cinco días de licencia de paternidad.

No obviaremos decir, que como es nuestro caballo de batalla, hay una recomendación específica para ratificar el Convenio 189 sobre trabajadoras domésticas como un asunto de prioridad nacional y el desarrollo de una política nacional de cuidados.

 

Además de este recorrido general, el Comité de expertas hace recomendaciones específicas por temas tan diversos como violencia, educación, empleo, participación política, salud, empoderamiento económico, defensoras de derechos humanos, periodistas, mujeres lesbianas, bisexuales, transgénero, intersexuales, con discapacidad, migrantes, refugiadas y en prisión. Mención especial refieren las recomendaciones para avanzar en los derechos de las mujeres rurales, indígenas y afrodescendientes que están presentes básicamente en todos los temas generales de la revisión de los avances de la Convención.

Estas recomendaciones de este importante mecanismo de Naciones Unidas representan una oportunidad inmejorable para considerar el diseño de la política en materia de igualdad del siguiente gobierno, recordemos que la CEDAW es un instrumento vinculante y que el Estado Mexicano tiene responsabilidad internacional de reportar avances en dos años y en 2022 de rendir un nuevo examen. Para iniciar, desde ya tiene la obligación de difundir las recomendaciones a las instituciones del Estado y a todos los niveles de gobierno.

A las organizaciones feministas nos toca a veces coadyuvar, a veces presionar para que haya un avance real en el camino de que todas las mexicanas gocemos de todos los derechos sin discriminación.

 

@ISBeauvoir

 

Referencias:

[1] De acuerdo a lo establecido en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

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