¿Disminuiría la inseguridad con 2647 detenciones?

Operativo inefectivo: nuestra evaluación de impacto muestra que detener a 2647 presuntos delincuentes y hacer valer miles de órdenes de aprehensión en los últimos seis meses no se ha traducido en mayor seguridad en el país.

Por: Maximilian Holst (@mxholst) y Alan López (@alanfabian07)

Desde su lanzamiento el 29 de enero de este año, las autoridades federales han presumido los logros del operativo Escudo Titán, orientado a hacer cumplir órdenes de aprehensión no ejecutadas en once municipios del país –presuntamente los más violentos–. El Gobierno federal ha declarado en varias ocasiones[1] que, gracias a las 2647 detenciones alcanzadas con el operativo, se han reducido los delitos de alto impacto, pero ¿es esto cierto?

La intervención de  la Secretaría de Gobernación (SEGOB) está enfocada a delitos de alto impacto, en especial homicidios y secuestros, e involucra a cinco mil elementos de la Policía Federal, en coordinación con la Procuraduría General de la República, con el fin de depurar las 22 mil órdenes de aprehensión federales pendientes de cumplimentar[2].

Asumimos que la lógica de la autoridad es que al detener a los presuntos criminales —que por alguna razón siguen libres— se reducirá el número de delitos de alto impacto en los municipios seleccionados, en especial los homicidios. Sin embargo, al revisar los documentos y las declaraciones realizadas en torno a este operativo, no queda claro cuál es el criterio de selección de los municipios.

Revisamos las tasas de homicidio por cada 100 mil habitantes —lo cual habría sido el criterio más adecuado— y encontramos que sólo cuatro municipios se encuentran entre los 50 municipios con tasas más altas. Creemos que el criterio de selección fue el número absoluto de homicidios. Si bien cinco municipios se encuentran entre los diez con más homicidios en el país, el resto se ubican en puestos más bajos (ver la siguiente tabla). Por ejemplo, Naucalpan y Colima ocupan  los puestos 38 y 41 respectivamente. En el caso de Ocotlán, la selección evade toda lógica desde nuestro punto de vista.

Y, ¿por qué once? ¿Por qué no los 50 municipios[3] elegidos en 2016? La información oficial no es suficiente para responder estas interrogantes.

Para poder comprobar los resultados globales del operativo, es necesario comparar las cifras delictivas de los municipios en donde éste tuvo lugar con las cifras de municipios con condiciones similares en donde no se implementó dicha medida. Esto se debe a que cualquier aumento o reducción de crímenes podría responder simplemente a una tendencia generalizada y no específicamente al operativo.

Seleccionamos los municipios con condiciones similares para llevar a cabo la comparación, mediante una metodología estadística de Matching[4]. Posteriormente, aplicamos la técnica de Diferencias-en-Diferencias, que nos permite conocer qué habría pasado en los municipios seleccionados para el Escudo Titán si no se hubiera intervenido con el operativo. En caso de que el operativo fuera efectivo, veríamos una reducción significativa del número de homicidios.

Es prudente precisar que, para evitar una medición errónea del número mensual de homicidios, analizamos el promedio diario de la tasa mensual de delitos por cada 100 mil habitantes.

No redujo los homicidios

El análisis de Diferencias-en-Diferencias[5] muestra que en materia de homicidios dolosos, en promedio, no hubo diferencias significativas con los municipios de control. Es decir, el operativo Escudo Titán no fue efectivo. Esto no quiere decir que no se hayan reducido los homicidios en los municipios beneficiarios del operativo desde el año pasado. Pero esa reducción no se debió específicamente al operativo. Si los homicidios se redujeron en algunos municipios, es posible que la tendencia de este delito ya fuera a la baja, lo cual explicaría el nulo impacto del operativo.

Otros delitos… tampoco

Las autoridades podrían argumentar que el operativo no estaba enfocado exclusivamente en reducir homicidios. Por tanto, inspeccionamos otros delitos:  secuestros, extorsiones, robos de vehículo con violencia y robos a casa habitación. Los resultados muestran que, salvo en el caso de las extorsiones, el operativo no ha sido efectivo en la reducción de los delitos.

Al realizar un análisis más local, observando individualmente las tendencias de cada municipio, los resultados del operativo son mixtos. Como lo muestran las gráficas abajo, hubo varios municipios en los cuales los delitos disminuyeron, pero también hubo otros en los que aumentaron. Por lo tanto, empleando los datos disponibles, no hay evidencia de que los cambios en incidencia de estos delitos se puedan atribuir al Operativo Titán.

Entonces, si los resultados obtenidos hasta ahora apuntan a que el operativo no ha sido efectivo, ¿qué puede hacer el gobierno saliente para llevarlo a buen puerto? Y ¿qué tendría que tomar en cuenta la próxima administración si termina inclinándose por operativos similares?

  • Definir claramente el objetivo del operativo, el mecanismo de cambio y las actividades que llevarán a cabo para cumplirlo. Este vínculo debe estar fundamentado en evidencia teórica y empírica.
  • Transparentar los criterios de selección de los municipios y, si es el caso, ampliar el número de beneficiarios.
  • Redefinir los indicadores que miden los resultados del operativo, más allá de la incidencia delictiva. De esta manera se podrán realizar evaluaciones que contribuyan a identificar mejor los efectos de la intervención.

Ante una situación de crisis, el Estado puede y debe reaccionar de diversas maneras. Sin embargo, las respuestas que solo buscan atraer la atención mediática suelen ser contraproducentes. En México Evalúa proponemos que la urgencia no se sobreponga al diseño responsable de políticas públicas de seguridad.

 

* Maximilian Holst y Alan López son investigadores del Programa de Seguridad en @mexevalua

 

@mexevalua

 

*Nota Metodológica:

El número de municipios contemplados en el operativo es de once. Éste es un número relativamente bajo para hacer una evaluación de impacto y ésta sería más robusta si hubiese más municipios en donde el operativo fue implementado. La evaluación presentada puede ser considerada como preliminar, ya que han transcurrido únicamente siete meses desde su implementación y es posible que los resultados cambien al contar con más datos después de la implementación de la política.

A pesar de que los resultados para la tasa de extorsión son positivos y significativos a un nivel de significancia de 1%, al examinar los números absolutos se puede observar que la tasa de secuestros y la tasa de extorsión son extremadamente bajas o incluso nulas durante ciertos periodos de tiempo en algunos municipios. Por este motivo, los resultados deben de tomarse con cautela.

***Resultados del Análisis de Diferencias-en-Diferencias 

La base del análisis de Diferencias en Diferencias se puede descargar en estas ligas: descarga 1 y descarga 2.

Los datos de los cinco delitos analializados para los once municipios del operativo se pueden consultar en este archivo.

 

Referencias:

[1] Ver notas: IMPACTO 16 de febrero 2018; IMPACTO, 18 de abril 2018; El Universal, 30 de mayo 2018; El Universal, 11 de julio 2018; Comunicado Policía Federal, 8 de agosto de 2018

[2] Cámara de Diputados, Notilegis, Nota N°. 9081, enero 31 2018,  disponible aquí.

[3] Ángel, Arturo y Muñoz, María Fernanda. “Estos son los 50 municipios con más homicidios en México, según Gobernación”, septiembre 1 2016, Animal Político, disponible aquí.

[4] La técnica de Propensity Score Matching genera un índice basado en características disponibles de los municipios (tasa de homicidios, población, superficie territorial, y a qué estado pertenece el municipio) para el año 2017. Se seleccionaron los dos municipios con los índices más cercanos a los municipios incluidos en el operativo Escudo Titán.

[5] Ver nota metodológica

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