Refugiados y migrantes se enfrentan a un frío invierno

El invierno amenaza a unos mil refugiados y migrantes que siguen durmiendo en las calles de París, mientras se esconden de las autoridades que no los dejan estar en un solo lugar.

Refugiados y migrantes se enfrentan a un frío invierno
Médicos sin fronteras.

El 27 de julio de 2017 Emmanuel Macron, presidente de Francia, prometió asegurarse que las personas esperando asilo en Francia fueran alojadas. Dijo que no quería ver a ningún hombre o mujer en las calles para finales de este año.

Pero mientras que la temperatura está bajando y el invierno está acercándose, alrededor de 1,000 refugiados y migrantes siguen durmiendo en las calles de París actualmente. Estas personas se encuentran dispersas especialmente a lo largo del noreste de la ciudad y en el municipio de Seine-Saint-Denis.

Los refugiados y migrantes intentan encontrar refugio en los lugares que ocupan para esconderse de las autoridades, pero aun así se encuentran cerca del Centro de Recepción de Migrantes (‘Centre de Premier Accueil’) en Porte de la Chapelle, en París. En el Centro de Recepción, los migrantes pueden comenzar su solicitud de asilo. Las organizaciones que brindan apoyo a los migrantes se han establecido cerca del lugar.

Migrantes expresan sus necesidades médicas.

La situación se está volviendo considerablemente más difícil para los migrantes en París desde que los campos fueron destruidos el 18 de agosto de 2017, cuando más de 2,700 personas vivían en los alrededores de Porte de la Chappelle. Desde entonces los migrantes son reubicados constantemente y hostigados por las autoridades durante la noche. Los refugiados y migrantes se ven forzados a esconderse si quieren poder dormir un poco durante la noche y, frecuentemente, no tienen ningún tipo de colchoneta, manta o tienda que les brinde refugio.

“La lluvia y la policía hacen que la situación en este lugar sea insoportable. La lluvia nos obliga a congregarnos debajo de los puentes y cuando logramos instalar un refugio, la policía llega y nos pide que nos movamos del lugar,” dice Ibrahim*, de Sudán. “Desde que me fui de Sudán he estado en movimiento y la policía me ha seguido constantemente. No pensé que el trato sería igual en Francia. Aquí no tengo ningún lugar donde dormir. Cuando logramos sentarnos en algún lugar, la policía llega y nos dice que nos vayamos”.

“La policía nos despierta en medio de la noche para que nos movamos. Cada vez que les preguntamos, ‘Irnos… ¿pero a dónde? ¿A dónde podemos ir?’, contestan: ‘No lo sé, sólo váyanse’”, continúa Ibrahim. “No tengo ninguna otra opción más que solicitar asilo aquí. En Sudán sólo hay muerte”. 

Con ayuda de traductores, los médicos se reúnen con los migrantes.

Al ser invisibles para la población local y estar aislados en las calles de París, el acceso a la atención médica y servicios básicos es cada vez más difícil para los migrantes y refugiados. Todos los días, tanto en nuestras clínicas como en los asentamientos callejeros, nuestros equipos médicos ven cómo la salud de los migrantes está empeorando. Esto es especialmente cierto ahora más que nunca, pues el invierno se acerca y no tienen ninguna posibilidad de tener acceso a un refugio adecuado y a los servicios básicos.

La temperatura ha descendido y los migrantes siguen viviendo en las calles sin solución a su situación de refugio,” dice Corinne Torre, jefa de misión de MSF en Francia. “Ni siquiera tienen permitido asearse al aire libre. Su única opción es utilizar las instalaciones de los baños públicos, pero frecuentemente tienen que pagar para usarlas y en otras ocasiones son rechazados. Debido a las terribles condiciones a las que se enfrentan, hay riesgo de que aumenten las infecciones de la piel y los casos de sarna.

En paralelo a la política de dificultar la vida de los migrantes y refugiados que solicitan asilo, movilizándolos constantemente, se encuentra una grave falta de información disponible para estas personas. Esto provoca que quienes ya están en un estado muy vulnerable después de haber soportado un viaje traumático para llegar a París, se vuelvan aún más vulnerables. Francia está intentando negar a los refugiados y migrantes sus necesidades básicas en lugar de crear un ambiente en el que sean bienvenidos con dignidad y respeto, como personas.

Es difícil para el personal encontrar lugares idóneos para instalar clínicas móviles.

“Esta situación es absurda y conozco varios campos de refugiados en África,” dice Jemal, un refugiado de Etiopía que lleva un mes en París. “Ahí, los campos de las Naciones Unidas pueden ser caóticos y precarios, pero al menos la mayoría del tiempo teníamos una tienda de campaña, algo de comida, acceso a la información y seguridad. La única información que tenemos en este lugar son rumores y la policía nos persigue como si fuéramos criminales.”

Médicos Sin Fronteras y Médicos del Mundo hacen un llamado a brindar un acceso inmediato e incondicional a un refugio humano para los refugiados y migrantes, y a detener el hostigamiento por parte de la policía.

“Se acerca el invierno, así que no es momento de palabrerías sobre esta situación. Los migrantes necesitan urgentemente acceso a refugios y necesitamos que pronto se abran más centros de recepción”, dice el Dr. Francoise Sivignon, presidente de Médicos del Mundo en Francia. “Es vital que los migrantes sean protegidos y reciban el apoyo adecuado que necesitan. Las autoridades públicas deben actuar tan rápido como sea posible”.

 

@MSF_Mexico

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