Cómo cocinar (la fake news de) un arroz de plástico

Entre 2016 y 2017 se difundió en buena parte de Latinoamérica la historia falsa del arroz chino de plástico, que orilló en México a que el SENASICA y la COFEPRIS tuvieran que salir a desmentir el bulo.

Receta: avive un poco el malestar que existe respecto a las autoridades corruptas que harían cualquier cosa por comprar barato y llevarse varios miles de pesos al bolsillo propio, mezcle con un poco de xenofobia, grabe videos o testimonios borrosos e inrastreables, sazone con el “testimonio científico” de algún incauto que tenga un pie en alguna institución académica y fíltrelos a un medio de comunicación más interesado en el clicbait que en hacer el fact checking de la historia. Sirva frío o caliente y repita en dosis constantes por todos los medios posibles.  Recuerde: Para difundir una fake news todos los medios funcionan. De hecho: entre menos serios, mejor.

Así, básicamente, se cocinó la historia del arroz chino de plástico que entre 2016 y 2017 se difundió por buena parte de Latinoamérica. En México, en mayo del año pasado el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) desmintieron que hubiera arroz chino de plástico en nuestro país.

En noviembre del año pasado Defoe levantó una encuesta sobre esta noticia falsa y encontró que casi 40 % de las personas encuestadas habían escuchado sobre esta noticia.

De ellos, casi el 60 % consideraba que la noticia era real, 7 % no sabía o no contestó, y únicamente 35 % fue capaz de reconocer que el arroz de plástico era una mentira.

También preguntamos a los encuestados si habían escuchado el término fake news y solo 4 de cada 10 contestaron afirmativamente.

Posteriormente explicamos a todos los que eran las fake news y  les preguntamos qué tan fácil difícil era para ellos identificarlas. En esta respuesta los encuestados se dividieron prácticamente en partes iguales: 49% considero difícil o muy difícil identificar una noticia falsa, contra el 51% que consideró que era fácil o muy fácil.

Finalmente preguntamos qué tipos de medidas toman para identificar si una noticia es falsa o no. El 27% respondió que verifica las fuentes, el 19% dijo que lee sobre comentarios de las noticias, 16% busca las noticias en medios de prestigio, 14% pregunta a alguien más sobre el tema y finalmente 17% reportó no tomar ningún tipo de medidas para verificar la información.

Esta información es valiosa pues nos permite identificar la potencial acogida que tendrán las fake news durante la elección.

A partir de esta encuesta, pudimos identificar dos grupos:

  • Segmento 1 (60% de los encuestados): Los que saben de la existencia de las fake news e investiga y se informa.
  • Segmento 2 (40% de los encuestados): No conocen la existencia de las fake news y son más susceptibles a tomarlas por válidas. Este grupo es potencialmente sensible de ser influenciado por las fake news en esta elección.

Una vez identificados estos segmentos, decidimos analizar si era posible identificar alguna relación entre la identificación partidista y la pertenencia a cada uno de estos segmentos. Así, observamos que:

Identificación partidista – Segmentos

  • Los panistas se dividen de manera muy similar entre quienes son propensos a dar por válidas las fake newsy los que no.
  • Entre aquellos que se identifican con el PRI, observamos que el porcentaje de personas que no saben de la existencia de las fake news, es mucho más alto que quienes conocen, dudan y cuestionan este tipo de notas. Esto puede estar relacionado con que los niveles educativosde quienes se identifican con el PRI suelen ser más bajos, y cómo ya han demostrado otros estudios, entre mayor es el nivel educativo mayores probabilidades existen de que se pongan en duda y cuestionen este tipo de noticias falsas.
  • Es importante señalar que solo entre los identificados como priistas el porcentaje de no conscientes de las fake newssupera al de los conscientes. Es decir que los priistas son particularmente propensos a dar por legítimas y ser influenciados por este tipo de noticias.
  • Aquellos que se identifican con Morena son quienes reportan que dudan, cuestionan e investigan más sobre las fake news.

Edad y sexo

En el cruce de edad y sexo, los resultados arrojan que:

  • Las mujeres más jóvenes se informan mejor o dudan más, pero entre más edad tienen son más susceptibles a dar por válidas las fake news. La edad en la que las que “creen” en las fake news superan a las que dudan es a partir de los cuarenta años.
  • En el caso de los hombres el comportamiento no es tan lineal. Los hombres jóvenes, menores de treinta años, son quienes más dudan o se informan sobre las fake news; entre 30 y 60 años se incrementan los que “creen” ellas y después de los 60, los que dudan vuelven a incrementarse. En el caso de los hombres los que dudan superan a los que “creen” en todos los rangos de edad.

Un dato interesante y que potencialmente marcaría una diferencia con la elección de EUA en donde la mayor parte de las fake news se difundió a partir de internet y redes sociales es que en México, el voto de aquellos que son más susceptible a dar por válidas las fake news siguen estando mucho más influido por la televisión que por el uso del internet, así que la repetición y difusión de fake news en programas que se transmiten por televisión será determinante.

Las noticias falsas son un peligro latente para cualquier democracia y no hay manera sencilla para combatirlas. No hay manera de evitarlas, pero quizá sí de contenerlas con una serie de esfuerzos que involucren al gobierno (que debería promover los que algunos han llamado: news literacy), los medios (que deben proporcionar un periodismo serio y riguroso capaz de corregir noticias falsas y desinformación) y a los lectores mismos que debemos aprender a siempre dudar de las noticias que refuerzan nuestros prejuicios.

 

@yamilnares @defoe

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