La corrupción, el gran cáncer de México

Casi nadie se salva de estar involucrado con la corrupción, pero eso sí, la familia es el grupo más salvado de entre los más corruptos. De ahí en fuera, nadie todos salen embarrados: hospitales, bancos, empresarios, y qué decir de jueces, magistrados, policías, legisladores y el presidente.

El gran cáncer de nuestro país, tal vez del mundo: la corrupción. Porque todos, le hayamos entrado alguna vez o no, hablamos pestes de ella. ¿Cierto? De hecho, el combate a la corrupción fue uno de los ejes –si no es que El Eje- centrales de la campaña del que ahora es el virtual presidente electo de nuestro país. Cómo no, si solo el 31% de los mexicanos pensamos que el nivel de corrupción es menor al del año pasado, lo que significa que casi todos consideramos que es igual o mayor.

Siendo pues  la corrupción uno de nuestros problemas más grandes a nivel nacional, en @defoemx decidimos salir a desmenuzar un poco las ideas que giran en torno a ella. Interesantes resultados. Chequen.

Casi nadie se salva en términos de estar involucrados con la corrupción, pero eso sí, la familia es el grupo más salvado de entre los más corruptos y, aún así, el 41% de los mexicanos pensamos que algunos han sido corruptos. De ahí en fuera, nadie, todos salen embarrados: hospitales, bancos, empresarios, y qué decir de jueces, magistrados, policías, legisladores y el presidente.

Además, no solo tenemos la impresión de que la corrupción no disminuye, sino que se extiende cada vez más, sobre todo, en el gobierno, los medios y las empresas.  ¡Pero ni las iglesias se salvan!

Con base en la gráfica anterior, es muy fácil entender que el 64% de los mexicanos consideran que el gobierno no hace lo suficiente para combatir la corrupción. Tan sólo el 19% considera que el gobierno sí hace lo suficiente. 

Imaginemos este escenario: sábado, una sobremesa con amigos o familia. Que levante la mano el que en este escenario, ha sido testigo de cómo alguien cuenta una historia de corrupción y se dejan venir una ola de anécdotas, una más corrupta y terrorífica que la otra; todas sucedidas a alguien muy cercano al que lo cuenta. Esto sucede aunque el 56% de los mexicanos diga que durante el último año nadie de su familia ha estado en una situación en donde alguien le haya pedido dinero para hacer un trámite de gobierno. Por lo visto, el 31% de los mexicanos son quienes protagonizan estas sobremesas de sábado.

Del grupo que cuenta estas historias, cabe mencionar que no todos han participado de este tipo de prácticas… Pero sí la mayoría.

Del grupo que acepta haber dado dinero –o mordida-, poquito peor, no todos obtuvieron lo que se les prometió. El 28% de ellos se quedaron como el perro de las dos tortas.

Pero eso sí, todos nos enteramos –y quejamos– de los grandes casos de corrupción que son difundidos por doquier. ¿Cómo es que los mexicanos nos enteramos de estas historias de la vida pública? Mucho twitter y mucho internet, pero gran mayoría de los mexicanos sigue enterándose a través de los medios tradicionales, principalmente la televisión.

Como pudimos ver en la elección, el combate a la corrupción es un tema que traemos muy a flor de piel en México. Al menos en teoría, estamos activamente en busca de eliminarla. Y es que los partidos políticos juegan un papel trascendental en cómo vivimos o no rodeados de ella. Es por esto que quisimos saber lo que piensan los mexicanos sobre qué partidos facilitan o dificultan este tipo de prácticas en la política, los negocios, los medios y los propios ciudadanos.  Aquí la respuesta:

Y de acá, tampoco es fácil salir bien librado. Para un acto de corrupción se necesitan, al menos, dos partes, ya sean políticas, empresariales o, claro, de participación ciudadana. Cabe mencionar que aunque los mexicanos pensamos que la ciudadanía es parte muy relevante de esta solución, la mayor parte de la responsabilidad la ponemos en manos del gobierno y las empresas.

Pero no es como que sintamos que no hay solución. De hecho, vemos una gama de varias opciones para luchar contra este mal. Hagamos memoria sobre cuáles de ellas se pusieron sobre la mesa durante la campaña:

Sin embargo, esto NO forzosamente significa gastar más. De hecho, tan solo el 24% de los mexicanos considera que es necesario gastar más recursos en el combate a la corrupción. El resto piensa que con igual o menos recursos, se puede combatir este mal.

A estas alturas, no importa por quién votamos, sino hacer cumplir lo que se nos prometió. Eliminar la corrupción, sin importar quién lo diga, nos vendría muy bien: nos ahorraría mucho dinero y haría que todo fuera más justo. Así pues, ¿quién le va a entrar a hacer que nuestro nuevo presidente electo siga con su promesa de eliminarla?

 

Experiencias, anécdotas y expectativas sobre la corrupción, favor de compartirlas en @defoemx y @yamilnares.

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