Del TLCAN al USMCAN

Pese a ser un tema de relevancia para la economía del país, en especial de los sectores exportadores, pocos ciudadanos fuera del sector de especializado están al tanto y conocen las posibles repercusiones de los cambios que se han dado en el tratado de libre comercio original. ¿Quién, cuándo y cómo nos van a informar al respecto?

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ahora USMCA por las iniciales de United States, Mexico and Canada Agreement, ha sido un tema central durante mucho tiempo para especialistas, líderes de opinión del sector financiero y del sector de manufacturas de exportación. Sin embargo, a pesar de la importancia de este acuerdo, y de las amenazas de Donald Trump de romper con él, no fue un tema central que destacara públicamente ninguno de los candidatos a la presidencia de México en las más recientes elecciones. La razón fue, probablemente, el que todos hayan dado por sentado la importancia de continuar con un tratado que representa el 85 % del comercio internacional para nuestro país, sin que les pareciera necesario informar puntualmente a la ciudadanía qué es el TLCAN, cuál es su importancia y cuáles eran los progresos en los acuerdos.

Según una encuesta realizada por Defoe entre el 22 y el 24 de septiembre, sólo el 39 % de los encuestados dijo haber escuchado acerca del TLCAN. Es decir, tan sólo cuatro de cada diez personas. Esto implica que el proceso de discusión y renegociación del TLCAN ha sido desconocido por más de la mitad de los mexicanos.

Por otra parte, de aquellos que han escuchado hablar del TLCAN, el 69 % manifestó estar de acuerdo en continuar siendo parte de ese tratado comercial. Ello a pesar de que, más de la mitad, el 55 %, manifestaron que ha sido Estados Unidos quien se ha beneficiado más del tratado comercial que México (36 %) o Canadá (10 %).

Esta perspectiva claramente no es compartida por Donald Trump quien, durante las campañas presidenciales de Estados Unidos en el año 2016, hizo evidente su negativa a continuar con los acuerdos comerciales que, según él, tenían un impacto adverso en ese país. Este tema se posicionó como uno de los ejes centrales de su estrategia electoral: el rezago económico norteamericano como consecuencia de las distintas economías con las que su país comercia, en las que invierte y a las que asiste. Incluyendo, desde luego, la inmigración y los tratados internacionales que, para el entonces candidato del Partido Republicano, eran una desventaja para los Estados Unidos. Desde su perspectiva, la inversión de grandes cantidades de dinero en otros países se podría utilizar para generar empleos en el suyo.

Por esta razón, Donald Trump declaró que, de ser presidente, revisaría los tratados internacionales que ha firmado Estados Unidos, incluyendo el TLCAN, el cual estaba cumpliendo entonces 25 años. “Nunca más se firmará un tratado como ese”, dijo entonces. “Mantendremos nuestros empleos. Habrá consecuencias graves para compañías que lleguen a EE. UU., nos exploten y después se vayan”. Sin embargo, en México la victoria de Trump, aunque posible, se veía lejana. Y pese a que sus declaraciones causaron alerta, el escenario de una revisión del TLCAN parecía poco probable.

Este panorama cambió después del 8 de noviembre de 2016. La victoria de Trump hizo temblar la economía mexicana y la incertidumbre sobre la renegociación o la eventual cancelación del TLCAN fue creciendo cada vez más. La consecuencia inmediata fue la volatilidad en el tipo de cambio; el dólar se llegó a cotizar por arriba de los 22 pesos a finales del 2016.

Así, las ríspidas negociaciones del TLCAN entre Canadá, México y Estados Unidos comenzaron en agosto del año 2017, bajo la amenaza de Trump de abandonar este convenio comercial que permanecía en vigor desde 1994. Desde entonces, hasta más de un año después, la incertidumbre se mantuvo presente. Más aún cuando en el 2018 comenzó el proceso electoral en nuestro país. Los negociadores mexicanos se vieron obligados a centrarse en un objetivo fundamental: lograr un acuerdo con el gobierno norteamericano, de ser posible, antes de las elecciones presidenciales o al menos, antes del relevo de la administración federal.

Recientemente han concluido los diálogos para renegociar y actualizar el TLCAN. El 30 de septiembre, al límite del plazo establecido por las leyes de comercio de Estados Unidos que permitían al presidente Donald Trump realizar una nueva negociación comercial con sus socios de América del Norte, Estados Unidos, México y Canadá firmaron un nuevo tratado comercial que llevará por nombre USMCA. Esto beneficia a nuestro país, desde luego, sin embargo, de acuerdo a los datos recabados por Defoe, es importante señalar que pese a ser un tema de relevancia para la economía del país, en especial de los sectores exportadores, son pocos los ciudadanos, fuera del sector de especialistas que están al tanto y que conocen las posibles repercusiones de los cambios que se han dado en el tratado de libre comercio original.

Aquí es necesario preguntarnos: ¿quién, cuándo y cómo nos van a informar al respecto?

 

@yamilnares

@defoemx

Close
Comentarios