De los tres palos al ring

Esta es la historia de un futbolista que pasó de las porterías de la Bundesliga a convertirse en estrella de la WWF y parte fundamental de su expansión por Europa. ¿Cómo encontró un destino tan improbable para alguien de su profesión?

El alemán Tim Wiese no fue cualquier portero. Defendiendo los colores del Werder Bremen durante siete años, jugó cerca de 300 partidos en la Bundesliga, ganó una Copa de Alemania y llegó a una final de Copa UEFA. También fue el portero suplente de la selección alemana en el Mundial de Sudáfrica 2010 y en la Eurocopa de Polonia y Ucrania 2012. Incluso, en cierto mercado de pases su nombre sonó para el Real Madrid.

Pero, como siempre ocurre, llega la hora en que los deportistas profesionales se enfrentan al final de sus carreras. Se conocen infinidad de testimonios en los que ellos hablan de esos duros momentos en que, en plena competencia, se dan cuenta de que sus cuerpos no responden como antes, que ya no son tan buenos como solían serlo. Muchos de ellos, aún en actividad, repiten una frase contundente: “dejaré el fútbol antes de que el fútbol me deje a mí”. Pero la mayoría no se dan cuenta de cuando eso ocurre. A Wiese le pasó en su último equipo como profesional, el Hoffenheim. Y su forma de enfrentar la multitud de críticas que recibió y que fueron minando su moral fue refugiarse en el gimnasio y las pesas hasta el punto de desarrollar vigorexia, una adicción a este tipo de actividad. En varias entrevistas, Wiese ha afirmado que actuaba como si se estuviera preparando para una competición de físicoculturismo, aunque sólo hacía por diversión y para huir del mal momento que atravesaba.

Por supuesto, esto desembocó en un notable cambio en su físico, más cercano al de un físicoculturista que al de un portero. Y esto lo llevó a perder la agilidad que es fundamental para desempeñarse en su posición en el campo. En medio de la incertidumbre sobre su presente, sin saber qué sería de su vida después del fútbol, un buen día le llegó una extraña oferta por parte de la World Wrestling Federation, la compañía de lucha libre más popular mundialmente y reconocida por su sigla WWF: ¿por qué no probar suerte en al lucha libre?

Dos años después de su retiro en 2014, tras un entrenamiento que lo llevó a subir más de 40 kilos haciendo cosas como desayunar cada mañana un kilo de carne de toro, Wiese hizo su primera aparición como luchador, usando como nombre ‘The Machine’. En 2016, con 35 años, el ex portero debutó profesionalmente en Munich, como parte fundamental del plan de la WWF para expandirse por Europa. Su incursión en el show fue un éxito.

Mezcla de disciplinas de combate y artes escénicas, la lucha profesional es muy diferente al fútbol. Y Wiese encontró en ella el camino para continuar cuando el fútbol lo había abandonado.

 

@yamilnares

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