La Guonder Fem

Wonder Woman hace bien lo que otros bodrios progre forzados no han podido.

La Guonder Fem

Ah, qué bonito es ir al cine en martes a la última función. El cine medio vacío y silencioso. Fuimos a ver Wonder Woman. La verdad es que esperaba, por un par de artículos que había leído, una porquería llena de progresismos forzados. Pero ya sabemos que a Buzzfeed y otros del tipo les da por exagerar todo y por encontrarle chichis a las lombrices con tal de publicar algo que sea quesque controversial, y sobre todo, click-bait. Guardando las proporciones dentro de la categoría “palomera”, la película me gustó y cumple lo que promete.

¿Qué es un progresismo forzado? Borderlands 2 es uno de mis juegos favoritos de toda la vida, con una historia y un villano que no se olvidan fácilmente. Muchos de sus personajes son gays y lesbianas, hablan abiertamente de sus amores, aventuras y desventuras con sus parejas o sus crushes. Todo bien ahí. Pero los creadores decidieron volverse predicadores del progresismo en Borderlands: The Presequel, precuela pero posterior al 2. Entre muchas payasadas tenemos, por ejemplo, a un personaje que nos recuerda directamente que el friendzoneo es una manera imaginaria y misógina de ver a una relación cuando una mujer rechaza a un hombre. Independientemente de lo que se crea de la friendzone y sus complicaciones, los creadores de Borderlands decidieron en esa ocasión y otras, hablarnos directamente, romper la pared y forzar ideología a través del juego. Esto es un progresismo forzado, no está corriendo de manera natural y orgánica en la historia. Es correctito, de hueva, inmamable y predicador.  

La Mujer Maravilla corre bien desde su inicio y nos muestra un personaje femenino fuerte e independiente que si bien no necesita de un hombre, bien lo dejan saber las bromas de la película, se puede dar la oportunidad de enamorarse y vulnerarse. En este caso de un hombre, aunque los creadores nos habían recordado que Diana es algo así como bisexual y que allá en Temiscira todas crecen así como bien quién sabe cómo, como muy queer. Las bromas y la independencia de Diana se sienten orgánicas y naturales, son parte de ella y de su entorno, nos la creemos y lo celebramos.

Gal Gadot imponente, guapa y al mismo tiempo rompiendo estereotipos de belleza en el cine, no es la muñequita intocable, indefensa, voluptuosa e hipersexualizada. Al final tenemos un par de cursiladas, pero era de esperarse, ya es parte del formato.

Hace rato leía un tweet que se me hizo muy atinado, hablaba de que el gran éxito que ha tenido Wonder Woman es una excelente muestra de cómo otras cosas, como el aborrecible reboot de Cazafantasmas, no son rechazadas necesariamente por machismo, si no por que son francamente malas en su intento. Forzadas, correctitas, inmamables, predicadoras.

Por otro lado me pregunto qué necesidad de estar siempre viendo los videojuegos, las películas o el entretenimiento a través de estas líneas, como aquel marxista que no puede ver otra cosa que la lucha de clases en todo. A mí, la verdad, me cansa a veces, las artes y el entretenimiento son fenómenos multidimensionales que nos ofrecen mucho, muchísimo más que analizar.

Al final, Wonder Woman es una obra pop palomera que cumple con su cometido, impresionarnos por un rato, reír y en algunos casos echar hasta la lágrima con los clímax cursis de tono exagerado y épico. En esta ocasión la protagonista es una mujer independiente, tal vez una gran parte del público ya está preparado para eso, su éxito lo indica.

O no.

@JorgeHill

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