Las Fuerzas Armadas y la propaganda

En ninguna democracia es conveniente que las Fuerzas Armadas estén desacreditadas o que su prestigio se esté perdiendo.

Por: Alejandro Juárez Ascencio (@AleJuarezA)

En el muy recomendable libro La era de la propaganda. Uso y abuso de la persuasión, los autores, Anthony Pratkanys y Elliot Aronson, escribieron: La propaganda es la comunicación de un punto de vista con la finalidad última de que el destinatario de la llamada llegue a aceptar “voluntariamente” esta posición como si fuese la suya.

Hace poco más de un mes, el 14 de julio, el portal Animal Político publicó un estudio de Artículo 19 que muestra que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto destinó en los últimos cuatro meses 98.5 millones de pesos en publicidad. Una importante parte de esos recursos, 44.6 %, fue destinada a la Secretaría de la Defensa Nacional.

Los recursos se ejercieron en un periodo agitado por los terribles sucesos de Palmarito. Es difícil no suponer que se buscaba compensar el impacto negativo que tuvo en la opinión pública la exhibición, a través de un video, de los graves errores cometidos durante este evento.

Pero aunque Palmarito no hubiera ocurrido (o no nos hubiéramos enterado), cabe preguntar si la propaganda oficial de las Fuerzas Armadas, en el contexto de violencia y hartazgo en el que vivimos, les ayuda, resulta irrelevante o, incluso, si les perjudica.

Las Fuerzas Armadas deben contar, sin duda, con recursos para hacer campañas de difusión, y por fortuna (y a pesar del desprestigio y cinismo descarado que polula en el Gobierno Federal), las Fuerzas Armadas aún cuentan con el respaldo y aprobación de una relevante parte de la población.

Sin embargo, hay algo muy particular en el discurso de la propaganda oficial del Ejército Mexicano: fuera de los anuncios destinados a hablar sobre el PLAN DNIII (que es algo totalmente aplaudible), no mencionan éxitos o logros. Citan con frecuencia algo totalmente cierto y, además, característico en la milicia: su gran sacrificio en beneficio de México. Yo soy testigo de la entrega y lealtad de los soldados mexicanos con la nación. Pero, ¿es suficiente ese sacrificio?

En contraste, la Secretaría de Marina-Armada de México sí ha hecho comerciales y spots en los que, además de destacar el compromiso del personal naval, hablan por ejemplo de construcciones navales y el apoyo que representa al desarrollo del sector marítimo nacional. Es decir, programas que sí tienen un impacto positivo y de otra naturaleza en la población.

Arriba mencioné que las Fuerzas Armadas aún cuentan con un importante respaldo de la población. Sin embargo, ese respaldo no es el mismo que existía a principios del sexenio del presidente Peña. El prestigio de las Fuerzas Armadas ha ido bajando y no se ha recuperado. Una de las principales causas de ese descenso debe ubicarse en las reiteradas acusaciones por violaciones a los derechos humanos. En este contexto, varias voces argumentan que las Fuerzas Armadas están haciendo el trabajo que nadie quiere o puede hacer (enfrentar al crimen organizado) y que hay que respaldarlas por ese hecho. Es cierto. En la estricta idea de subordinación, lealtad y respeto a la Presidencia de la República, están cumpliendo con una orden. Pero eso no quita que, en la ejecución de la misma, y por la forma en que se ha llevado a cabo, el desgaste que han sufrido es inmenso.

En ninguna democracia es conveniente que las Fuerzas Armadas estén desacreditadas o que su prestigio se esté perdiendo. Por el contrario, es altamente favorable para la sociedad en general que gocen de apoyo y que la gente se sienta identificadas con ellas. Como dice Rubén Aguilar Valenzuela, “la percepción se construye a partir de dos grandes campos: la gestión propiamente y la comunicación de la misma”.

Ante disminución de confianza en las Fuerzas Armadas habría que preguntarnos si el tipo de comerciales que emiten ayudan a mantener a la población que aún las apoya, y más importante, a recuperar a la que se ha perdido. Ante ese cuestionamineto es necesario plantear que existen áreas de oportunidad que hasta el día de hoy han sido, con frecuencia, vetadas por el propio gobierno.

Lo cierto es que “obras son amores”: la captura y entrega -por parte de la propia Secretaría de Marina- de elementos navales acusados de secuestro, cuenta y abona mucho más a recuperar la confianza, que muchos comerciales.

Ya sabemos que las Fuerzas Armadas tienen amor por México y que arriesgan su vida por nosotros. Nadie lo debe dudar. Pero, ¿qué más hay que hacer? ¿Habrá formas de recuperar la confiaza de los sectores perdidos de modo más efectivo y barato para el país? Claro que sí. Es necesario dar un paso firme para que nuestras Fuerzas Armadas sean instituciones democráticas más fuertes de lo que ya son. En ese sentido, seguro estoy que un comercial del Ejército Mexicano o Marina en el que se informara que las quejas por violaciones a los derechos humanos han disminuido (por supuesto, de manera comprobable) tendría mucho más efecto en el fortalecimiento de la confianza que solamente hablar del compromiso del personal, porque trataría de forma directa: primero, la aceptación de errores y segundo, la firme y tangible voluntad, por amor a México, de corregirlos.

Obras son amores.

 

* Alejandro Juárez Ascencio se desempeñó como Teniente Corbeta del Servicio de Administración e Intendencia Naval Licenciado en Comunicaciones Gráficas en la Armada de México de 2007 a 2015. Los comentarios en este artículo son a título personal y no representan la postura de la SEMAR.

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Comentarios

  1. joel gonzalez garcia

    El ejército es lo que es y lo seguirá siendo, no necesita gritar lo que hace todos los días mucho menos necesita que alguien hable por tan grande institución.

  2. Karla riverol

    Definitivamente si queremos saber que están haciendo nuestros soldados hay que hacer la petición al IFAI y no querer tirar tierra entre los mismos militares y marinos, en estos tiempos ya no debe existir represores por parte de marinos y militares los hechos ocurridos en palmarito se dio a conocer por pseudo periodistas que recibieron jugosas dadivas, también se vislumbró que los delincuentes son quienes manipulan las redes sociales y que el militar muerto fue asesinado por un cobarde delincuente que lo hizo por la espalda, muchas preguntas pocas respuestas

  3. lorenzo palma ortiz

    Para el autor si bien no se dan a conocer las construcciones que hacen los militares es porque para eso están abiertos los campos militares y que la mayor parte de la sociedad conoce no he visto que los marinos hagan lo mismo de por si son unos cuantos y no se pueden comparar con los soldados según los números de la #sedena hay unos 267 mil militares y marinos unos 30 mil marinos, pero veamos quien tiene mas credibilidad en la ciudadanía si vemos que los militares en promedio tienen mas operaciones o como se le llame en fin no hay comparativo, no es lo mismo describir todo eso detras de un escritorio o si?

  4. Gerardo Montiel

    Es cierto que no se ven en spots y en algunos otros medios que las Fuerzas Armadas den propaganda a la disminución de sus demandas por violaciones o por errores de otro tipo cometidos por sus soldados, pero eso no quita la realidad de esto, o sea que la demanda de casos en contra es mucho menor a otros años, se ve en ese sentido que hay una mejor preparación y que se aplican los derechos humanos, claro que habrá errores y eso es consecuencia del propio trabajo que hacen, de una u otra forma la popularidad no disminuye y de todos modos los deja en un primero lugar por encima de muchas instituciones, inclusive por arriba de la iglesia.