El saldo de dos sexenios de guerra

Entre 2007 y 2018 se han abierto 229,884 carpetas de investigación por homicidio doloso. ¿Dónde estaban y quiénes fueron las víctimas de esta guerra?

Por: Carolina Torreblanca (@caro_whitetower) y Adrián Lara (@adrianlgara)

El último año del sexenio de Enrique Peña Nieto ha sido también el año más violento desde que llevamos la cuenta, con 24,728 carpetas de investigación abiertas desde enero hasta octubre por homicidio doloso. Sin embargo, 2018 es solo el más reciente episodio de los 12 años de violencia generalizada que iniciaron con el sexenio de Felipe Calderón y que dejaron al país con una tasa anual promedio de 18.8 homicidios por cada 100 mil habitantes.

¿Cómo fue esta violencia? ¿Dónde ocurrió? ¿La ocurrida durante el sexenio de Peña fue una extensión de la violencia que vivimos durante el sexenio de Calderón o fue diferente? ¿Quiénes fueron las víctimas? Hacemos un recuento de los de doce años de guerra intentando responder estas preguntas desde los datos.

I. Los años más violentos de las últimas décadas

Para contar homicidios en el país, existen dos fuentes oficiales: los datos sobre incidencia delictiva que publica el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los cuales tienen como fuente carpetas de investigación abiertas, y los registros de mortalidad que publica el INEGI, los cuales usan como fuente actas de defunción y son más precisos, aunque se publican menos frecuentemente. Los datos del INEGI llegan actualmente solo hasta diciembre de 2017.

Según los datos del INEGI, el sexenio de Calderón registró una tasa promedio anual de 18 homicidios por cada 100 mil personas; el año más violento de este sexenio fue el 2011, con una tasa de 24 homicidios por cada 100 mil personas. Por su parte, la tasa promedio anual de EPN hasta el 2017 fue de 19.6 homicidios por cada 100 mil personas, siendo 2017 el más violento con una tasa de 25 homicidios por cada 100 mil personas. Esta última cifra probablemente será superada por la de 2018, ya que usando la información más reciente del Secretariado Ejecutivo estimamos que este año concluirá con una tasa de alrededor de 26 averiguaciones previas por homicidios por cada 100 mil personas.

El INEGI señala que entre 2007 y 2017 hubo un total de 240 mil 477 casos de homicidios. De estos, 122 mil 448 fueron cometidos durante la gestión de Calderón y 118 mil durante la de EPN, entendiendo que falta por sumar un año del sexenio peñista. Esto quiere decir que el saldo acumulado de personas asesinadas en los últimos 12 años ascenderá a aproximadamente un cuarto de millón de víctimas.

IILa geografía de la(s) guerra(s)

La guerra contra el narco no se libró en todo el territorio nacional: siempre fue una violencia concentrada en ciertos estados y algunos municipios. Además, fue una violencia que se desplazó en ocasiones: mientras que ciertos lugares fueron particularmente violentos durante el sexenio de Calderón, otros lo fueron o lo dejaron de ser para el sexenio de EPN.

A)   Fue una violencia concentrada

Usando los datos del INEGI de 2007 a 2017 podemos saber que el 50% de los homicidios cometidos durante el periodo ocurrió en menos de 80 de los 2458 municipios del país. Esta concentración fue todavía más intensa durante el gobierno de Calderón que durante el de EPN. En el caso de Calderón, el 50% de todos los homicidios cometidos durante su administración se concentró en solo 53 municipios, mientras que el 70% de los mismos se concentró en 162 municipios. Por su parte, la mitad de los homicidios cometidos durante la administración de EPN se concentró en 70 municipios, y el 70% en 192 municipios.

B) Los municipios que siguieron siendo violentos con Peña y los que no

La violencia durante el sexenio de Calderón explica buena parte de la violencia municipal durante el sexenio de EPN, pero no siempre y no perfectamente.

Si la violencia en el sexenio de EPN se determinara completamente por la violencia en el sexenio de Calderón y graficáramos la tasa promedio de homicidios a nivel municipal durante los sexenios, una en el eje horizontal y otra en el eje vertical, tendríamos que ver que los municipios caen a lo largo de la línea en diagonal que dibujamos en la siguiente gráfica. Este no es el caso, pues al generar una línea de ajuste con los datos municipales de cada sexenio, vemos que esta se encuentra por debajo de una línea de 45 grados. Esto nos dice que en promedio la tasa fue mayor durante el sexenio de Calderón para más municipios, a pesar de que durante el sexenio de Peña la tasa nacional llegó a ser más alta.

Dado lo anterior, podemos identificar tres tipos de municipios: los que fueron particularmente violentos con Calderón, los que lo fueron particularmente con EPN, y aquellos con violencia transexenal. Entre los municipios del primer grupo, destacan Juárez en Chihuahua, que durante el sexenio de Calderón tuvo una tasa promedio de 139 y con EPN registró una de 40.

Por su parte, en el segundo grupo encontramos a municipios como Acapulco, el 20vo municipio más violento durante este sexenio, con una tasa promedio anual de 106 homicidios por 100 mil personas y al municipio de Chiapas Benemérito de las Américas, frontera con Guatemala, el cual tuvo una tasa promedio anual de 113. Por último, en los municipios consistentemente violentos en los dos sexenios encontramos aquellos pertenecientes a Chihuahua, destacando entre ellos Guadalupe y Calvo y Ocampo.

Por lo anterior, si bien el ranking de los 20 municipios más violentos de cada sexenio no es idéntico, existen grandes coincidencias. Esto se debe a que varios de los municipios más violentos de ambos sexenios se localizaron en el estado de Chihuahua. De hecho, por lo menos 10 de los 20 municipios más violentos de cada sexenio fueron municipios chihuahuenses. Ejemplo de ello son Guadalupe y Calvo, Guazapares, Morelos, Moris, Urique, Uruachi y Ocampo.

C) Los estados que eran violentos con Calderón siguieron siendo violentos con Peña?

Usando ahora los datos del Secretariado Ejecutivo, podemos incluir hasta octubre de 2018 en nuestro análisis, pero a nivel Estatal.

La primer conclusión es que en la mayoría de los estados la violencia se intensificó durante la gestión de EPN, en especial algunos como Colima, Guanajuato y  Baja California Sur. La segunda es que hay estados que fueron constantemente violentos en ambos sexenios, como Chihuahua, Oaxaca, Guerrero y Sonora. La tercera es que hay entidades que pudieron mantenerse al margen de la violencia, como Yucatán o Campeche.  

Si nos concentramos ahora en analizar el cambio promedio de tasa entre sexenios, podemos ver que aunque lo más común fue que aumentara la tasas de homicidios, hay entidades en donde la violencia se redujo durante el sexenio de EPN. Este es el caso de Durango y Nayarit, en donde la tasa anual promedio de averiguaciones por homicidio fue mucho menor con Peña que con Calderón; y de Chihuahua o Sinaloa, en donde las tasas siguieron siendo altas con EPN, pero con cifras mucho menores a las del sexenio de Calderón.

Además, aun con el aumento generalizado, varios estados lograron mantener niveles de violencia bajos o moderados durante ambos sexenios. Ejemplo de ello son Yucatán, Querétaro, Puebla y la CDMX, en donde la tasa anual promedio de averiguaciones por homicidio fue menor o igual a 10 averiguaciones por cada 100 mil personas en ambas administraciones.

III. Las bajas la(s) guerra(s)

Un cuarto de millón de personas muertas, pero la probabilidad de ser asesinado en esta guerra no es la misma para todos los mexicanos: depende de tu sexo, de donde vivas, de tu edad y sin duda de tu estatus socioeconómico. 

A)   ¿Cuál era el sexo de las víctimas?

Cuando hablamos de las víctimas de homicidios, lo primero que destaca es que en ambos sexenios la enorme mayoría fue hombres. En el caso de Calderón, el 89% del total de las víctimas por homicidio fueron hombres, mientras que con EPN los hombres representaron el 88% del mismo total. En 2017, según el INEGI, en promedio diariamente fueron asesinadas 9.2 mujeres y 76.4 hombres.

B)   ¿Cuál era la edad de las víctimas?

Una de las características que se mantuvo constante entre las víctimas de ambos sexenios fue la edad, ya que la mayoría de ellas tenían entre 30 y 44 años al momento de ser asesinadas. Para ser exactos, tanto en el sexenio de Calderón como en el de Peña, aproximadamente el 37% de los hombres asesinados fueron hombres que se encontraban en este rango de edad. Por su parte, el 29% de las mujeres asesinadas en cada sexenio también tenían esta edad al momento de perder la vida.

Sin embargo hay diferencia entre sexos.  Las mujeres menores de edad son desproporcionadamente vulnerables a la violencia homicida cuando se les compara con sus contrapartes hombres. Mientras que en ambos sexenios los hombres menores de edad han representado solo el 5% de todos los hombres asesinados, las mujeres menores de edad han representado entre el 11% y 14% de todas las mujeres asesinadas en cada sexenio.

C) ¿Cuál era la escolaridad y el estado civil de las víctimas?

Una de las características más comunes entre las víctimas de homicidio es que la mayoría de ellas eran personas con un nivel educativo menor al que se esperaría que tuvieran dada su edad. En el sexenio de Calderón, por ejemplo, el perfil más común entre las víctimas de homicidio fue el de personas de entre 30 y 44 años sin escolaridad. Por su parte, las víctimas registradas con EPN fueron personas solo un poco más educadas, ya que el perfil más común de este sexenio fue el de personas de entre 30 y 44 años que concluyeron la primaria o la secundaria. Esto es factiblemente atribuible a que la escolaridad promedio en México de toda la población aumentó entre estos dos sexenios.

Si pensamos en una persona de entre 30 y 44 años sin educación o con educación de primaria, es probable que se trate de una persona pobre, con carencias y particularmente marginada.   

Lo más común en ambos sexenios es que las personas asesinadas fueran solteras. El 40% de todas las víctimas en cada sexenio fueron hombres o mujeres solteras. Después de estos, las otras víctimas más frecuentes fueron las personas casadas, quienes representaron poco más del 30% del total de víctimas en cada sexenio.

D)   ¿Cómo murieron?

Por último, la manera de asesinar ha sido muy similar: es una violencia mayoritariamente armada que cobra víctimas en la calle.

En general, durante los últimos dos sexenios la mayoría de los homicidios han sido cometidos con armas de fuego, aunque el uso de arma fue más frecuente durante el sexenio de EPN. Lo anterior no es de sorprender, pues por lo regular cuando los homicidios aumentan – tal como sucedió con EPN – las muertes con arma de fuego también incrementan. Lo que empuja entonces al aumento de la tasa nacional de homicidios son los asesinatos con armas de fuego.

De igual forma, tanto en el sexenio de Calderón como en el de Peña, la mayoría de los homicidios fueron cometidos en la vía pública. De hecho, de acuerdo con el INEGI, el 56% de todos los homicidios cometidos en cada sexenio fueron perpetrados en alguna vía pública del país, mientras que el resto de estos fueron realizados en otros lugares como viviendas particulares, áreas comerciales, escuelas y oficinas públicas.

IV. Conclusión: el saldo de 12 años de guerra

El saldo de 12 años de guerra contra el narcotráfico es un cuarto de millón de personas asesinadas. Una guerra de víctimas con carencias económicas que reflejó la desigualdad: la gran mayoría de ellas hombres pobres, en sus treintas, con escolaridad de primaria o menos, solteros. Pero que también evidenció la violencia especial que sufren las mujeres, más vulnerables cuando son menores de edad que los hombres.

Fue una guerra en la que se mató con arma de fuego en la calle. Que azotó con particular fuerza a ciertos municipios en algunos Estados y dejó bastante intocados a algunos otros. Una guerra que nos deja récord tras récord de la tasa de homicidio más alta de la historia reciente de México. Que además de asesinados deja decenas de miles de desaparecidos, de desplazados, miles de fosas clandestinas y de familias en luto. Una guerra cuyo saldo no podremos ponderar hasta dentro de largo rato.

Sobre todo, una guerra que ojalá esté por terminar.

 

Nota metodológica:

Todo el código para replicar los resultados se puede consultar en este link.

Información del SENSP actualizada hasta octubre de 2018.

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