Dos voces: memoria colectiva y un poema

A una semana del noveno aniversario del incendio en la Guardería ABC, va el recuerdo de una madre y el recuento doloroso y condensado de una artista en memoria de los 49 niños y niñas que no debieron morir.

Prevalece, en medio de tanto ruido, un ensordecedor silencio predispuesto a que (sin cambios a la vista), esta historia de impunidad puntual y ampliamente premiada se siga repitiendo por los siglos de los siglos.

Tan solo (ahora, y en este lado) alcanzan a escucharse dos tenues y aleatorias muestras de esperanza. Pertenecen a las y los que se quedan.

Una es la de una madre que recuerda, con dosis iguales de amor y elocuencia, a su hijo muerto por negligencia criminal -junto con otros cuarenta y ocho que no debieron morir a causa del incendio evitable en una estancia infantil privatizada. Nadir de nuestro tiempo- como lo hacen sus familias y un sector de la sociedad a partir del cinco de junio de 2009 en Hermosillo, Sonora; en redes, y en el resto del territorio nacional. Sin olvidar, por supuesto, que la semana entrante se cumplen 108 meses de este infame crimen sin castigo.

  1. Ante una nutrida concurrencia Marta Lemas, madre de Santiago, realiza el Pase de Lista ABC de aniversario en Hermosillo, Sonora.

La otra pertenece a una escritora que realiza, en impecable verso libre, el recuento doloroso y condensado de nuestro tiempo (siete minutos), un seis de abril de 2011 en la plaza principal del DF.

María Rivera comparte su poema Los Muertos, en la capital.

Son como dos pausas: arcos de un inmenso paréntesis que algun dia –no es ocioso imaginar que en la rendij, ventana de oportunidad o coyuntura actual, pueda suceder pronto- debe cerrarse en definitiva.

Que propendan, como lo vaticina Martin Luther King en uno de sus mejores discursos, hacia la Justicia en mayúsculas.

Para que ahora sí, e independientemente del resultado de la inminente contienda electoral, comiencen en verdad, y sean duraderos, los cambios.

 

@alconsumidor

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