Presidentes de pacotilla

El poder en Trumpilandia se ejerce sin minucias ni mandamientos, como lo son el de Maduro o Daniel Ortega en Venezuela y Nicaragua, o el pujante azerí Aliyev –amigo y apoyador de Marcelo Ebrard, durante la gestión de este último- o Yoweri Museveni, Hombre Fuerte vitalicio de Uganda.

Tres casos paradigmáticos

1) Era de esperarse. El bufón Jimmy Morales ha decidido no extender el mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Se hace acompañar, en su anuncio ante la prensa, de un nutrido contingente de militares y policías, en otra probadita de lo que se vuelve fenómeno generalizado en el mundo: la guarurización intensificada de la política, versión chapina.

2) En la Unión Americana una especie de ‘guarura’ voluntario, cuya descripción de trabajo parece incluir el bloqueo físico a miembros selectos de la prensa se apunta, en los Estados Unidos, una diana a favor del asalto al poder de la Primera Enmienda constitucional que alienta el aprendiz de Duce Trump, tapando la lente de un fotógrafo que registraba una protesta durante la reciente gira electoral del presidente por el estado Indiana.

Tomada del Instagram de @evanvucci

Todo, y sin el menor dejo de ironía, mientras el bananero Trump proclamaba su oposición a la censura política … ‘No vamos a tolerar que ellos controlen lo que vemos …

Surrealismo creciente y vértigo incontenible en el país que votó por este patológico timador narcisista.

El poder en Trumpilandia se ejerce sin minucias ni mandamientos: es sólo a patadas como la gente que no nos apoya entiende, como lo vimos hace cuatro años con un ayudante de Erdogan, hoy Patrón y Dueño y Mandamás nacional; podría seguirlo siendo, como lo son Maduro o Daniel Ortega en Venezuela y Nicaragua, o el pujante azerí Aliyev –amigo y apoyador de Marcelo Ebrard, durante la gestión de este último en el ex DF- o Yoweri Museveni, Hombre Fuerte vitalicio de Uganda: aumenta la lista de líderes indispensables: una a la que no tiene empacho en ser incluido el Payaso Naranja de la ‘T’ mayúscula y sus huestes de zombis republicanos.

El terminajo #fakenews está en boca de Twittrump; en su cuenta personal y en los discursos de asociación libre ante la base electoral que lo apuntala. Para constatar el notorio aumento en su uso diario, la página de NPR (radio pública de EEUU) lo trae a colación mediante un comparativo.

Screenshot vía NPR

Antes el término fake que se usaba en la esfera pública sugería comicidad, relajo o bien (en su acepción más ‘seria’), aparecía en los márgenes conspiranoicos estadounidenses a los que la victoria electoral y el actual gobierno de Donald Drumpf, han vuelto Mainstream.

En su papel de Elaine Benes, Julia Louis-Dreyfus se explaya en el programa Seinfeld: ¡Fake, fake, fake, fake …!

Esto ya es cosa del pasado. No más. Como todo lo que toca, Trump convierte todo en palabrería desechable, esgrimida para sembrar confusión -y un mayor resentimiento- entre su Base ante el prospecto de una pérdida de control legislativo tras los comicios venideros.

¿Habrá llegado la Fraudulencia institucionalizada para quedarse en Guatemala, Guatepeor (sucursal Estados Unidos), y el resto del planeta?

3) Por lo pronto, México: medio siglo transcurrido desde el atroz parteaguas, la bisagra, que derivaría en la masacre -por parte del Ejército y fuerzas de seguridad del Estado bajo órdenes presidenciales- en Tlatelolco.

Fue el Estado en la persona y verbo de Gustavo Díaz Ordaz.

Algunas frases y párrafos del cuarto Informe del presidente de la República, por esos días Primer Priísta de la Nación (1911-79), pronunciadas en el lejano –pero inmediato- primer día de septiembre de 1968. Compárese y contrástese con el actual ocaso del Peñato que encabezará hasta el primero de diciembre próximo, el heredero mexiquense de formas y costumbres de GDO con su séquito de golden boys del subdesarrollo.

[Recordando también que el Poder Legislativo mexicano, controlado hasta el oprobio y el avasallamiento por el partido tricolor, aplaudió a rabiar las palabras del Ejecutivo, interrumpiéndolo varias veces para exhibir su apoyo irrestricto poniéndose de pie en masa durante la ceremonia ritual.]

Todas las citas son del libro El Movimiento Estudiantil de México: Julio-Diciembre de 1968, editado por Ramón Ramírez. Editorial Era, 1969.

Durante los recientes conflictos que ha habido en la Ciudad de México se advirtieron, en medio de la confusion, varias tendencias principales: la de quienes deseaban presionar al Gobierno para que se atendieran determinadas peticiones, la de quienes intentaron aprovecharlo con fines ideológicos y politicos y la de quienes se propusieron sembrar el desorden, la confusión y el encono, para impedir la atención y la solución de los problemas con el fin de desprestigiar a México, aprovechando la enorme difusión qu habrán de tener los encuentros atléticos y deportivos [sic], e impedir acaso la celebración en los Juegos Olímpicos […]’

Botones extra de los delirios paranoicos diazordacistas abundan en el Informe.

Los desórdenes juveniles que ha habido en el mundo han ocurrido con frecuencia con la celebración de un acto de importancia en la ciudad donde ocurren: en Punta del Este, Uruguay, ante el anuncio de la reunion de los presidentes de América, se aprovechó a la juventud para provocar graves conflictos; la BIenal de Pintura de Venecia, de la que estaba pendiente el mundo de la cultura, fue interrumpida con actos violentos: las pláticas de París, para tratar de lograr la paz en Vietnam, que habían concentrado la mirada del mundo entero, fueron oscurecidas por la llamada ‘revolución de Mayo. De algún tiempo a la fecha en nuestros principales centros de estudio se empezó a reiterar insistentemente la calca de los lemas usados en otros países, las mismas pancartas, idénticas leyendas, unas veces en simple traducción literal, otras en burda parodia. El ansia de imitación se apoderaba de centenares de jóvenes de manera servil y arrastraba a algunos adultos […]’

No admito que existan ‘presos políticos’ [entrecomillado, en del original]. ‘Preso politico es quien es privado de su libertad exclusivamente por sus ideas políticas, sin haber cometido delito alguno […]’

Sobre los orígenes de lo denominaba su propia administración ‘el problema estudiantil’, esto dijo el politico poblano:

‘[Un] incidente, en apariencia minúsculo, que se señala como origen, no fue el primero de su género, sino culminación de una muy larga serie de hechos violentos, de atentados a la libertad y a los derechos de muchas personas […]

Situemos estos hechos dentro del marco de las informaciones internacionales sobre amargas experiencias similares de gran número de países en los que, desde un principio o tras haberse intentado varios medios de solución, se tuvo que usar la fuerza y sólo ante ella cesaron o disminuyeron los disturbios. No obstante contra algunos de esos países con experimentados, verdaderos estadistas, no pudieron encontrarse formulas eficaces de persuasión […]’

Así remata su ominosa alocución el verdugo nacido en Chalchicomula de Sesma (hoy Ciudad Serdán), en Puebla:

‘[…] todo tiene un límite y no podemos permitir ya que se siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todos ha venido sucediendo; tenemos la ineludible obligación de impedir la destrucción de las fórmulas esenciales, a cuyo amparo convivimos y progresamos […]’

No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario; lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos; hasta donde estemos obligados a llegar llegaremos […]’

En unas semanas o en unos meses, los acontecimientos tomarán, con la perspectiva del tiempo, su verdadera dimensión y no pasarán como episodios heroicos, sino como absurda lucha de oscuros orígenes e incalificables propósitos […]’

Ya en el Informe del primero de septiembre del año siguiente, tuvo Díaz Ordaz (para más señas, y que no se nos olvide, informante de la CIA junto con otros politicos revolucionarios e institucionales como quien lo puso en la Silla del Águila, el proto Peña del Estado de México Adolfo López Mateos, y –por supuesto- su sucesor, en ese entonces Secretario de Gobernación y corresponsable de la matanza Luis Echeverría) la oportunidad de reiterar, para deleite y orgullo de diputados y senadores de su partido, la paternidad del crimen. 

No decepcionó a los adalides serviles del autoritarismo priísta y a sus seguidores, la respuesta de José de las Fuentes Rodríguez, títere presidente en turno de la Cámara de Diputados.

Bochornosos acontecimientos han tenido a la población en constante alarma y tensión. Los hechos parecen indicar la existencia de un plan preconcebido. Del pleito intrascendente entre dos escuelas, se pasó al ataque violento contra la propiedad; de la crítica a la policía, al insulto; del concepto de autonomía, al de considerar la universidad fuera del territorio patrio; de las muestras de inconformidad, al reclamo injurioso; de la asamblea estudiantil, al motín; de la manifestación, a la asonada; de los temas y símbolos de México, a los que no son nuestros.

A esta actitud de insana rebeldía, ante los daños causados al sistema de transportes, ante los perjuicios resentidos por el comercio, ante las vejaciones sufridas por hombres, mujeres y niños, ante la inquietud profunda de toda la población; ante la creciente y manifiesta inconformidad de los habitantes de esta gran capital, es ineludible deber de la autoridad hacer uso de la fuerza pública para restablecer el órden jurídico, indispensable a toda sociedad organizada […]’

Medio siglo después del ultraje, queda en manos de la recién instalada legislatura, con mayoría morenista y de sus aliados, el desandar –ahora sí en definitiva- el camino cómplice y de represor andado. Podrían empezar extendiendo una dísculpa amplia y pública a las víctimas y damnificados del desastre (aún irresuelto) acaecido en el sesenta y ocho.

Por lo pronto, el nombre de Díaz Ordaz (junto a una multitud de impresentables politicos) lo siguen ostentando ciudades, pueblos, calles y colonias a todo lo largo y ancho del país.

En México ha llegado el momento inaplazable, como en España ahora con sus resabios franquistas, de quitarlo.

Y si no es ahora, ¿para cuándo?

 

@alconsumidor

Close
Comentarios