Jóvenes con rumbo #SíQueremos

Es urgente detener la deserción anual de los 600 mil jóvenes que abandonan los planteles de educación media superior y quedan sin opciones para concluir su formación y lograr empleos de mejor remuneración.

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Frente a la pobreza.

La sociedad civil ha planteado una propuesta de política pública orientada a atender a los once millones de jóvenes, mujeres y hombres mayores de 18 y menores de 30 que se han quedado al margen del desarrollo, sin acceso a la educación media superior y sin acceso al empleo bien remunerado.

Once millones de personas son más que los habitantes que tiene cualquier estado de la República, con excepción del Estado de México que tiene 16 millones, y son más que muchos de los países pequeños del planeta, entre ellos las islas del Caribe: Cuba o República Dominicana, por ejemplo. Basta recordar que ese grupo etario está conformado en México por 30 millones de personas.

Ellos representan más de un tercio de nuestros jóvenes mexicanos. Los hemos convertido en eso, en jóvenes sin educación y sin buenos empleos. Los tenemos a la deriva, transitando por un embudo que cada vez se hace más estrecho. Son un ejemplo claro de la falta de oportunidades iguales en nuestra sociedad.

Con escasa capacidad para el trabajo, estas personas jóvenes toman las oportunidades que les deja el mercado laboral informal donde contactan otras actividades ilegales, a veces consiguen trabajos formales mal remunerados y con horarios rígidos que los dejan sin tiempo para ir a la escuela. Los que consiguen ir a la escuela la dejan pronto porque su ingreso no les alcanza para comprar libros y otros materiales e inclusive no les basta para pagar el transporte.

Cada año dejan la educación media superior más de 600 mil jóvenes de entre 14 y 18 años.

Muchos de estos jóvenes que han dejado la escuela ya han pasado por conductas de alto riesgo que atentan contra su seguridad, su salud, su vida y la de otros. Algunos de ellos han pasado por la experiencia negra de nuestros reclusorios.

La propuesta se basa en el programa Jóvenes con rumbo que cuenta con una evaluación de impacto de su operación en Tijuana, Monterrey, Ecatepec y Mérida. Jóvenes con rumbo es ejecutado por YouthBuild México en alianza con organizaciones expertas en programas para jóvenes: Servicios a la Juventud (SERAJ) y Jóvenes Constructores de la Comunidad (JCC).

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza apoya esta iniciativa de política pública diseñada por estas tres organizaciones civiles que forman parte de la Acción. Así la sociedad civil presenta una alternativa para uno de los factores determinantes de la pobreza que afectan a millones de jóvenes. Tener el sustento en una rigurosa evaluación de impacto hace muy distinto a este programa, de muchas acciones y programas tanto gubernamentales como sociales, por contar con solidez y resultados demostrados.

La evaluación independiente aplicada de noviembre de 2016 a junio de 2017 documenta impactos muy importantes para mejorar la empleabilidad y desarrollar las competencias para la vida y el trabajo de jóvenes con grandes carencias, riesgos e incluso en conflicto con la ley (detenidos y/o procesados).

El modelo de Jóvenes con rumbo atiende 3 componentes: académico, laboral y psicosocial, mediante los cuales, los jóvenes adquieren competencias laborales y habilidades “blandas” para la vida, tal y como lo recomiendan organismos internacionales y expertos en la materia.

El modelo Jóvenes con rumbo involucra la participación de instituciones educativas como el Tecnológico de Monterrey y varios institutos estatales de capacitación para el trabajo así como varias empresas como Prudential, Softek, Camino Real y varias más.

Expertos nacionales e internacionales coinciden en la importancia de potenciar la empleabilidad de las mujeres y los hombres jóvenes para propiciar el crecimiento de economías de desarrollo medio, detonar procesos de innovación y prevenir que los jóvenes incurran en conductas de alto riesgo o se vinculen a actividades ilícitas.

Para jóvenes que han abandonado el sistema formal se requieren modelos innovadores y adecuados, mediante aprendizajes prácticos, centrados en habilidades laborales y desarrollo psicosocial.  Esto es urgente para detener la deserción anual de los 600 mil jóvenes que abandonan los planteles de educación media superior y quedan sin opciones para concluir su formación y lograr empleos de mejor remuneración.

Existe una relación directa entre la educación y el ingreso laboral de las personas. A mayor cantidad de años de escolaridad más ingreso personal y mayor crecimiento de la economía.

La falta de escolaridad y el escaso acceso al empleo remunerado coloca a estos jóvenes en condiciones de vulnerabilidad e incrementa la probabilidad de conductas de riesgo: adicciones, delincuencia, embarazos adolescentes o muy cerca de la violencia, incluso en ocupaciones que ofrece el crimen organizado. Por eso son urgentes estos modelos que contribuyen a la prevención social del delito y la violación.

En sentido positivo, México aún tiene oportunidad de aprovechar el bono demográfico: ese momento caracterizado porque la cantidad de personas en edad de trabajar es mayor al de aquellas que dependen del ingreso de otros. Esa ventaja puede convertirse en crecimiento económico si se aprovechan de manera efectiva las capacidades de todas las personas en edad de incorporarse a la población económicamente activa y en particular de jóvenes.

Ver a jóvenes que se quedaron sin educación, con obstáculos graves para tener trabajos bien remunerados y sin esperanza, es cada vez más común en las ciudades de México, lamenta Tere Lanzagorta, directora de Youthbuild México, quien presenta la propuesta de política pública basada en los resultados de Jóvenes con rumbo.

Esta iniciativa se presentó el pasado 30 de noviembre en una de las salas del Centro Cultural Universitario Tlatelolco de Ciudad de México, donde intervinieron entre otros personajes, la secretaria del Trabajo del gobierno de CDMX, Amalia García Medina, quien anotó la urgencia de incorporar más acciones que capaciten a los jóvenes capitalinos para el empleo. Juan Carlos López, director del Centro Estatal de Capacitación del gobierno de Guanajuato aseguró que en febrero empezará a operar en esa entidad un programa con los componentes de Jóvenes con Rumbo.

El programa ya ha dado resultados en Monterrey, Tijuana, Ecatepec, Mérida y se espera ahora su aplicación en CDMX y en León, Guanajuato.

Un resumen de las intervenciones del pasado 30 de noviembre se pueden ver en el siguiente video.

@FrenteaPobreza

 

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