10 Year Challenge de la desigualdad

A 10 años de la crisis financiera global que generó movimientos como Occupy Wall Street y que visibilizó lo sesgado del sistema económico mundial ha habido cambios, pero muchos de estos cambios han generado una mayor concentración de la riqueza y mayor desigualdad.

Las redes sociales nos han recordado cuanto puede cambiar la realidad en una década con el #10YearChallenge. Hace diez años, el 20 de enero del 2009, en una muy fría mañana de invierno en Washington D. C, el nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ofrecía un discurso frente a millones de personas congregadas frente al Capitolio de la capital estadounidense. Obama iniciaba su administración en medio de una crisis financiera global muy profunda pero también con una esperanza histórica proveniente en parte del hecho que había, por fin, llegado a la presidencia un hombre afro-americano: una representación de que las cosas en verdad pueden cambiar en un país con una historia de esclavismo.

En su discurso inaugural Obama mencionó la situación financiera y sus causas. Dijo: “Pero esta crisis nos ha recordado que sin un ojo vigilante, el mercado puede salirse de control. La nación no puede prosperar por mucho tiempo cuando solo favorece a los prósperos. El éxito de nuestra economía siempre ha dependido no sólo del tamaño de nuestro Producto Interno Bruto, sino también del alcance de nuestra prosperidad, de la capacidad de brindar oportunidades a todo corazón dispuesto, no por caridad, sino porque es la ruta más segura a nuestro bien común”.

La crisis financiera que terminó de explotar en septiembre del 2008 con la quiebra de Lehman Brothers destruyó enormes fortunas y desapareció millones de dólares de riqueza en ese año (casi 10 % de acuerdo a Credit Suisse), pero desde entonces la tendencia se ha revertido con una tasa de crecimiento anual cercana al 4%. Este aumento en la riqueza global ha sido acompañada con la creación de enormes fortunas: de acuerdo al último reporte de Oxfam, en la última década el número de personas con activos mayores a mil millones de dólares se ha duplicado. Sólo en el último año la riqueza de estas personas se ha incrementado a un ritmo de 2,500 millones de dólares diarios –mientras que la riqueza agregada de los 3,800 millones de personas en la mitad menos favorecida se ha reducido en 11 %. La visión inclusiva de la economía que describió Obama en el primer día de su presidencia se ha alejado rápidamente en la última década.

México no es ajeno a esta tendencia. Si hacemos el #10YearChallenge con las cifras de la concentración de la riqueza, veremos cifras que reflejan una mayor concentración de los recursos económicos. En 2008, la proporción de la riqueza nacional que se iba al 1% más rico era de 32%; en 2018 la proporción había aumentado a 40%. En el mismo periodo, la proporción de la riqueza del 50% mas pobre cayo de 4% a 3.5%. Nuestra economía parece que está diseñada para favorecer a los más prósperos.

Las enormes disparidades de la riqueza a nivel mundial se reproducen con otro tipo de desigualdades. Una de las más perniciosas es la brecha económica entre hombres y mujeres: alrededor del mundo los hombres ganan en promedio 23% más que las mujeres y estas diferencias se acentúan en países de ingresos medios y bajos. Estas brechas son consecuencia de sistemas económicos que invisibilizan y devalúan el trabajo de las mujeres, a pesar de la enorme contribución económica que realizan y que no es contabilizada. Por ejemplo, el valor anual global de todo el trabajo de cuidados que realizan las mujeres es alrededor de 10 billones de dólares, 43 veces más que la facturación de Apple.

A 10 años de la crisis financiera global que generó movimientos como Occupy Wall Street y que visibilizó lo sesgado del sistema económico mundial ha habido cambios. Desafortunadamente, muchos de estos cambios han generado aún mayor concentración de la riqueza –en el mundo y en México. La credibilidad de dicho sistema está en entredicho, los partidos políticos que han apoyado dicho sistema han perdido legitimidad y distintos países han votado por candidatos que prometen cambios profundos y radicales. A diez años de la crisis global, y del discurso inaugural de Obama, existe la percepción de que el mercado se salió de control y que las economías de varias naciones solo benefician a los más prósperos. Obama advirtió ese 20 de enero del 2009 que dicha situación no podría durar mucho tiempo. ¿Hasta cuándo se sostendrá?

 

@rivefuentes

Close
Comentarios