No tengan hijos

Hoy quiero hacer mi buena acción del día y advertirles: es una friega tener hijos. No hay tregua ni forma de quedar bien, así que no lo recomiendo.

Hace algunos años una amiga que en ese momento no podía embarazarse por más que lo intentaba, me preguntó qué se sentía tener hijos. “Es una friega”, contesté. No lo dije para consolarla ni para hacerla sentir que no se perdía de nada bueno, lo dije porque me salió del corazón. Meses después consiguió su cometido y hoy ya estará más que en condiciones de responder a su propia pregunta.

¿Qué se siente tener hijos? Lo sostengo: es una friega. De bebés son agotadores físicamente y de adolescentes lo son mentalmente. De adultos todavía no lo sé, pero ante la experiencia de mi entorno ya ando averiguando si con mi pensión me alcanzará para un boleto de ida a Marte.

No hay tregua. Si te ocupas, porque te ocupas; si no te ocupas, porque no te ocupas (y qué complicado alcanzar el punto medio). No hay forma de quedar bien, pues. Esa falta de entendimiento entre ambas partes y –por qué no- de reconocimiento, agota hasta el más plantado. Y conste que no es queja, es descripción de los hechos.

Así que no pretendo asustar ni arruinarle la expectativa a nadie, aunque marthadebaylee. Con el tiempo he comprobado que conviene más prepararse para lo peor, esperando lo mejor, que creer que todo dependerá de nuestra habilidad para educarles. No estamos preparados para que la sorpresa sea “el buen hijo” –que los hay– y que lo común sea ese permanente dolor de cabeza al que casi con toda seguridad nos vamos a enfrentar.

Porque cuando las hormonas adolescentes andan de buenas son adorados. Qué no quisiera uno darles o hacerles. Con alguna de mis hijas que piense en mí y ya tengo para que las barbaridades del mundo en que vivimos se me resbalen. Pero que no se levanten insolentes porque la madurez adultocéntrica ya no la hacen como antes y la vara que aguanto cada vez es más delgada.

Obvio, que sea una friega no significa que la culpa sea (toda) de ellos y sus hormonas. De acuerdo, los hijos no pidieron nacer, aunque traigan su temperamento. Más bien digamos que los padres no ayudamos, el contexto social tampoco y las políticas públicas, menos. He llegado a la conclusión de que muchos (#NotAllParents) nos aventamos como El Borras a esto de la paternidad/maternidad sin mayor miramiento, contagiados por las ansias de los demás para que cometamos el mismo error sin estar preparados. Nadie nos dice nada ni nos advierte.

Bueno, hoy quiero hacer mi buena acción del día y advertirles: es una friega tener hijos. No lo recomiendo. Por lo menos no, si no se está preparado para asumir que nos equivocaremos, que seremos cuestionados a morir, que no haremos nada bien y poco se nos reconocerá hasta que –con un poco de suerte y si bien nos va- tengamos nietos o nuestros hijos envejezcan. Si no estamos preparados para entender que la labor de una madre/un padre es como el trabajo doméstico: sólo se nota cuando no se hace. Si no estamos dispuestos a no rendirnos, aunque nos durmamos llorando. Si no estamos conscientes que infinidad de veces querremos tirar la toalla, pero no se nos estará permitido hacerlo. Porque se los debemos.

Así que hoy también quiero reconocer a mis padres y pedirles perdón por todas las que les hice pasar. Mamá, papá, tenían razón. El tiempo, y los hijos -cuando los hay-, nos ponen a todos en nuestro lugar.

 

@malamadremx

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Comentarios

  1. Aurora Aguilera

    Creo que definitivamente los hijos son los maestros que nos vienen a enseñar cómo podemos ser mejores personas. Yo entiendo que mucha gente no tiene vocación para ser padre o madre… y si no la tiene pues que no tengan hijos. Pero yo sí lo recomiendo simplemente por el hecho de que uno con hijos aprende mucho a valorar lo que los padres hicieron por nosotros y segundo porque aprende uno a ser mejor persona y a amar incondicionalmente. Aprendes muchísimo en todos los sentidos!

  2. Esther Garcilita

    una joda adorable. pero si no los tienes no te hacen falta…

  3. Romo Flavia

    Abusan porque los adoramos, jajajaja. Sin embargo, debo decir, que he tenido la fortuna de tener una hija fabulosa -que a pesar de su adolescencia- nos comunicamos y nos toleramos mutuamente. No me hace la vida pesada y yo trato de hacer lo mismo.

    1. Mala Madre

      Ay, qué maravilla. Felicidades 🙂

  4. Rodrigo rosas

    Hola. Pienso que tu advertencia tendría más sentido con unos ligeros cambios en la redacción de tu artículo, Saludos.

    ” Hace algunos años una amiga que en ese momento no podía embarazarse por más que lo intentaba, me preguntó qué se sentía tener hijos. “Es una friega”, contesté. No lo dije para consolarla ni para hacerla sentir que no se perdía de nada bueno, lo dije porque me salió del corazón. Meses después consiguió su cometido y hoy ya estará más que en condiciones de responder a su propia pregunta.

    ¿Qué se siente tener hijos? Lo sostengo: es una friega. De bebés son
    agotadores físicamente y de adolescentes lo son mentalmente. De adultos todavía no lo sé, pero ante la experiencia de mi entorno ya ando averiguando si con mi pensión me alcanzará para un boleto de ida a Marte.

    No hay tregua. Si me ocupo, porque me ocupo; si no me ocupo, porque no me ocupo (y qué complicado me es, alcanzar el punto medio). Para mi, no hay forma de quedar bien, pues. Esa falta de entendimiento entre ambas partes y –por qué no- de reconocimiento, pienso que agota hasta el más plantado. Y conste que no es queja, es descripción de los hechos.

    Así que no pretendo asustar ni arruinarle la expectativa a nadie, aunque marthadebaylee. Con el tiempo he comprobado que me conviene más prepararme para lo peor, esperando lo mejor, que creer que todo dependerá de mi habilidad para educarles. No estoy preparada
    para que la sorpresa sea “el buen hijo” –que los hay– y que lo común sea ese permanente dolor de cabeza al que casi con toda seguridad me voy a enfrentar.

    Porque cuando andan de buenas son adorados. Qué no quisiera uno darles o hacerles. Con alguna de mis hijas que piense en mí y ya tengo para que las barbaridades del mundo en que vivimos se me resbalen. Pero que no se levanten insolentes porque la madurez adultocéntrica ya no la hacen como antes y la vara que aguanto cada vez es más delgada.

    Obvio, que sea una friega para mi no significa que la culpa sea (toda) de
    ellos. De acuerdo, mis hijos no pidieron nacer, aunque traigan su temperamento. Más bien digo que yo como padre/madre no ayudo, el contexto social tampoco y las políticas públicas, menos. He llegado a la conclusión de que me aventé como El Borras a esto de la paternidad/maternidad sin mayor miramiento, contagiada por las ansias de los demás para cometer el mismo error sin estar preparada. Nadie me dijo nada ni me advirtió.

    Bueno, hoy quiero hacer mi buena acción del día y advertirles: para mi, es una friega tener hijos. No lo recomiendo. Por lo menos no, si no estoy
    preparada para asumir que me equivoqué, que seré cuestionada a morir, que no haré nada bien y que no recibiré reconocimiento por mi empeño hasta que –con un poco de suerte y si bien me va- tenga nietos o mis hijos envejezcan. Si no estoy preparada para entender que la labor de una madre/un padre es como el trabajo doméstico: sólo se nota cuando no se hace. Si no estoy dispuesta a no rendirme, aunque me duerma llorando. Si no estoy consciente que infinidad de veces quiero tirar la toalla, pero no se me estará permitido hacerlo. Porque se los debo.

    Así que hoy también quiero reconocer a mis padres y pedirles perdón por todas las que les hice pasar. Mamá, papá, tenían razón. El tiempo, y los hijos -cuando los hay-, nos ponen a todos en nuestro lugar.”

  5. Little Light

    Me encantó el artículo, se siente genial saber que no soy la única en el mundo con este tipo de sentimiento. Y completamente de acuerdo, tener hijos es una friega.

    1. Mala Madre

      Gracias 😀

  6. Lilith

    Pensé que era la única con ese sentimiento y yo sí con ese consejo para todos los que no están inmersos en el mundo de ser padres, no tengan hijos!!! Si eres una persona medianamente consciente, que quiere que tus hijos sean felices y les quieres dotar de las herramientas mínimas, no tengas hijos!, por que para preocupaciones no para uno…

    1. Mala Madre

      Y porque uno los ama y los adora, es que aquello se vuelve una pesadilla. Te mando un abrazo, Lilith.