Morena es primera opción, ¿y segunda?

Las encuestas nos dan una aproximación de lo que esperaríamos observar en la contienda y constituyen una herramienta útil para analizar el comportamiento de los votantes. También brindan información pública a los actores políticos y a los votantes sobre el status de la competencia.

Por: Alejandra Leyva (@aleleyva9)

El ambiente político en víspera de las próximas elecciones presidenciales da lugar a especulaciones sobre cómo actuarán los votantes, entre qué partidos políticos o coaliciones electorales será la competencia por el primer y segundo lugar y, sobre todo, cuáles son las principales amenazas que enfrentarían los candidatos de acuerdo con la volatilidad del electorado.

Durante el transcurso de las campañas electorales, las encuestas nos dan una aproximación de lo que esperaríamos observar en la contienda, y constituyen una herramienta útil para analizar el comportamiento de los votantes. Asimismo, las encuestas brindan información pública a los actores políticos y a los votantes sobre el status de la competencia.

Un ejemplo de la notoriedad de las encuestas durante las campañas electorales es la frecuente discusión de sus resultados en medios de comunicación. De ahí que en la mesa de análisis sobre preferencias electorales, transmitida en el programa Despierta con Loret1, se habló sobre la ventaja que mantiene López Obrador en los resultados de las encuestas, por lo que estamos ante un escenario donde se compite por el segundo lugar y al final de la contienda será cuando se defina la disputa entre dos candidatos. Respecto a la estrategia de AMLO, los analistas señalaron que va por los priistas, ya que la segunda opción de las personas que se identifican con el PRI es Andrés Manuel López Obrador y no Ricardo Anaya.

Las encuestas han posicionado a Morena como primera opción, por lo que ante el debate que generan las encuestas y su posible relación con las estrategias tanto de candidatos y electores, realicé un análisis más profundo para saber qué partido podría competir por el segundo lugar, si se puede afirmar que el electorado está polarizado y si los votantes cuentan con características que los llevan a inclinarse por algún partido político. Esto nos llevaría a suponer cuál es el enemigo a vencer de cada candidato, asociado al tipo de electorado que los apoya a ellos y a sus contrincantes.

Para el estudio, utilizo las encuestas DEFOE-SPIN por ser las únicas disponibles en su totalidad, disponibles para su consulta aquí.2 En primer lugar, hago un análisis descriptivo del partido político por el que votarían los entrevistados en su primera y segunda opción.3 Posteriormente, replico el mismo análisis desagregando a los entrevistados con base en su identificación partidista. En las tablas 1, 2, 3 y 4 muestro las frecuencias y porcentajes de la primera opción cruzados con las frecuencias y porcentajes de la segunda mejor opción.

La Tabla 1 muestra los datos de la Primera Encuesta Preelectoral,4 las primeras opciones se encuentran en la columna de boleta 1 y el recuadro negro señala las segundas opciones más frecuentes. Los partidos con un electorado más pequeño no fueron analizados por separado y se agrupan en la categoría de “Otros”, la cual incluye a Movimiento Ciudadano, Partido Nueva Alianza, Partido Verde, Partido del Trabajo, Partido Humanista y candidatos independientes. Se observa que las personas que votan por el PAN como primera opción eligen a Morena de manera más frecuente como su segunda opción con 31 por ciento. Las personas que votarían por el PRI señalan que su segunda opción más frecuente es no cambiar de opción y votar el PRI con un porcentaje de 36 por ciento. Por otro lado, las personas que dicen votar por el PRD señalan que su segunda opción más frecuente es votar por Morena con 30 por ciento. Por último, los que contestaron como primera opción que no votarían por ninguno, elegir a ninguno también es su segunda opción más frecuente.

La Tabla 2 muestra el mismo análisis ahora con datos provenientes de la Segunda Encuesta Preelectoral, la cual fue realizada después de la definición de los candidatos presidenciales1. En esta encuesta se observa que las personas que dicen votar por el PAN votarían por el PAN nuevamente, siendo la segunda opción más frecuente con un porcentaje de 33 por ciento. De igual manera, los que votarían por el PRI eligen al PRI como su segunda opción más frecuente con 31 por ciento. Los que votan por el PRD ponen a Morena como su segunda opción más frecuente con 31 por ciento. Asimismo, los que votan por Morena eligen como segunda opción más frecuente a su mismo partido con 29 por ciento. Finalmente, los que dicen que no votarán por ninguno eligen “ninguno” como su segunda opción más frecuente con 94 por ciento.

En la Segunda Encuesta Preelectoral se aplicaron dos tipos de cuestionarios. En el cuestionario A, la pregunta sobre intención de voto se encuentra al principio del cuestionario, mientras que en el cuestionario B la pregunta se encuentra a la mitad. El objetivo era saber si la ubicación de la pregunta tiene un efecto en la respuesta de los entrevistados. Así pues, la Tabla 31 muestra los resultados del cuestionario A, mientras que la Tabla 42 muestra los resultados del cuestionario B.

Una de las diferencias entre las boletas es que cuando la pregunta está al inicio del cuestionario, las personas que votan por el PAN colocan a Morena como su segunda opción más frecuente, mientras que cuando la pregunta está a mitad del cuestionario, las personas que dicen votar por el PAN como primera opción responden que también el PAN sería su segunda opción más frecuente. En contraste, las personas que votan por el PRI en un inicio ponen como su segunda opción más frecuente votar por el PRI en todos los escenarios, en este caso, el porcentaje de “Otros” es significativamente mayor ya que contempla al Partido Verde. Por otro lado, los que votan por el PRD como primera opción contestan que su segunda opción más frecuente es el PRD cuando se hace la pregunta al inicio del cuestionario, esto cambia cuando la pregunta se pone a mitad del cuestionario, ya que la segunda opción más frecuente se vuelve Morena. Por último, en todos los escenarios los votantes de Morena señalan de manera más frecuente a Morena como su segunda opción.

Las Tablas 5, 6, 7, 8 y 9, muestran las segundas opciones de los entrevistados por orden de frecuencia. Para cada tabla se muestra la identificación partidista correspondiente (panistas, priistas, perredistas, morenistas e independientes). La N1 representa el total de personas que se identifican con el partido, y votarían por él como primera opción. La N2 representa el total de personas que se identifican con el partido. Los porcentajes se realizan con base en la N1 y se excluyen los casos cuya respuesta fue no sabe o no contestó.

Entre las dos encuestas, el orden de las segundas opciones para los panistas se modifica, la posición que ocupa el PRI es un ejemplo. En la segunda encuesta ya había una definición de los candidatos, es probable que si el PRI se encuentra en una posición más alta del ranking de segundas opciones sea debido a que su candidato no es tan mala opción para algunos panistas.

En la Tabla 61 se muestran las segundas opciones por orden de frecuencia de los entrevistados que se identifican con el PRI. Se puede observar que en la segunda encuesta el número de personas que se identifican con este partido disminuye. Adicionalmente, en los dos casos la segunda opción más frecuente es el PRI, aunque en la segunda encuesta con menos intensidad. Morena pasa a ser la segunda opción menos favorita para los priistas.

 

En la Tabla 7 se muestran las segundas opciones por su orden de frecuencia de los entrevistados que se identifican con el PRD. La diferencia entre una y otra es que los perredistas señalan a Morena como su segunda opción más frecuente en la segunda encuesta, cuando en la primera era el PRD.La Tabla 8 muestra el caso de los morenistas que votan por Morena como primera opción, se observa que de manera más frecuente también eligen a Morena como su segunda mejor opción. La opción de “Otros” tiene más porcentaje porque incluye a varios partidos, entre ellos al Partido del Trabajo, que es rankeado favorablemente por los morenistas.12 Habría que señalar que el porcentaje de Morena como segunda opción disminuye en la segunda encuesta, mientras que el porcentaje de votar por el PAN como segunda opción aumenta. Finalmente, votar por el PRI es la segunda opción menos frecuente para los morenistas en los dos casos.La tabla 9 muestra el ranking de segundas opciones para las personas que no se identifican con algún partido o son independientes. En estos casos, los entrevistados que dicen haber votado por ninguno no cambian de decisión cuando les preguntan cuál sería su segunda mejor opción.En la siguiente tabla se analizó la pregunta: ¿Por cuál partido usted NUNCA votaría para elegir Presidente de la República? La N representa el total de personas que dicen nunca votar por dicho partido. Se puede observar que el partido más rechazado en su mayoría es el PRI, no obstante, si se observan las diferencias entre la primera y segunda encuesta de noviembre y diciembre, se tiene que el porcentaje de rechazo disminuye para todos y para los panistas, mientras que el porcentaje de rechazo hacia el PRI aumenta para los perredistas y los morenistas. Por último, el partido por el que nunca votarían la mayoría de los priistas es Morena, y este porcentaje se mantiene en las dos encuestas.La Tabla 10 refleja el antipartidismo antes y después de la definición de candidatos, desagregado por identificación partidista. El porcentaje de antipriismo disminuyó si tomamos en cuenta a todos los entrevistados y a los panistas. Es posible que el candidato del PRI no sea tan mala opción para algunas personas que se identifican con el PAN. Por otro lado, el porcentaje antipriismo para los perredistas y morenistas aumentó, esto podría tener relación con el desapruebo de López Obrador hacia Meade desde el inicio de la pre campaña. Por otro lado, el antimorenismo también puede ser observado particularmente desde el electorado priista. Al respecto conviene decir que parte del electorado puede encontrarse en los extremos, y que esos extremos pueden ser reconocibles; los antimorenistas pueden ser identificados como priistas, mientras que los antipriistas pueden ser identificados como perredistas y morenistas, y en menor grado como panistas.Llegado a este punto, podemos observar que Morena es la segunda mejor opción más frecuente para los morenistas, los perredistas y, en menor medida para los panistas. Lo anterior, tomando en cuentas ambas encuestas y dos escenarios: cuando la pregunta sobre intención de voto se encuentra al principio o a la mitad de cuestionario. Adicionalmente, los morenistas, perredistas y en menor medida los panistas, cuentan con un mayor porcentaje de antipriismo. En el otro extremo del electorado, se encuentran las personas que se identifican con el PRI, cuyas segundas opciones más frecuentes es elegir también al PRI y con menor frecuencia al Partido Verde, también, un mayor porcentaje mayor de priistas señala que nunca votarían por Morena.Debido a lo anterior, nos interesa saber qué relación tiene el conocimiento de los candidatos con la probabilidad de elegir a Morena como segunda mejor opción, ya que este partido parece ser la segunda mejor opción para distintos grupos del electorado, y al mismo tiempo la última opción para otro grupo con identificación partidista.Así pues, se plantea un modelo logístico de probabilidad para saber qué influye en votar por Morena como segunda opción o, por el mismo partido que el entrevistado mencionó como su primera opción. La Tabla 11 muestra la distribución de las categorías para construir la variable dependiente. Por lo que 1 refiere a si el entrevistado escoge a Morena como segunda opción, categoría A de la tabla; 0 si el entrevistado escoge a su propio partido como segunda opción, categoría B; si las observaciones no entran en ninguna de estas categorías se codifican como valores perdidos, categoría C.La variable dependiente es una dummy, donde 1 captura a los entrevistados que eligen a Morena como segunda opción y, 0 si eligen al mismo partido que eligieron en la boleta 1 como su segunda opción. Las variables explicativas son el conocimiento de Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya y José Antonio Meade. Estas variables están codificadas como dummies, 1 si lo conoce y 0 si no lo conoce, finalmente, se controló por sexo, escolaridad y edad.De acuerdo con los modelos presentados en la Tabla 12, un individuo tiene más probabilidades de votar por Morena como segunda opción si conoce a López Obrador, y tiene más probabilidades de elegir como segunda opción al mismo partido que eligió en su primera opción, si conoce a José Antonio Meade.Los efectos de las variables explicativas se muestran en la Tabla 131. Para la primera encuesta, cuando todas las variables se fijan en su valor promedio, la probabilidad de votar por Morena como segunda opción es de 42 por ciento. Esta probabilidad aumenta en 15 puntos porcentuales si el individuo sólo conoce a AMLO; en 7 puntos porcentuales si sólo conoce a Anaya; y en 2 puntos porcentuales si conoce a los tres candidatos. Por el contrario, disminuye en 17 puntos porcentuales si sólo conoce a Meade. Los resultados de la Segunda Encuesta no cambian la dirección de los efectos pero si la magnitud, de manera que, la probabilidad de votar por Morena como segunda opción es de 38 por ciento. Si el individuo sólo conoce a AMLO la probabilidad aumenta en 13 puntos porcentuales; en 5 puntos porcentuales si sólo conoce a Anaya; y en casi un punto porcentual si conoce a los tres. Por otra parte, la probabilidad de votar por Morena como segunda opción disminuirá en 15 puntos porcentuales si sólo conoce a Meade.Los resultados anteriores nos permiten concluir que existen dos extremos: aquellos que se identifican con Morena y el PRD, mencionan como segunda opción más frecuente votar por Morena, y al PRI como última opción. En el otro extremo, se encuentran las personas que se identifican con el PRI, quienes en mayor porcentaje eligen a este partido como segunda mejor opción y ponen a Morena como última opción. Los panistas se encuentran a la mitad del espectro ya que, por un lado, el porcentaje de antipriismo disminuyó en la segunda encuesta, aunque también existe un alto porcentaje de panistas que se inclinarían por Morena como segunda mejor opción.Por otro lado, existe un debate respecto a que las encuestas miden conocimiento de candidatos y no preferencia cuando se pregunta la intención de voto. Así pues, el ejercicio anterior muestra que, hay una disminución en la probabilidad de votar por Morena de la primera a la segunda encuesta, en relación al conocimiento de los candidatos. En este sentido, las personas pueden inclinarse a votar por alguien simplemente porque lo conocen, y al mismo tiempo, no tener conocimiento sobre los otros contendientes. Por lo pronto, López Obrador es el candidato más conocido y eso favorece a Morena, incluso es beneficiado, aunque en menor medida, en el supuesto de que las personas conozcan a los tres candidatos.Por último, comprender la intención de voto aunado a la identificación partidista, requiere ampliar el estudio de las variables utilizadas en este artículo. Si bien, los resultados anteriores han aportado elementos respecto a la dinámica del electorado, los candidatos deberían utilizar estrategias eficientes en sus campañas electorales, con el objetivo de generar conocimiento sobre ellos e impactar a las personas susceptibles a votar por ellos.* Alejandra Leyva es Licenciada en Ciencia Política por el ITAM y Consultora en SPIN-Taller de Comunicación Política.

Bibliografía: 

King , Gary, y Langche Zeng. «Logistic regression in rare events data.» Society for Political Methodology, 2001: 137-162.Tomz, Michael , Jason Wittenberg, y Gary King . Clarify: Software for interpreting and presenting statistical results. Stanford, 2001.

1 Se simularon las variables de interés con el programa Clarify para obtener la probabilidad de voto por Morena como segunda opción, se fijaron las variables en su valor promedio, para posteriormente ver el cambio en la probabilidad como se señala en cada inciso.
2 Para la primera encuesta “Otros” contiene la frecuencia del Partido del Trabajo, este partido representa un porcentaje del 23%.
3 Para la segunda encuesta “Otros” contiene la frecuencia del Partido del Trabajo, este partido representa un porcentaje del 11%.

4 Otros contiene la frecuencia del Partido Verde, este partido representa un porcentaje del 24%.

5 En total hay 591 entrevistados, de los cuáles se excluyen 68 que respondieron: No sabe o no contestó.
6 En total hay 600 entrevistados, de los cuáles se excluyen 97 que respondieron: No sabe o no contestó.
7 En total hay 1,191 entrevistados, de los cuáles se excluyen 165 que respondieron: No sabe o no contestó.
8 En la mesa de análisis participaron Roy Campos, Director de Consulta Mitofsky, René Delgado y Gabriel Guerra, analistas políticos. Publicada el 17 de enero de 2017, disponible para su consulta aquí.
9 El levantamiento de las entrevistas de la Primera Encuesta Preelectoral se realizó entre el 28 de octubre y el 1 de noviembre de 2017 y las entrevistas de la Segunda Encuesta Pre electoral fueron levantadas entre el 15 y el 18 de noviembre de 2017. La primera cuenta con 1,200 casos y la segunda con 1,191 casos. El muestreo fue hecho en vivienda y con representatividad nacional.
10 Las frecuencias de la primera opción se obtienen de la boleta 1, mientras que las frecuencias de la segunda opción se obtienen de la siguiente pregunta: Y si no votara por la opción que acaba de elegir, ¿cuál sería su segunda mejor opción?
11 En total hay 1200 entrevistados, de los cuáles se excluyen 135 que respondieron: No sabe o no contestó.
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