Carlos Velázquez, entrevista en crudo al escritor

Como La Biblia Vaquera: sin desperdicio

 

Entrevista telefónica. Carlos Velázquez al otro lado de la línea. Acento norteño sutil, nada obvio. Masculino, vigoroso, desenfadado.

DP: Querido Carlos, La Biblia Vaquera: es súper potente y sintética, toda sustancial, sin paja, no te repones de una puntada y viene la siguiente, súper poderosa, vertiginosa, fluida. ¿Para lograr ese ritmo en un libro tan conciso, se requiere mucho trabajo?

CV: Sí representó mucho trabajo pero al momento de pensar el libro. El momento de la escritura no fue tanto ¿eh? Cuando las historias llegaron, o cuando las historias se anunciaron llegaron en una sola emisión todas y sin reescritura. Ninguna de ellas fue reescrita, pero eso sí, hubo muchísimo trabajo para prefigurar las historias, para prefigurar los contenidos, las secciones del libro, las tramas, las estructuras, los conceptos, todo eso sí me llevó bastante tiempo, casi dos años y el libro sí se escribió en un período de tiempo  muy corto.

DP: En lugar de editarlo y reeditarlo, más bien lo pensaste, lo rumiaste, lo proyectaste y luego lo escupiste.

CV: Así es, te digo, ni un sólo cuento de los que están ahí fue reescrito. Ninguno.

DP: Qué impresión. Me parece como un álbum conceptual de Pink Floyd -La Biblia Vaquera-. Son cortes independientes, pero se interrelacionan. Como un disco conceptual, es un “libro conceptual”. ¿Estás de acuerdo conmigo?

CV: Sí, de hecho incluso hay una referencia a Pink Floyd. Bueno, debe de haber más porque es un libro que está cargado de referencias. Pero hay unas que son muy identificables y que son, verás… (se oye al otro lado del teléfono hojeando su libro*) …en el tercer cuento que es de esta chica que quema discos, sobre la piratería, y los nombres de los tres incisos, inciso a), inciso b), inciso c), son los nombres de los tres incisos que aparecen en una pieza que se llama Desayuno psicodélico de Alan, que vienen en el álbum de Pink Floyd que se llama Madre de Corazón Atómico.

DP: Estuvo muy avanzado para mí, soy fan de Pink Floyd pero ni yo me di cuenta. (Se refiere a: a) “Rise and Shine”, b) “Sunny Side Up”, c) “Morning Glory”*).

CV: ¿En serio?

DP: Sí está PLAGADO de referencias, para ovación de pie todo lo que abarca en referencias. Mencionas que en la música que hacía con su rasuradora The Cowgirl Bible, la prensa le elogió sus cualidades de “pastiche”, de “collage”. Pensé que te referías a tu libro, precisamente: es un pastiche, un collage, lo mismo que la música de tu Cowgirl Bible.

¿Tu libro es churrigueresco, progresivo, pop, kitsch, es un corrido, una cumbia, es hip hop, es beatnik, es un “road book” -porque el cuento de las botas de Biblia Vaquera es toda una “road story”. Tenías que mencionar a Jack Kerouac, desde luego-. Bueno, qué es tu libro?

CV: Ninguno de esos. Bueno, además de todo eso, es como una declaración de principios, es como mi visión del norte, es como mi versión ya editada de la realidad norteña.

En fin, este libro cuando lo escribí tenía tres propósitos. Creo que uno de los más importantes era rendir tributo a aquellos personajes que nos han dado identidad. No hay un cuento al Piporro porque me pareció demasiado obvio. El lenguaje en el norte empieza a transformarse a partir de la irrupción del Piporro.

Otra de las intenciones es que este libro pretendía darle carpetazo a la etiqueta de “literatura norteña” tal como se conocía hasta hace algunos años. Una etiqueta que por supuesto fue creada desde la trinchera editorial. Nunca vimos a Daniel Sada diciendo “mira yo hago literatura norteña”, ni a Élmer Mendoza, pero las editoriales se aprovecharon de esto para empezar a colocar a ciertos autores en el mercado y empezar a ofrecer un producto que en principio resultaba más o menos novedoso para el panorama de la literatura mexicana, pero que tiempo después se fue transformando hasta convertirse en papilla.

Entonces lo que yo quería era demostrar que también hay otro norte y no sólo aquel que está en las novelas de Hilario Peña.

DP: Los ambientes son ultra evocadores. Me encantó el escenario de cuando escasea la mota, que todo se viene abajo, que los pachecos se buscan empleos en el club de golf y viene una racha de 10 partidos perdidos y demás.

¿Por qué está escrita La Biblia Vaquera en desorden cronológico, por qué la precuela al final?

CV: Bueno, como te decía, el libro estaba pensado desde antes de escribirse, y también los apartados del libro, que son “ficción”, “no ficción” y “ni ficción ni no ficción”. Entonces, al momento de ordenar el libro, cuentos que estaban en no ficción terminaron por aparecer en ficción y así sucedió con todo el libro. Por esa razón la distribución quedó de tal manera. Como yo tampoco sentía la obligación de narrarlo en forma cronológica, sino más bien ir de acuerdo a lo que -enfatiza- “para mí” hacia el final resultó como ficción, no ficción o en el tercer apartado, eso fue lo que hizo que el orden quedara de manera aleatoria y que produjera este efecto, pero no era un efecto que se estaba buscando originalmente.

El primer cuento que se escribió fue el de la Biblia Vaquera, es decir, el que abre el volumen. Ese fue el primer cuento y ese es el que fue arrastrando a todos.

A la hora de hacer un libro siempre lo primero que escribo es como un cuento que marca la dirección de todo el volumen. Siempre necesito partir de eso.

Lo mismo me pasó con La Marrana (negra de la literatura rosa*). La Marrana (negra de la literatura rosa*) tiene un cuento que es el que hizo que nacieran todos los demás, el que de alguna manera los jaló y los sacó desde donde estaban. ¿Dónde estaban? Muy adentro de mí (suelta risita), no sé dónde, y es el cuento de La marrana negra de la literatura rosa (homónimo del libro*). Pero ahí, a diferencia de éste (La Biblia Vaquera*), ese cuento se sitúa hacia el final del volumen y aquí el cuento motor se ubica al principio.

DP: Padrísimos los temas recurrentes en todos los cuentos que hacen de éste un libro conceptual, como te digo, cuasi álbum progresivo. Están Espanto Junior, o la ubicación del diablo en el Cerro de la Cruz, los despachadores de pollo frito, la lucha libre, son constantes en los cuentos que le dan un ambiente uniforme al libro, supongo que situado en el norte del País.

CV: Sí bueno o sea, hay varios elementos unificadores, el principal es obvio, el Biblia Vaquera, que es este personaje que va reencarnando en todas las historias, pero el otro sentido unificador del texto es que todos se desarrollan dentro de Popstock, que es el territorio ficticio, ideado para el libro, pero bueno no tan ficticio porque en realidad es un municipio que se llama San Pedro de las Colonias que está a una hora de aquí de Torreón Coahuila (no olvidar que es entrevista telefónica*). Esos son dos de los elementos.

Los otros elementos unificadores son estos apartados, como lo son la ficción, la no ficción… Y pues además también esta aparición de personajes de una historia intercalados en otra.

DP: Y esas metáforas que haces del grupo musical, pero con la rasuradora como instrumento -la rasuradora Yamaha- y el enfrentamiento de lucha libre de los DJ’s con sus consolas. Bueno, brillante, felicidades.

CV: Ah muchas gracias.

La marrana negra de la literatura rosa

Ahora, vámonos a La Marrana (negra de laliteratura rosa*): No hay hijos, no hay descendencia, no hay esperanza y si sí hay descendencia, está defectuosa o condenada o maldita. Qué onda. Está muy duro.

CV: Pues mira qué bueno que me dices eso, porque la mayoría de la gente cree que es un libro humorístico y la verdad yo no lo concebí así. Para mí es un libro bastante duro. Para mí es un libro que yo escribí para dejar atrás una etapa muy oscura de mi vida y pues de alguna manera tiene que ver precisamente con eso. Es bien rápido. Escribí el libro en tiempo récord, porque estaba metido en un concurso, creo que el libro lo escribí en un período de tres meses (duda…), sí creo que sí y yo estaba atravesando por un matrimonio bastante desastroso, entonces era la verdad muy complicado escribir y tener que lidiar todos los días con problemas, entonces yo creo que esa atmósfera (risitas) en la que estaba metido hizo que el libro parezca como un producto en donde, como dices tú, no existe la posibilidad de continuidad, o si sí existe la posibilidad, es una posibilidad igual de…. (titubea)…. igual de cor, co… (tartamudea)… igual de corrupta.

DP: Sí se refleja. Eres también despiadado con las relaciones. Despiadado.

CV: Pues la verdad eso no lo podría contestar yo. Tal vez mis dos ex esposas pudieran dar más referencias.

DP: Dos. No una; dos.

CV: Dos, sí.

DP: ¿Y le vas a volver a entrar a una relación estable y vas a aspirar a tener hijos o no?

DP: Hijos ya no quiero, pero sí quiero tener tantos matrimonios como Woody Allen.

CV: Okey buenísimo. Sin la hijastra, supongo. ¿O también?

CV: Eso no me preocupa, nada más que sí, yo ya no quiero volver a tener hijos. Tengo una hija…

DP: ¿A la que le dedicas la Biblia Vaquera es tu hija?

CV: Así es.

DP: Supuse que no tenías hijos, me sorprende. Bueno, pero yo también tengo hijos y es muy dura mi opinión sobre la maternidad. Todavía en la Biblia Vaquera retomaste a una pareja que no tenía hijos, la señora que hacía burritos de machaca y su esposo que era el campeón en trago de sotol, insististe en la imposibilidad de la descendencia con un: “cuando se fue el papá de los hijos que no tenía” y yo pensé “¡ah, eso suena muy a la marrana! y se quedó como una secuela”.

CV: La Biblia (Vaquera*) se escribió primero.

DP: ¿Ah sí?

CV: Sí, la Biblia (…*) es una reedición. Se publicó en 2008 en Conaculta y ahora se está publicando con un cuento extra. Y La Marrana (…*) se escribió después. De hecho La Biblia (…*) sí es un libro más alegre; La Marrana (…*) no, ese fue un libro duro, es un libro oscuro, pero finalmente me ganó el Polo Polo que llevo dentro y hubo partes que a mucha gente le resultan muy cómicas y por eso se atreven a decir que es un libro divertido…

Lo que pasa es que en La Biblia (*), La Biblia (*) yo estaba en otro momento. En La Biblia (*) yo quería demostrar que tenía las capacidades para escribir, para situarme en el panorama de las letras con la misma autoridad que muchos otros autores a los cuales yo incluso calificaba de menores. Entonces yo quería impresionar, yo quería dejar una huella, por eso me lancé con todo con este libro.

 

(Yo quiero escribir La Biblia Vaquera de los judíos. Algo así como Carlos Velázquez “meets” Woody Allen. Aplausos*)

 

En la siguiente y última parte de la entrevista a Carlos Velázquez: El homosexual renegado, el tributo al Fight Club. El barrio, el status y muchas novelas en camino mientras haya vida, “porque vivir mata”, según Velázquez.

*Notas del reportero

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