Consuelo Morales Elizondo, Premio Nacional de Derechos Humanos 2015

"Ningún plan de reformas económicas puede prosperar si no está basado en el fortalecimiento del Estado de derecho, que ponga en el centro los derechos humanos": la hermana Consuelo Morales, al recibir su premio.

“No puedo dejar pasar la ocasión para hablarle a su corazón, señor Presidente, para pedirle que se deje tocar por el dolor de tantas familias afectadas a causa de la violencia”, le dijo la hermana Consuelo Morales al presidente Enrique Peña Nieto, al recibir de sus manos el Premio Nacional de Derechos Humanos 2015 el pasado diez de diciembre en Los Pinos.

Y añadió que “con respeto y humildad me atrevo a decirle que su legado se juega también en esta materia (derechos humanos). Hemos visto que ningún plan de reformas económicas puede prosperar si no está basado en el fortalecimiento del Estado de derecho, que ponga en el centro los derechos humanos. Rezo a mi Dios, que es el Dios del amor, para que lo guíe en esta tarea”.

La hermana Consuelo Morales Elizondo (Monterrey, N.L., 1948) en 1993 funda, y desde entonces dirige, Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos, A.C. (CADHAC), que tiene sede en Monterrey, Nuevo León. La organización se dedica a la promoción y defensa de los derechos humanos y desde el inicio de la “guerra” contra el narcotráfico, declarada por el presidente Felipe Calderón (2006-2012), acompaña a las familias de los desparecidos en la búsqueda de sus esposos, hijos y hermanos.

Ella pertenece a la Congregación de Notre-Dame, Canónigas de San Agustín. Tiene una maestría en Derechos Humanos y Democracia por FLACSO, sede México, y licenciatura en Trabajo Social. Ha sido presidenta de la Conferencia de Religiosas Mexicanas, sede Arquidiócesis de Monterrey, y participa en diversas organizaciones, entre ellas el Consejo Permanente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y el consejo de OXFAM-México.

Por su trabajo ha tenido reconocimientos nacionales e internacionales, entre ellos: En 2010, el Premio Nacional por la Igualdad y Contra la Discriminación que otorga Conapred; en 2011, el Premio Alison Des Forges al Activismo Extraordinario que concede Human Rights Watch; en 2013, el estado de Nuevo León le entrega la máxima distinción al mérito cívico; en 2015, las embajadas de Alemania y Francia en México le dan el premio Franco-Alemán de Derechos Humanos “Gilberto Bosques”.

A mediados de la década de los ochenta tuve el privilegio de conocer y trabajar con Consuelo. La imagen que conservo de ella es que, como buena norteña, es clara y siempre echada para adelante. Entusiasta, sencilla, afectuosa y de buen humor. Le interesan que las cosas se den y surtan efecto. Prefiere la acción eficaz al discurso. El presidente Peña en su intervención dijo que la hermana Consuelo, como se le conoce, “ha dado voz a los desprotegidos y los ha acompañado en sus exigencias de justicia, y también ha planteado soluciones de fondo”. El país requiere muchas más mujeres y hombres como la hermana Consuelo.

 

@RubenAguilar

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