La chica del tren

Rachel Watson se divorcia del marido que la engaña y se siente sola y deprimida. No tiene trabajo y pasa sus días a bordo de un tren, desde el cual la directora de la película construye una historia llena de misterios que se sostienen todo el tiempo.

La chica del tren

Título original: The girl on the train

Producción: Estados Unidos, 2016

Dirección: Tate Taylor

Guión: Erin Cressida con base a la novela homónima de Paula Hawkins

Fotografía: Charoltte Bruus Christensen

Música:  Danny Elfman

Con: Emily Blunt, Rebecca Ferguson, Haley Bennett, Justin Theroux …

Sinopsis: Rachel Watson (Emily Blunt), que es alcohólica, se separa de su esposo Tom Watson (Justin Theroux) cuando se entera que sale con Anna Boyd (Rebecca Ferguson). Después del divorcio se siente sola y deprimida. Ahora comparte departamento con una amiga. No tiene trabajo y pasa sus días a bordo de un tren. En sus viajes, imagina a una pareja perfecta representada por los vecinos de Tom, su exesposo, la de Scott (Luke Evans) y Megan Hipwell (Haley Bennett).

Una mañana, desde la ventana del tren, cree ver que Megan, en el balcón, se besa con un hombre. La pareja perfecta no existe. Tiempo después se entera que ella ha desaparecido. Rachel se hace pasar por amiga de Megan y dice a Scott que la vio besándose con un hombre. Éste identifica al supuesto amante con su psiquiatra. Rachel se encuentra en un bar con otro viajero del tren. Le dice que una vez la siguió cuando se bajó del tren. La encontró inconsciente y golpeada, pero no se dejó ayudar.

Rachel vuelve a ese lugar y ahora recuerda haber visto a Megan con Tom y también que su exmarido la golpea. Anna, ahora esposa de Tom, comienza a sospechar de él. Se encuentra con un celular con mensajes de voz que después comprueba son de Megan. La policía descubre su cadáver y el forense determina que estaba embarazada, pero no de su esposo, y tampoco de su psiquiatra. Scott, para la policía, se convierte en sospechoso del asesinato.

Rachel, de manera accidental, se encuentra con Martha, la esposa del exjefe de Tom, y le pide disculpa por su comportamiento en la fiesta, que según su exmarido fue la causa de que lo corrieran del trabajo. Ella le dice que en esa fiesta no pasó nada y que Tom fue despedido por haber tenido sexo con compañeras de la oficina. Rachel, entonces, se da cuenta que él plantaba falsos recuerdos en su cabeza cuando estaba borracha.

Ella reconstruye la escena y ahora sabe que Tom mató a Megan. De inmediato va a casa de Anna, para advertirle que está en peligro. En ese momento llega Tom y Rachel lo enfrenta. Éste la golpea y la deja inconsciente. Al recuperarse intenta escapar de la casa. Tom la alcanza y quiere estrangularla, pero ella se defiende. Él fuera de la casa la vuelve a atacar y ella le entierra un sacacorchos en el cuello. Anna observa todo desde la ventana, pero luego sale de la casa e introduce aún más el sacacorchos en el cuello de Tom, que muere. Anna confirma a la policía que Rachel mató a Tom en defensa propia.

Comentario: El libro de la novela ha vendido 21 millones de ejemplares en el mundo. Hay diferencias claras entre la película y la novela. En lo que hay semejanza es en el intenso e inesperado final. La directora construye una historia llena de misterios que se sostienen todo el tiempo. A lo largo de dos horas va enseñado las piezas de un gran rompecabezas que después, ya al final, arma bien.

La película está llena de drama y misterio. La historia logra que el espectador se mantenga atento e interesado. A lo largo de la narración, de manera intencional, hay muchos puntos que quedan sueltos, pero que después obtienen sentido y respuesta. En el transcurso de la película vemos el descubrimiento que Rachel hace de sí misma. Se hace consciente de la manipulación y la mentira a la que estuvo sujeta en los años de su matrimonio. Lo mejor es el final.

Emily Blunt (Rachel) hace un papel complejo lleno de matices: el alcohol, la depresión, la descalificación personal, la duda, el desamor, la solidaridad con el otro y el coraje, para enfrentarse a un asesino. Están también Rebecca Ferguson (Anna) y Haley Bennett (Megan). La fotografía me gustó. No es una película para un premio en Cannes, pero sí una historia bien construida y muy entretenida.

 

@RubenAguilar     

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