Bajo la arena

La película cuenta la historia de 12 soldados, menores de edad alemanes, que después de un escaso entrenamiento son enviados a una playa para desactivar las minas enterradas a 10 centímetros bajo tierra. El sargento Carl Rasmussen, responsable del grupo, debe obligarlos a cumplir su tarea.

Título original: Land of Mine / Under sanset

Producción: Alemania y Dinamarca, 2017

Dirección: Martin Zandvliet

Guion: Martin Zandvliet

Fotografía: Camilla Hjelm Knudsen

Música: Sune Martin

Con: Roland Møller, Mikkel Boe, Laura Bo, Leon Seidel, Levin Henning, Oskar Bökelman, Louis Hofmann …         

Sinopsis: Al terminar la Segunda Guerra Mundial soldados-niños alemanes, entre 15 y 18 años, fueron hechos prisioneros de guerra en Dinamarca y se les utilizó para limpiar las costas danesas de las 1.4 millones de minas enterradas por el ejército alemán a las órdenes de Hitler.

La película cuenta la historia de doce de ellos, que después de recibir un escaso entrenamiento son enviados a una playa, para que empiecen a desactivar las minas que están enterradas a solo diez centímetros bajo la arena. El responsable del grupo es el sargento danés Carl Leopold Rasmussen (Roland Møller). Él debe obligar a los soldados-niños a cumplir su tarea.

Ellos saben que en esta actividad en cualquier momento les puede explotar una mina. No tienen ninguna protección. Solo con sus manos deben desactivarlas. Sebastian (Louis Hofmann), se convierte en el líder de sus compañeros en esa muy peligrosa tarea. Viven en situaciones muy precarias.

A pesar del trato violento del sargento, sobre todo al principio, se establece una relación personal entre él y los soldados-niños. Hay un horario rígido. Ellos cumplen con lo que se les manda. En la labor de desactivar las minas algunos de ellos pierden la vida. El sargento acuerda con ellos que cuando terminen la actividad en esa playa se podrán ir de regreso a su casa en Alemania.

Una vez que terminan su trabajo, el sargento recibe la instrucción de que debe llevar a los prisioneros a otro sitio, para seguir con la misma actividad. Intenta razonar ante sus superiores, pero no le hacen caso. En un punto del traslado, muy cercano a la frontera, los deja que huyan. Ellos corren. El compromiso y el sentimiento humano se hace presente.

Comentario: La película está basada en hechos reales. Habla de la brutalidad de las autoridades danesas, para con estos prisioneros de guerra. Y también de las autoridades alemanas bajo el nazismo que al final de la guerra reclutan a los soldados-niños, para enviarlos a los campos de batalla.

En la guerra todos pierden. En este caso estos soldados-niños. Ellos pierden dos veces. Cuando se les manda a la guerra, como carne de cañón, y cuando son hechos prisioneros y obligados a tareas que violentan las convenciones internacionales sobre el trato a los prisioneros de guerra. Para ellos la guerra no termina y la posibilidad de morir está siempre presente.

La fotografía es muy buena y está a cargo de Camilla Hjelm Knudsen esposa del director. Escenas dramáticas, a cada centímetro los soldados-niños se juegan la vida, en medio de tomas amplias sobre la playa. Es un juego entre la claustrofobia y el espacio de la libertad. La filmación se hizo en la península de Skallingenque que forma parte de la zona donde ocurrieron los hechos para aportar mayor “tensión” narrativa. El Ejército danés colaboró. El director recurrió a actores alemanes todavía no muy conocidos. Sus actuaciones son creíbles. No conocía el tema que trata la película y Martin Zandvliet lo desarrolla muy bien.

En una entrevista el director danés dice sobre esta su tercera película: “No sé por qué esta historia ha estado escondida o si incluso ha estado escondida o si ha sido solo la falta de interés. Yo creo que cada nación tiene la tendencia de retratar su país en el modo más glamuroso, pero es siempre responsabilidad de los cineastas y contadores de historias hablar de estos asuntos para aprender del pasado en lugar de tratar de ocultarlo”.

Y añade que ” (…) cuando empecé a escribirla estaba todo el problema de los refugiados sirios en Europa y el cierre de fronteras europeas, y de repente tuve la sensación de que estábamos repitiendo la historia. Así que me pareció muy importante decir que debemos tratar a los otros como individuos, debemos mirar al otro y escucharnos los unos a los otros; y ese es el fondo de la película, que cuando la gente se junta y tienen la oportunidad de conocerse no son tan diferentes después de todo. Hay que recordar que esto ocurrió no durante el tiempo de guerra, sino justo después de la guerra, pero desafortunadamente esto está ocurriendo en el mundo: después de que pase algo terrible elegimos el odio, hay sentimiento de venganza, y miedo (…)”.

Premios: En 2017 nominada al Óscar como mejor película extranjera. En 2017 premios de la Academia de Cien Danés a mejor película, director, guion original, fotografía, montaje y también premio del público. En 2017 premios de Cine Europeo a mejor fotografía, vestuario, maquillaje y peluquería. En 2017 premios en los festivales de Tokio, Pekín y Göteborg.

Historia: El 8 de abril de 1940, el ejército de la Alemania nazi ocupa el territorio danés y el 5 de mayo de 1945 se rinde ante las tropas británicas. A partir de ese día y hasta el 4 de octubre los prisioneros de guerra alemanes fueron obligados por daneses y británicos a desactivar 1,4 millones de minas terrestres que habían sido enterradas por los alemanes durante la ocupación. Lo hicieron en la franja de la costa danesa que colinda con el Mar del Norte en previsión de una invasión aliada.

Al obligar a los prisioneros de guerra a desactivar estas minas se violaba la Convención de Ginebra. Los mandos británicos y daneses lo justificaron diciendo que se trataba de “personal enemigo rendido voluntariamente”. Se calcula que fueron 2,600 prisioneros, sin tener ni la preparación ni el equipo adecuado, quienes realizaron este trabajo. De ellos la mitad murieron o resultaron heridos. Muchos de estos prisioneros pertenecían a la Volkssturm, una milicia creada por Hitler hacia el final de la guerra para reclutar a quienes todavía no servían en las filas del ejército. Eran viejos, jóvenes e incluso niños de 13 años. En la actualidad en el mundo hay 110 millones de minas terrestres que siguen enterradas en 64 países. Desde 1975 éstas han matado o mutilado a un millón de personas.

 

@RubenAguilar

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