Una novela criminal

En este libro, Jorge Volpi reconstruye el caso de Israel Vallarta y la francesa Florence Cassez, cuya captura fue transmitida a nivel nacional en 2005 al ser los supuestos responsables de una banda de secuestradores. Volpi expone las falsedades e irregularidades de las autoridades en el caso.

Una novela criminal 

Jorge Volpi     

Editorial Alfaguara

México, 2018

pp. 493

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jorge Volpi (Ciudad de México, 1968) en la Advertencia, antes de iniciar el texto, dice que esta novela es documental o novela sin ficción y que todo “lo que aquí se cuenta se basa en la experiencia de la causa criminal contra Israel Vallarta y Florence Cassez, en investigaciones periodísticas previas o en las declaraciones y entrevistas concedidas por los protagonistas del caso”.

Y añade que “si bien me esforcé por contrastar y confirmar los testimonios, muchas veces no me quedó otra salida que decantarme por la versión que juzgué más verosímil. Para llenar los incontables vacíos o lagunas, en ocasiones me arriesgué a conjeturas -a imaginar- escenas o situaciones que carecen de sustento en documentos, pruebas o testimonios oficiales: cuando así ocurre, lo asiento de manera explícita para evitar que una ficción elaborada por mí pudiera ser confundida con las ficciones tramadas por las autoridades”.

Los críticos consideran que el género de la novela documentado de no ficción surge con la obra maestra de la literatura que es A sangre fría del estadounidense Truman Capote. En ella, a partir de una consistente investigación periodística, narra el asesinato de la familia Clutter en un pueblo de Kansas. En 2015 el Premio Nobel de Literatura se otorga a la bielorrusa Svetlana Alexievich que trabaja a partir de una acuciosa investigación periodística que escribe, como literatura, con un enorme realismo y fuerza.

En Una novela criminal todos los personajes son reales y el eje que estructura el texto es reconstruir la historia completa, aprovechando toda la información posible, de manera precisa y detallada. En ocasiones el novelista tiene que hacer conjeturas sobre los vacíos con los que se encuentra y ofrece su visión de lo que pudo haber pasado, aunque no tenga pruebas documentales o testimonios que sustenten su versión que se justifica porque es creíble o verosímil.

Volpi reconstruye, a través de múltiples fuentes, el caso de Israel Vallarta y la francesa Florence Cassez que fuera su novia. La historia empieza el 9 de diciembre de 2005 cuando la televisión nacional, en vivo, transmite la supuesta liberación de tres secuestrados y el arresto de quienes son los responsables de la banda de secuestradores Los Zodiaco; Vallarta y Cassez. En su momento en un caso tuvo gran cobertura y resonancia mediática y desató un conflicto diplomático entre Francia y México.

La novela pone en evidencia el cúmulo de las falsedades e irregularidades de las autoridades. Ellas son las constructoras de la ficción. Inventan cargos y responsables y son las que construyen la escenografía y las escenas. Nada es como lo presentan. Las detenciones arbitrarias, las desapariciones y sobre todo la tortura son esenciales en la construcción de su narrativa. El torturado lo confiesa todo. Las víctimas dicen lo que las autoridades quieren. Los medios replican lo que éstas les ofrecen. Nunca investigan.

Hay tantas versiones sobre los hechos como autores implicados. Volpi a partir de ellas se propone establecer lo que realmente sucedió. Comparte con el lector las dudas y los vacíos y también lo que se puede probar con contundencia. Al final opta por una versión de lo que aconteció en el caso Vallarta-Cassez a partir de una lectura cuidadosa de los documentos judiciales, de las crónicas periodísticas y de las entrevistas con los implicados. La reconstrucción de los hechos es detallada y precisa. La redacción es ágil. A Volpi su formación de abogado le ayuda en el trabajo que se propuso.

Volpi por esta obra gana el Premio Alfaguara 2018 y en el acta del jurado se dice que la novela es: “(…) un fascinante relato sin ficción del caso Cassez-Vallarta que durante años conmocionó a la sociedad mexicana (…) Rompiendo con todas las convenciones del género, el autor coloca al lector y a la realidad frente a frente, sin intermediarios. En esta historia, el narrador es tan solo el ojo que se pasea sobre los hechos y los ordena. Su mirada es la pregunta, aquí no hay respuestas, solo la perplejidad de lo real”.

 

@RubenAguilar

 

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