En Nicaragua se prohíben las marchas

Los ciudadanos han utilizado las manifestaciones como su única arma de protesta ante la dictadura de la pareja imperial, que se aferra al poder. La represión del régimen en contra de los manifestantes ha causado 512 muertos, según diversas organizaciones nicaragüenses.

A principios de 1979, el dictador Anastasio Somoza prohibió en Nicaragua las manifestaciones, los paros y las huelgas. Ahora el presidente Daniel Ortega y su esposa la vicepresidente Rosario Murillo hacen suya la política del somocismo que un día combatieron.

El pasado vienes 28 de septiembre el gobierno de la pareja imperial, como se conoce en Nicaragua, prohibió las manifestaciones en su contra. Lo hicieron a través de la Policía Nacional que emitió un boletín que dice:

La Policía Nacional reitera que ante cualquier alteración y/o amenaza a la tranquilidad, el trabajo, la vida, y a los derechos de las personas, familias y comunidades, serán responsables y responderán ante la justicia, las personas y organizaciones que convocan a estos desplazamientos ilegales los cuales se han promovido y se intenta promover acciones delictivas y destructivas y criminales.       

La Guardia Somocista de hace 40 años pudo haber redactado el texto. Los órganos de seguridad del gobierno que encabezan Ortega y Murillo se comportan cada vez más como lo hacían los de Somoza.

Ellos en su afán consolidan el régimen dictatorial, tienen en Somoza el modelo a seguir. La pareja imperial formó parte del grupo que lo derrocó en julio de 1979 y ahora con sus acciones lo restauran. Es la misma dictadura con otros dictadores.

Los ciudadanos han utilizado las manifestaciones como su única arma de protesta ante la dictadura de la pareja imperial, que se aferra al poder. La represión del régimen en contra de los manifestantes ha causado 512 muertos, según diversas organizaciones nicaragüenses.

La prohibición, que suprime el derecho de manifestación propio de toda sociedad democrática, es una acción más en la línea de reprimir, a toda costa, el descontento popular que exige que Ortega y Murillo dejen el poder.

En la misma línea va el mensaje que enviaron, hace una semana, al sector empresarial donde dicen que si se manifiestan a través de un paro la policía se hará presente para abrir los negocios.

Ahora, el régimen dictatorial de la pareja imperial sólo se sostiene por el apoyo del aparato militar y policíaco. El día que haya elecciones libres, a las que se rehúsan, van a tener que dejar el poder.

El 80 % de los nicaragüenses, la OEA, la ONU y una 20 de países ya han manifestado que la única manera de salir de la crisis es adelantar las elecciones. Los dictadores obviamente se niegan a esta posibilidad. ¿Hasta cuándo?

 

@RubenAguilar

 

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